Críticas, controversias y acusaciones en torno al Opus Dei y su relación con el Vaticano

El Papa Pablo VI señalaba en una ocasión que “los santos representan siempre una provocación al conformismo de nuestras costumbres, que con frecuencia juzgamos prudentes sencillamente porque son cómodas”. Las instituciones de la Iglesia y sus fundadores, incluso lo más santo, frecuentemente han sufrido la crítica y la persecución, no sólo por parte de los enemigos de la Iglesia, sino por los propios católicos. El fundador del Opus Dei no fue una excepción.

Antecedentes históricos de ataques a fundadores e instituciones religiosas

El fundador de la Compañía de Jesús, san Ignacio de Loyola, fue denunciado ante la Inquisición en repetidas ocasiones y pasó dos veces por sus cárceles. El nuncio del Papa en España hablaba de la gran reformadora de la orden carmelita, santa Teresa de Jesús, con calificativos como inquieta, holgazana, desobediente y obstinada. Sufrió tantos ataques y hubo tantos intentos de desacreditarla que confesaba a una amiga suya su asombro por la capacidad de inventar infundios que tienen algunos. Don Bosco, el fundador de los salesianos, fue desacreditado por los sacerdotes de su tiempo: algunos le llamaron revolucionario, loco y hereje.

Ya antes de la Guerra Civil, Escrivá fue criticado, especialmente en algunos círculos clericales de Madrid. El crecimiento del Opus Dei al principio de la década de 1940 y la intolerancia característica del ambiente de posguerra hicieron que se intensificaran los ataques. La contradicción tenía tres focos: algunos miembros de la Falange, el partido político oficial, que no estaba de acuerdo con el énfasis que el Opus Dei ponía en la libertad que tienen los católicos en estas materias; determinados profesores universitarios, contrarios a la presencia de algunos fervientes cristianos en la universidad; y algunos sacerdotes y religiosos, que se alarmaron por la novedad del mensaje del Opus Dei o porque le veían trabajar en ambientes y con gentes que hasta entonces consideraban de su exclusiva competencia.

Acusaciones sobre patrimonio y manejo de bienes

Los miembros del Opus Dei son laicos que viven bajo compromisos de castidad, pobreza y obediencia dentro de una institución que no sólo no es pobre sino que acumula propiedades y fortuna. ¿Cómo lo hace si dice que no posee bienes por sí misma? En cada uno de los 68 países en los que funciona, tiene una red de asociaciones civiles que manejan instituciones educativas, clubes y residencias universitarias que se sostienen con cuotas, donaciones privadas, fondos públicos e internacionales. Y con las herencias de sus miembros célibes, que al ingresar tienen que firmar un testamento en favor de su “nueva familia”.

El Opus Dei insiste en que no tiene bienes propios y que todas estas son iniciativas apostólicas de sus miembros a los que ellos sólo prestan asistencia espiritual. El mismo esquema de funcionamiento se reproduce en Uruguay, en Chile y en los otros 65 países en los que funciona.

Mapa de presencia mundial del Opus Dei y asociaciones civiles ligadas

Casos judiciales: Argentina y Uruguay

El Opus Dei enfrenta actualmente dos causas judiciales, una en Uruguay y otra en Argentina: los demandantes acusan presiones indebidas y métodos abusivos de parte de miembros del Opus Dei para quedarse con la herencia de adultos mayores. En un caso un hombre traspasó sus bienes a una asociación del Opus en su mismo lecho de muerte.

El proceso judicial se inició en 2009 con una causa civil y otra penal: los denunciantes piden la “Nulidad” de las actas de donación y piden que se investigue la posible “Administración Fraudulenta”, “Circunvención de incapaz”, “Simulación ilícita y/o fraude a la ley”. Además, piden que también se investigue si hubo “Homicidio Culposo”.

Los expedientes cuentan esta historia: la justicia en primera instancia procesó a los firmantes del poder y las escrituras, los testigos y el escribano por falsedad ideológica y circunvención de incapaz. La defensa apeló el procesamiento y la Cámara de Apelaciones falló a su favor. El abogado de la familia de Noreiko presentó un recurso de casación que terminó en la Corte Suprema de Salta, que revocó el fallo de la Cámara de Apelaciones, por lo que la causa volvió a primera instancia. Eso fue en mayo de 2019. Desde entonces no hubo novedades.

Relato del caso Noreiko (Argentina)

El 16 de octubre de 2008 sonó el teléfono en la casa de María Elena Abazo en la Ciudad de Buenos Aires: su tío Francisco Noreiko, de 81 años, había volcado su camioneta mientras conducía por la ruta 11 desde su casa en la ciudad de Salta a su finca en La Caldera. Lo que no dijo fue que en esos días Noreiko había firmado un poder amplio para el manejo de todas sus cuentas y bienes a nombre de dos miembros del Opus Dei, Matías Amat Lacroix y Mariano Busaniche Iturraspe, ni que se habían donado sus seis inmuebles y tierras a la Asociación Cultural del Norte (ACN), una asociación civil ligada al Opus Dei.

Montanaro tampoco les dijo que como Noreiko no podía mover la mano, había “firmado” los papeles con su huella dactilar. Y no hizo ninguna mención sobre la inscripción de las seis propiedades inmuebles en tiempo récord en el Registro de la Propiedad Inmueble a nombre de la ACN: en 48 horas el trámite estuvo finalizado. Dos días después del llamado, la madre y la abuela -sobrina y hermana de Noreiko-, aterrizaron en Salta. De inmediato empezaron a sospechar: allá las recibió el numerario Amat Lacroix, que las acompañó a la clínica y después las visitó donde se alojaban con dos docenas de facturas y dos hojas que decían que Noreiko había firmado un poder amplio para el manejo de todo su dinero y bienes.

Según denunciaron, les ofreció 20 mil pesos -entre 5 y 6 mil dólares-, dos pasajes para regresar a Buenos Aires y les prometió que él se ocuparía de todo. Todavía en shock después de ver a su tío Francisco en ese estado, María Elena le dijo que le dejara el papel para verlo al día siguiente. Algo desesperada por lo que podía interpretar del documento, la sobrina llamó a una conocida que trabajaba en la Inspección General de Justicia y se lo leyó por teléfono.

Noreiko murió unos días después, tras una operación en la Clínica Santa Clara de Asís. Poco después, su hermana y su sobrina, católicas practicantes y muy creyentes en la Iglesia, escribieron una carta con el detalle de los hechos que entregaron en la sede principal del Opus Dei en la Argentina y que también le hicieron llegar al actual papa Jorge Mario Bergoglio cuando era cardenal de la Ciudad de Buenos Aires.

Respuesta institucional y obstáculos

Desde la Asociación Cultural del Norte no dan explicaciones. El numerario Matías Amat Lacroix contesta el teléfono en la organización pero dice que no quiere hablar de la causa, que todo pasó hace mucho tiempo y que es el abogado Carlos Cornejo el que sabe. La oficina de comunicación del Opus Dei en la Argentina rechaza una entrevista para la investigación en varias ocasiones. El Opus nos respondió que ellos no se responsabilizan por lo que hacen sus miembros.

“Hicimos de todo en este tiempo: llamarlos para que nos digan algo, les pusimos un pasacalle ahí en la sede central en Recoleta, les mandamos tres Carta Documento: al Arzobispo de Salta, Mario Cargnello, a la Asociación Cultural del Norte y al Opus Dei. Cargnello nos respondió que era un tema del Opus, ‘que no es lo mismo que la Iglesia Católica’ - dice, haciendo el gesto de entrecomillar lo que dice-. El Opus nos respondió que ellos no se responsabilizan por lo que hacen sus miembros.”

Voces de ex miembros y alegatos sobre prácticas internas

Podría escribir un libro sobre mi experiencia en el Opus Dei, pero no deseo amargarme con esos recuerdos más de lo necesario. Para empezar, tuve una fuerte crisis religiosa en mi tercer año de escuela secundaria. Llegó un momento en el que dejé de creer en Dios y decidí no asistir a misa los domingos. Aquello duró aproximadamente un mes. Luego, durante la Semana Santa, vi algunos programas de televisión sobre personas como el padre Pío y sobre el sudario de Turín, y me convencieron de la verdad de la religión católica. Empecé a leer libros religiosos, y me sentí muy consolado por las historias de los santos como San Francisco de Asís.

El director del centro me mandó mentir a mis padres acerca del hecho de haberme afiliado al Opus Dei. Inicialmente, la orden inquietaba mi conciencia, pero debido a mi experiencia espiritual positiva bajo la dirección del Opus Dei, pensé que el director de alguna manera debía estar en lo correcto. Esta concesión de mi parte marcó el principio del lavado de cerebro.

Ahora puedo decir que el Opus Dei se equivoca al pedir a los numerarios que mientan acerca de su situación, especialmente a sus padres. Es un pecado, una injusticia, y una traición a la confianza. Que el Opus Dei no sea legalmente hablando, una orden religiosa, es irrelevante porque el compromiso de un numerario es parecido al de un religioso. El Opus Dei le pide al numerario un compromiso que en ciertos aspectos excede inclusive al de un religioso, y además, sin la protección de la ley canónica que le protege.

Por un período de más de dos años viví una muy intensa vida de oración. Mi mortificación era bastante severa y ayunaba frecuentemente. El sacerdote que me dirigía espiritualmente no me hizo ninguna recomendación de moderación. Luego enfermé de hepatitis. Mi madre vio la oportunidad de sacarme del Opus Dei. Compró unos billetes para otro país donde el Opus Dei no estaba establecido -ella trabajaba allí como diplomática - y me obligó a guardar cama. Estuve aislado de mi director espiritual, experimenté tentaciones terribles, y sentí la presencia del diablo.

La gota que colmó el vaso fue cuando el director dijo que todas mis cosas pertenecían al Opus Dei. Por aquel entonces, no podía pensar claro debido al lavado de cerebro que me habían hecho. Lo que había aprendido en el Opus Dei era ilógico e inconsistente respecto a mi conocimiento de la fe católica, y mi propio instinto espiritual. Era extremadamente infeliz y lo fui por muchísimos años.

El sistema del Opus Dei está lleno de contradicciones. El adoctrinamiento en el espíritu del Opus Dei se saca de la manga ciertas ideas peregrinas sobre la teología y, sobre todo, convierte la espiritualidad en dogmas, simplemente porque Josemaría Escrivá lo quiso. Por ejemplo, Escrivá creía que la lucha por la santidad personal -o lo que él entendiese por ella- capacitaba para hacerse cargo de la dirección espiritual de otras personas. Permitía que numerarios muy jóvenes -menores de veinte años o con pocos años más- se convirtiesen en directores espirituales, urgiéndoles a “madurar pronto”.

La estrategia del Opus Dei, en su lucha por legitimar las ideas de Escrivá, es evidente. Sus ideas han sido institucionalizadas, para detrimento de muchos. Una revisión crítica sería de hecho posible si los escritos completos de Escrivá no estuviesen siempre bajo llave en los gabinetes del Opus Dei.

Esquema de la estructura interna del Opus Dei y asociación de entidades civiles

Censura de información y límites a la libertad

El Opus Dei limita las opciones de los miembros identificando el libre acceso a la información como un pecado mortal; la consulta con el clero que no pertenece al Opus Dei como una influencia directa del diablo, y el alejarse del Opus Dei como un viaje al infierno. Nadie que confíe en los sacerdotes del Opus Dei, querría cometer un pecado mortal, jugar con el diablo, o lanzarse al infierno.

La misma observación ha sido hecha por James Martin, S. ¿Cómo puede un socio ejercer verdaderamente la libertad si sus opciones son limitadas? El tema de la censura de información y libertad de elección en la dirección espiritual es muy importante. Al Opus Dei le encanta afirmar que cada uno de sus miembros es libre, libre de venir, ir, salir, etcétera. ¿Por qué esa repetición machacona?

Donaciones y legado patrimonial: testimonios y preocupaciones

La metodología de recibir donaciones es habitual en organizaciones religiosas, pero el Opus Dei tiene “esa especialidad”. Había un sacerdote que identificaba a personas mayores con plata y sin herederos entre los cooperadores y en especial cooperadoras. Y entonces nos mandaban a visitarlas y tomar el té.

Hay historias conocidas entre ex numerarios: por ejemplo, el edificio de la Avenida Santa Fe 825, dentro lo llaman “Esmeralda”: son cinco pisos de lujo que pertenecían a dos mujeres, María Rosa de Massaro y su hija Diana, que vivieron allí hasta que se murieron. Empezaron donando uno de los pisos, luego el otro que estaba en alquiler, y el siguiente.

En Uruguay existe el caso de María Luisa Gianoli Gainza, viuda, con un patrimonio estimado mucho mayor que su declaración oficial y declarada incapaz por la justicia uruguaya en 2010. El testamento la nombra a la Asociación Cultural y Técnica, una de las principales asociaciones civiles ligadas al Opus Dei en Uruguay, como “universal heredera”. Los sobrinos denuncian “abuso patrimonial”.

Red de asociaciones civiles y expansión

La Asociación Cultural del Norte, a la que se transfirieron las seis propiedades de Francisco Noreiko, tiene su sede principal en la ciudad de San Miguel de Tucumán y varias propiedades distribuidas en esa provincia. Creada en 1981, la ACN fue parte de la segunda etapa de expansión de la Prelatura de la Santa Cruz y el Opus Dei en Sudamérica. Hoy en la Argentina, son al menos 17 las asociaciones civiles ligadas al Opus Dei, y de ellas dependen unas cincuenta instituciones en todo el país. Pero en los registros declarados figuran como propietarias de más de cien inmuebles, entre ellos varios predios y edificios enteros en los barrios más caros de Buenos Aires y cuestan varios millones de dólares.

Los laicos son los que mantienen el funcionamiento de la Obra: numerarios y agregados entregan su trabajo en el mantenimiento de los centros residenciales o el fruto de su trabajo -salario- si ejercen su profesión fuera. Pero además, unos y otros al ingresar deben despojarse de todas sus posesiones para cumplir con el compromiso de pobreza.

Fe, poder, manipulación - Los secretos de la secta del Opus Dei | DW Documental

Críticas sobre formación y dirección espiritual

La preparación de los sacerdotes del Opus Dei es inadecuada porque es limitada. Se le debe motivar a seguir su conciencia. Se le debe motivar a tomar decisiones consciente e independientemente, aceptando toda la responsabilidad de sus decisiones. El director espiritual no me dijo nada acerca de mis experiencias. Esto fue un gran error. Hago este juicio porque yo conozco la formación de los numerarios. Lo único que se le enseña a un director espiritual en el Opus Dei es a empaparse de una manera concreta de pensar para luego transmitírsela a otros, sin entender nada sobre orientación, -que en muchos casos se entrelaza con la dirección espiritual-.

En las clases de teología hay poco estudio de teología y ausencia casi absoluta de pensamiento crítico. No se permiten preguntas. Cuando le hablaba de lo que me preocupaba profundamente, no recibía ningún consejo útil. En gran medida era su manera de escapar de mí; su proceder era poco inteligente y de ninguna ayuda en absoluto. Perdí la fe en mi director espiritual.

Relatos de control y obediencia

La doctrina de la obediencia y la insistencia sobre la obediencia como pauta de vida provocaron que muchos numerarios y agregados asumieran compromisos que algunos comparan con la vida religiosa, pero sin la protección canónica. A la edad de 21 años, se me impuso ser director espiritual. Estaba muy angustiado por la responsabilidad. Acepté el papel solamente por obediencia -en aquel momento había hecho un voto que tenía que cumplir-.

El problema esencial en el Opus Dei, tal como lo comenté antes, es que la institución presenta su particular y peculiar opinión como un dogma. Las opiniones del Opus Dei son más bien las ideas estrechas de Escrivá. María del Carmen Tapia en “Tras el umbral” (1998) expresa esta forma de pensar muy bien: “No se permitía ninguna opinión distinta (a la de Escrivá). El diálogo no existe en el Opus Dei. La gente hace las cosas porque se hacen ‘de esa forma’. ‘De esa forma’ significa que todo se realiza de acuerdo a las instrucciones enviadas por el Padre. Esta manera de pensar hace a Escrivá más infalible que al papa.”

Respuesta institucional del Opus Dei y apertura a la crítica

“Escribimos estas páginas desde una premisa necesaria: el respeto y la apertura hacia las miradas críticas, que normalmente pueden ser de ayuda”, afirma el documento. “Como otras instituciones de la Iglesia Católica, desde hace años recorremos un camino de mayor conciencia sobre la propia vulnerabilidad, que lleva a una empatía más profunda con las personas heridas y nos proporciona nueva sensibilidad y luz sobre el modo de llevar adelante nuestra misión”, continúan los autores.

El Opus Dei insiste en que no tiene bienes propios y que todas estas son iniciativas apostólicas de sus miembros a los que ellos sólo prestan asistencia espiritual. El mismo esquema de funcionamiento se reproduce en Uruguay, en Chile y en los otros 65 países en los que funciona. Es difícil saber hoy cuántos miembros tienen.

Debate público y medios

Cada vez es más difícil ver noticias católicas en las redes sociales. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa. Daniel Payne es editor senior de Catholic News Agency. Anteriormente trabajó en College Fix y Just the News. Ken Oliver-Méndez es editor en jefe de Catholic News Agency.

Resumen de controversias principales

  • Acusaciones de apropiación de herencias y presuntas prácticas para captar bienes de personas mayores sin herederos.
  • Opacidad en la titularidad real de inmuebles y uso de asociaciones civiles ligadas como vehículos de propiedad.
  • Prácticas internas denunciadas por ex miembros: presión para mentir, control informativo, adoctrinamiento y dirección espiritual deficiente o manipuladora.
  • Cuestiones legales pendientes en varios países con procesos que se prolongan y requieren acceso a expedientes y pruebas.
  • Tensión histórica entre el Opus Dei y otros sectores eclesiásticos, académicos y políticos, especialmente durante su expansión en el siglo XX.

Tabla resumen: causas, acusaciones y estado

País Acusación principal Estado judicial (según material)
Argentina Donaciones y transferencias de bienes de personas mayores; posible circunvención de incapaz y falsedad Causa iniciada 2009; recursos y apelaciones; vuelta a primera instancia tras revocatoria en 2019; sin novedades posteriores
Uruguay Testamentos que designan asociaciones del Opus como herederas universales; denuncia de abuso patrimonial Investigaciones y litigios pendientes; casos de tutelas por declaración de incapacidad

Los materiales y testimonios citados muestran un fenómeno complejo: instituciones que combinan un fuerte compromiso religioso y una red de entidades civiles con acusaciones que van desde prácticas internas cuestionables hasta posibles delitos civiles y penales en el manejo de patrimonios. Muchas de estas controversias se prolongan en la justicia y en el debate público, mientras la institución defiende su carácter espiritual y su negativa a reconocer responsabilidad patrimonial directa sobre bienes de miembros y asociados.

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