Sin embargo, su verdadera historia, vinculada a una revelación a Santa Faustina, no es tan conocida y ya tiene más de 90 años. En 1931, Jesucristo le mostró su Divina Misericordia a Santa Faustina en una revelación y le pidió que se pintara su imagen; además, le explicó el profundo significado de su misericordia y lo que los fieles devotos alcanzarán a través de ella.
La revelación a Santa Faustina
Cuenta Santa Faustina en su diario: "Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido".
"Después de un momento, Jesús me dijo: Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: 'Jesús, en ti confío'. Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y [luego] en el mundo entero".
Jesús le señaló: "Prometo que el alma que venera esta imagen no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte. Yo mismo la defenderé como mi gloria".
Otro día, estando Santa Faustina en oración, Cristo le dijo: "Los dos rayos significan la Sangre y el Agua. El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas".
"Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de mi misericordia cuando mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza. Estos rayos protegen a las almas de la indignación de mi Padre. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la justa mano de Dios".
Los primeros cuadros: tres imágenes
Tras la revelación en 1931 de Jesús a Santa Faustina y la petición de que realizara un cuadro mostrando la Divina Misericordia, la religiosa pidió a Eugenio Kazimirowski que lo llevara a cabo. Éste lo hizo siguiendo las indicaciones de Santa Faustina y lo terminó en 1934.
No obstante, Santa Faustina lloró al ver que la imagen acabada "no reflejaba" toda la belleza de Jesús, pero Él la animó. "Una vez, cuando estaba en [el taller] de aquel pintor que pintaba esa imagen, vi que no era tan bella como es Jesús. Me afligí mucho por eso, sin embargo lo oculté profundamente en mi corazón", escribió Santa Faustina en su diario. "Fui a la capilla y lloré muchísimo. ¿Quién te pintará tan bello como Tú eres?"
El segundo cuadro fue hecho por encargo de la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia en 1942 y fue obra del artista Estanislao Batowski. Sin embargo, durante el Alzamiento de Varsovia -en la II Guerra Mundial-, la capilla y la imagen fueron consumidas por el fuego.
Por ese entonces, el pintor Adolfo Hyla llegó a la casa cracoviana de la Congregación con la propuesta de pintar un cuadro como voto por haberse salvado en la guerra. Le dieron una estampa de la Divina Misericordia y las descripciones de Santa Faustina. El pintor terminó el cuadro en 1943 y fue bendecido en la capilla por el P. Andrasz.
Como el cuadro de Hyla no entraba en el altar de la Misericordia, en la capilla, el pintor hizo una imagen más pequeña, que fue bendecida el segundo Domingo de Pascua de 1944 también por el P. Esta imagen de Hyla se hizo famosa por las gracias que recibían los fieles y es la más difundida en el mundo.
En 1954 Hyla repintó el lienzo, eliminando la pradera y el matorral que había puesto, y colocó el fondo oscuro con el suelo bajo los pies de Jesús. De esta manera se cumplió el pedido de Jesús a Santa Faustina: "Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y en el mundo entero".

La difusión y la devoción
En la actualidad, millones de personas veneran la imagen del Señor de la Divina Misericordia en todo el mundo. En 1931, Jesucristo reveló su Divina Misericordia a Santa Faustina, en el convento de Płock (Polonia), y le pidió que se pintara su imagen. Tras la revelación, en 1931, de Jesús a Santa Faustina y la petición de que realizara un cuadro mostrando su imagen, la religiosa pidió al artista Eugenio Kazimirowski que lo llevara a cabo.
Esta imagen se hizo famosa por las gracias que recibían los fieles y es la más difundida en el mundo. De esta manera se cumplió el pedido de Jesús a Santa Faustina: "Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y en el mundo entero".
La Fiesta de la Divina Misericordia
La fiesta de la Misericordia se celebra el primer domingo después de Pascua, que es el segundo domingo de Pascua, que actualmente se conoce como el Domingo de la Divina Misericordia. Jesús le dijo: "Deseo que el primer domingo después de la Pascua de Resurrección sea la Fiesta de la Misericordia (Diario 299)".
"Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias (Diario 699)".
La inspiración que condujo a la institución de esta fiesta en la Iglesia procedía del deseo que Jesús había comunicado a Sor Faustina. La inscribió primero en el calendario litúrgico el cardenal Francisco Macharski para su Arquidiócesis de Cracovia (1985) y a continuación algunos obispos polacos lo hicieron en sus diócesis. A petición del Episcopado de Polonia, el Papa Juan Pablo II, en 1995, instituyó esta fiesta en todas las diócesis de Polonia.
Promesas y gracia especial
En diversas apariciones, el Señor reveló, no sólo cuándo había que celebrarse la fiesta en el calendario litúrgico de la Iglesia, sino también el motivo y el propósito de su institución, cómo preparar la fiesta, cómo debía ser su celebración y habló también de las grandes promesas asociadas con la fiesta. La mayor de ellas es la gracia “del perdón total de las culpas y de las penas” relacionada con la Santa Comunión recibida en este día después de una buena confesión (sin tener apego al más leve pecado), y vivida en el espíritu de la devoción a la Divina Misericordia; dicho de otro modo, se trata de tener una actitud de confianza hacia Dios y de ejercer de forma activa el amor al prójimo.
Esta gracia particular también es mayor que los seis sacramentos, excepto el sacramento del santo Bautismo; esto es así porque el perdón de todas las culpas y penas es sólo una gracia sacramental reservada al sacramento del Bautismo. En cambio, en las promesas de Jesús vinculadas con la Fiesta, el Señor asoció el perdón de culpas y penas a la Santa Comunión recibida el día de la fiesta, es decir, al hecho de comulgar en la Fiesta de la Misericordia; con ello, Jesús elevó la Sagrada Comunión recibida en este día al rango de un “segundo bautismo”.
Preparación: la novena y la Coronilla
Con el fin de prepararse debidamente para la Fiesta de la Misericordia hay que hacer una novena, rezando la Coronilla los 9 días que preceden a la Fiesta, a partir del Viernes Santo. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias.
La Extraordinaria VIDA de SANTA FAUSTINA
Datos cronológicos importantes
- 1931: Revelación de Jesús a Santa Faustina en Płock y petición de pintar la imagen.
- 1934: Eugenio Kazimirowski finaliza la primera imagen siguiendo indicaciones de la santa.
- 1942: Segundo cuadro por Estanislao Batowski; destruido en el Alzamiento de Varsovia.
- 1943: Adolfo Hyla pinta la imagen para la capilla de Cracovia; bendecida por el P. Andrasz.
- 1944: Hyla realiza una versión más pequeña, bendecida el segundo Domingo de Pascua.
- 1954: Hyla repinta el lienzo con fondo oscuro; esta versión se difunde mundialmente.
- 1985-1995: Institucionalización litúrgica progresiva de la Fiesta de la Divina Misericordia.
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