Según la tradición cristiana, san Pedro murió crucificado en Roma durante el reinado del emperador Nerón, hacia el año 67.
Quizás la característica más común que se cree en cuanto al martirio de Pedro es que fue crucificado de cabeza.
Fuentes y testimonios antiguos
El primer registro de la crucifixión de Pedro-de cabeza-se encuentra en Los Hechos de Pedro, un texto apócrifo de finales del siglo II (c. AD 180-190).
Los Hechos de Pedro están llenos de material legendario, como por ejemplo la resurrección de un atún por Pedro, o el vuelo por los aires de Simon Magus.
A pesar de eso, el escrito contiene un núcleo histórico.
En el relato de la muerte de Pedro en Los Hechos de Pedro, éste se acerca al lugar de ejecución y lanza un discurso al pueblo y a la cruz (36:7-8).
«Pero es hora de que, Pedro, entregues tu cuerpo a quienes lo toman. Tómalo, entonces, a quien le corresponde cumplir.
Muchos asumen que la petición de Pedro muestra humildad, ya que no se consideró digno de morir de la misma manera que Jesús. Pero el texto no dice esto directamente.
Más bien, como lo demuestro más detalladamente en El Destino de los Apóstoles, el estar de cabeza simboliza que la humanidad está caída y ahora ha sido restaurada por medio de la cruz.
El mundo ha sido trastornado por el pecado, y entonces Pedro puede ver la naturaleza caída del mundo claramente mientras cuelga con la cabeza hacia abajo en la cruz.
Su discurso deja claro que Adán, el «primer hombre», cayó cabeza abajo y puso al cosmos de cabeza y que sólo a través de Cristo se puede ver al mundo «derecho».
La muerte de cabeza de Pedro claramente lleva una función y narrativa teológica en el texto.
El primer padre de la iglesia que lo mencionó, Orígenes, en el volumen 3 de su Comentario sobre Génesis a mediados del siglo tercero (c. 230), no menciona el discurso prolongado de Pedro.
No está claro si Orígenes derivó-la muerte boca abajo de Pedro-a partir de una tradición independiente o a partir de los Hechos de Pedro.
Tradición y reconstrucción histórica
Desde el siglo primero, el testimonio unánime es que Pedro murió como mártir (probablemente en Roma).
Los primeros Padres de la Iglesia afirmaban de forma unánime que Pedro de hecho murió en Roma, crucificado, durante la persecución de Nerón en el 64 d.C.
Las primeras referencias sobre esta ejecución se encuentran en una carta de Clemente de Roma a los Corintios, fechada alrededor del año 90. Incluso cuando declara que Pedro fue ejecutado, Clemente no dice dónde o cómo.
En su Historia Eclesiástica mucho más tardía, Eusebio afirma que todos los apóstoles fueron martirizados, excepto Juan.
Solo en algunos textos apócrifos - llamados, el Martirio de Pedro - encontramos la historia que corrobora que, cuando fue sentenciado a muerte, Pedro exigió que su cruz estuviera boca abajo, argumentando que era indigno de ser crucificado como Jesús.
Tenemos evidencias de que los verdugos romanos variaron sus prácticas de crucifixión por puro sadismo, por lo que no es intrínsecamente inverosímil que Pedro fuese crucificado al revés.
Sin embargo, ¿debemos creer que los verdugos romanos tomaron sugerencias de los criminales acerca de cómo querían ser crucificados?
Símbolos y usos posteriores de la cruz invertida
La cruz invertida, también llamada cruz al revés, es un símbolo con una larga historia y diversos significados.
Durante siglos, la cruz invertida se consideró un símbolo cristiano.
Según una antigua tradición, el apóstol Pedro fue crucificado al revés. La historia cuenta que, al enfrentarse al martirio, Pedro pidió ser crucificado de esa manera porque se sentía indigno de morir igual que su Señor.
Por eso, la cruz invertida-también llamada cruz de San Pedro o cruz petrina-se convirtió en un símbolo de humildad.
En el arte cristiano, a menudo se asocia con el apóstol Pedro y, en el contexto católico, con el Papa, cuya autoridad se considera derivada de Pedro.
La Cruz Petrina, una Cruz Latina invertida, ha sido usada tradicionalmente como un símbolo cristiano.
En un entorno eclesiástico, probablemente se refiera a la tradición del apóstol Pedro y a su muerte. En cambio, en un contexto secular o anticristiano, suele simbolizar rechazo hacia Cristo y Su mensaje.
Se considera que fue la novela Allá lejos de 1891, escrita por Joris-Karl Huysmans, la que popularizó la falsa creencia de que la cruz invertida es un símbolo anticristiano o satanista.
A raíz de la creencia popular, es común que la cruz al revés sea utilizada como un símbolo del ateísmo, del humanismo, de lo oculto y de lo satánico, aunque también depende del contexto de uso de dicha cruz; por lo tanto, cuando el símbolo se utilice en un entorno de la Iglesia, lo más probable es que sea una referencia a Pedro y la forma de su muerte.
Iconografía y memoria de San Pedro
La crucifixión de san Pedro aquí representada sigue la iconografia habitual de esta escena, inspirada en las fuentes antiguas que narran la muerte del primer apóstol, especialmente el libro apócrifo titulado ‘Hechos de Pedro’.
Según estos textos, cuando san Pedro supe que había sido condenado a la crucifixión, pidió que se lo clavara en la cruz hacia abajo porque no se consideraba digno de ser martirizado de la misma forma que Jesús, el hijo de Dios.
Por eso vemos a san Pedro dispuesto del revés, aguantando estoicamente el dolor que le provocan los verdugos mientras le atraviesan las manos y los pies con grandes clavos para fijarlo a las maderas de la cruz.
La Cruz de San Pedro - también conocida como la Cruz Petrina - ha sido usada tradicionalmente como un símbolo cristiano, asociado al martirio del apóstol Pedro.
Siguiendo el ejemplo del apóstol, los cristianos han usado esta cruz como símbolo de humildad.

Arqueología y restos atribuidos
En el año 1950, se descubrió un conjunto de huesos humanos bajo el altar de la Basílica de San Pedro, que se creía que pertenecían al apóstol.
En la década de 1960, se volvieron a examinar los restos más antiguos y se descubrió que pertenecían a un hombre de 61 años del siglo I. Tras este análisis, el papa Pablo VI anunció públicamente que los huesos probablemente pertenecían a San Pedro.
Hay testimonios arqueológicos de la necrópolis con la tumba de San Pedro, directamente bajo el altar mayor.
Se han encontrado muchos escritos en las catacumbas que unen los nombres de San Pedro y San Pablo, mostrando que la devoción popular a estos grandes Apóstoles comenzó en los primeros siglos.
San Pedro en la tradición y en la vida eclesial
San Pedro Apóstol - Pedro es mencionado frecuentemente en el Nuevo Testamento - en los Evangelios, en los Hechos de los Apóstoles, y en las Epístolas de San Pablo.
El ministerio Petrino asegura los cimientos que garantizan la indefectibilidad de la Iglesia en el tiempo y en las tormentas.
Pierre es el primero que Jesús llama y lo nombra roca sobre la cual construirá su Iglesia. Pedro es el primer Papa ya que recibió la suprema potestad pontificia del mismo Jesucristo.
Hoy el Papa continúa el ministerio petrino como pastor universal de la Iglesia de Cristo.
Escritos de Pedro
Los únicos escritos que poseemos de San Pedro son sus dos Epístolas en el Nuevo Testamento.
La Primera Epístola está llena de admoniciones hacia la caridad, disponibilidad y humildad, y en general de los deberes en la vida de los cristianos.
La Segunda Epístola trata de las falsas doctrinas, habla de la segunda venida del Señor y concluye con una bella doxología, <
Arte y memoria: el caso de Pere Serra
La obra de la semana es ‘Crucifixión de san Pedro’ (hacia 1400) del pintor gótico catalán Pere Serra, activo en Barcelona entre 1357 y 1405/1408.
Aquesta tabla, que se conserva en el Museu Nacional gracias a la donación de Antonio Gallardo, es uno de los compartimentos que formaba parte del retablo mayor de la iglesia de San Pere de Cubells, al norte de la comarca de la Noguera.
Cuando todavía se conservaba entero, el retablo estaba formado por una gran escultura de madera de san Pedro, obra de Pere de Santjoan conservada hoy en el Museu Frederic Marès, que estaba flanqueada a lado y a lado por doce escenas pintadas sobre la vida del primer apóstol, de las cuales se conservan o conocen diez.
Las diferentes escenas pintadas del retablo de Cubells han estado consideradas una obra de madurez del pintor gótico catalán Pere Serra, el artista más destacado de una gran familia de pintores que acaparó los principales encargos pictóricos en Cataluña durante la segunda mitad del siglo XIV.
El artista contemporáneo Francesc Torres ha incorporado la ‘Crucifixión de san Pedro’ de Pere Serra a la instalación de grandes dimensiones que se puede ver actualmente en la Sala oval el Museu Nacional, titulada ‘Aeronàutica [vuelo] interior’.
Caravaggio - La crucifixión de san Pedro
Resumen de argumentos a favor y en contra de la historicidad de la crucifixión invertida
- Argumentos a favor: tradición temprana de martirio en Roma; relato en Los Hechos de Pedro; mención de la muerte de Pedro por Padres de la Iglesia; variedad en prácticas de crucifixión romanas que hace plausible la crucifixión invertida.
- Argumentos en contra: Los Hechos de Pedro contienen material legendario y su relato tiene función teológica; Orígenes no reproduce el discurso prolongado; la fuente apócrifa puede no ser histórica en todos sus detalles.
Tabla: evidencias y naturaleza de las fuentes
La tabla siguiente resume el tipo de fuente y su valor para la reconstrucción histórica:
- Testimonios apostólicos y canónicos: aluden al martirio pero no detallan modo ni lugar exacto.
- Padres de la Iglesia (Clemente, Eusebio, Orígenes): confirman el martirio en Roma; detalles varían y a veces son escuetos.
- Apócrifos (Hechos de Pedro, Martirio de Pedro): narran la crucifixión invertida y discursos teológicos; contienen elementos legendarios pero posiblemente conservan un núcleo histórico.
- Arqueología (restos bajo la Basílica de San Pedro): huesos atribuibles a un varón del siglo I, anunciados por la Iglesia como probablemente de Pedro.
En conjunto, la tradición, las fuentes antiguas y algunas evidencias arqueológicas hacen que la afirmación de que san Pedro fue crucificado-y que existe una tradición sobre su crucifixión invertida-sea sostenida por testimonios numerosos aunque de naturaleza diversa.