Biografía y trayectoria del sacerdote don José Madridejos

Madridejos, Toledo, 1957. Lleva 38 años como sacerdote. Su formación pivota sobre dos licenciaturas: Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid y Teología Dogmática y Fundamental por la Pontificia de Comillas.

En estos años se ha caracterizado por ser un sacerdote trabajador, dialogante, sencillo, eficaz y discreto. Desde 1983 en aquella parroquia de Alcolea y hasta que llega en 1993 a la de la Trinidad, en pleno casco histórico de Córdoba, Gómez Sierra es un sacerdote más con mucha proyección. Es en esta iglesia de San Juan de Todos los Santos (la Trinidad) donde se labra un lugar destacado en la curia cordobesa. Entre 1997 y 2001, bajo el mandato de monseñor Javier Martínez como obispo de Córdoba (hoy arzobispo de Granada), Santiago Gómez es nombrado vicario general de la diócesis.

Es a la llegada de monseñor Juan José Asenjo a la ciudad como prelado cuando su papel va a ganar muchos enteros. Todos ellos van tomando posiciones en Cajasur tras la salida pactada de Miguel Castillejo por el «Pacto de Santa Lucía» firmado entre José Antonio Griñán y Juan José Asenjo el 13 de diciembre de 2004. Es a finales de 2006 cuando se decide que sea la persona que pilote la caja de ahorros, tras un breve periodo transitorio del sacerdote Juan Moreno. El consejo lo nombra por unanimidad (partidos políticos incluidos) presidente el 7 de enero de 2007 y es el 21 de mayo de 2010 cuando la situación de Cajasur es insostenible y se produce la decisión, defendida en última instancia por el propio Santiago Gómez y la Iglesia, de dejar la caja en manos del FROB y el Banco de España.

En su ministerio parroquial ha trabajado en restaurar la vida parroquial mediante catequesis de adultos, de niños, de jóvenes, Cáritas, pastoral de la salud y cultos, haciendo hincapié en la formación. Se ha implicado en la atención a nuevos retos sociales del barrio: problemas de envejecimiento, una población inmigrante creciente, un número flotante de estudiantes que no se integran y una juventud sin futuro.

La Eucaristía y la vida de oración han sido constantes en su itinerario sacerdotal. La Eucaristía estuvo presidida por el obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, y contó con la participación de sacerdotes, seminaristas, religiosas y numerosos fieles que quisieron unirse a esta jornada de oración y acción de gracias. Durante la homilía, Mons. Gómez Sierra subrayó la profunda actualidad del legado espiritual de García Lahiguera, cuya vida estuvo marcada por una intensa pasión por la santidad sacerdotal. En este sentido, Mons. Gómez Sierra hizo referencia también a las enseñanzas del papa León XIV sobre la santidad sacerdotal, destacando que “la Iglesia necesita sacerdotes configurados con Cristo, hombres cuya vida nazca de una relación viva con Él”.

Su ministerio no se limita a la administración parroquial, sino que incorpora una preocupación pastoral por las instituciones educativas y sociales. Fue nombrado párroco de la madrileña parroquia de San Ramón Nonato en 2009, ministerio que ejerce en la actualidad además de ser capellán de un colegio y una residencia. Los 'Hogares María de Villota' forman parte del 'Legado María de Villota' en unión con la parroquia de San Ramón Nonato, del Puente de Vallecas. Su objetivo es ser un hogar que proporcione acogida, sosiego, alojamiento y manutención a las madres con o sin bebés, en situación extrema de dificultad.

Hogar María de Villota: atención a madres en situación de necesidad

Esa iniciativa se complementa con talleres y actividades que favorecen su integración, formación y búsqueda de solución en el futuro de ellas y sus hijos. A principios de 2017 se inauguró el 'Hogar María de Villota' y el 'Comedor Social San José', gestionados por la Cáritas parroquial de San Ramón Nonato.

Doctor en Teología por la Universidad de San Dámaso, donde imparte clases de moral, es autor de varios libros, tres de ellos publicados en Palabra. Su actividad académica y pastoral se conjugan en la formación de seminaristas y en la promoción de la santidad sacerdotal como ideal central del ministerio.

Su compromiso con la formación sacerdotal se articula en la convicción de que la vida del sacerdote ha de ser testimonio de caridad pastoral y santidad. En su carta sobre la fiesta de San José, se apunta a que el objetivo formativo del seminario es formar “padres y hermanos” como José, que se forman en la “escuela de Nazaret”, bajo el cuidado de San José. Solo cuando él ha dejado su impronta, como la dejó en Jesús, somos enviados a cuidar a los hermanos y hermanas que se nos confían con un corazón de padre, porque nos sentimos un hermano de todos.

La carta subraya que la vida del sacerdote es siempre una manifestación de Cristo en “la caridad pastoral”. Un sacerdote imita y revive la caridad pastoral de Jesús. Todo lo hace como Él y todo lo hace en su nombre. Cada seminarista y cada sacerdote hacen ciertas estas palabras de Jesús: “Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió” (Jn 17,12).

En su reflexión se insiste en la necesidad de la santidad sacerdotal y de la vida de oración: “Como la santidad es obra de la gracia, y ésta se alcanza con la oración, urge de un modo apremiante lanzarse a una Cruzada ‘Pro Sacerdotio’, a base de oración y sacrificio.” La llamada a la santidad sacerdotal no es una invitación al intimismo, sino la fuente de la caridad pastoral, porque el sacerdote santo vive entregado, para Dios y para el pueblo.

Entrevista sobre la vocación sacerdotal con el P. Óscar Domínguez

Perfil espiritual y legado

La espiritualidad que promueve Madridejos se centra en la Eucaristía, la oración y la fraternidad sacerdotal. Él entiende que el sacerdote nace del altar y vuelve siempre al altar, y comparte que es necesario vivir desde Dios: tener una mirada sobrenatural, permanecer en oración y reconocer la acción de la gracia.

La santidad sacerdotal que propone es pastoral, misionera, cercana, misericordiosa y humilde. La fraternidad presbiteral -sostenerse, rezar unos por otros, cuidarse, acompañarse- es elemento clave para que un sacerdote no se debilite en su misión. “O ser sacerdote santo o no ser sacerdote”, ese dilema radical resume la apuesta por una vida ministerial configurada con Cristo.

Acciones pastorales destacadas

  • Restauración de la vida parroquial: catequesis, grupos juveniles y formación.
  • Fomento de la caridad y acción social: Cáritas parroquial, comedor social y hogares de acogida.
  • Atención educativa: capellanía en colegios y residencias, acompañamiento de jóvenes en discernimiento vocacional.
  • Impulso a la santidad sacerdotal mediante la oración, ejercicios espirituales y promoción de comunidades fraternales.

Reconocimientos y participación eclesial

Su ministerio ha contado con la participación en celebraciones diocesanas y con la colaboración de otros pastores. La celebración de la Eucaristía presidida por obispos y la alusión constante a modelos de santidad sacerdotal (como García Lahiguera) reflejan la proyección de su labor en el ámbito diocesano y formativo.

Desafíos actuales

En su labor parroquial y social reconoce retos contemporáneos: envejecimiento de barrios, inmigración creciente, movilidad estudiantil y desempleo juvenil. Frente a ellos, propone la acción pastoral desde la acogida, la formación y la integración social, junto con el testimonio de la vida sacerdotal como elemento transformador.

Publicaciones y docencia

Doctor en Teología y profesor de moral en la Universidad de San Dámaso, es autor de varios libros que abordan la vida cristiana y la formación sacerdotal, integrando reflexión teológica y experiencia pastoral.

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