El Sacramento de la Penitencia y la catequesis según Francisco Javier Velasco Fano

Francisco Javier Velasco Fano, reconocido dibujante, licenciado en Psicología y diplomado en Magisterio en Pedagogía Terapéutica, ha ofrecido una profunda reflexión sobre cómo catequizar en la actualidad, basada en la esencia del Evangelio: el amor de Jesucristo.

Catequesis hoy: Mensaje esencial

En un ambiente distendido dentro del Seminario diocesano y apoyado en sus ilustraciones, Fano ha explicado ampliamente la importancia de transmitir de manera sencilla y clara a los catequistas un mensaje esencial: Dios te ama, Cristo vive y tiene un plan de vida para ti. Para este laico, la esencia del Evangelio se resume en el amor, “el amor de alguien que se llama Jesucristo”.

Patxi Fano ha ilustrado además la espiritualidad del Sagrado Corazón de Cristo a través del libro ¿Quién no ha pintado un corazón? del obispo de Coria-Cáceres, con ocasión del centenario de la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús (1919-2019).

“Dios te ama y Jesús te salva”, afirmó Fano, insistiendo en que Jesucristo es urgente para un mundo donde muchas personas no encuentran un sentido para vivir. “Jesucristo me salva la vida, me llena de color”, añadió.

Ilustración del Sagrado Corazón de Jesús

La experiencia de Dios y la Trinidad

Fano desafía a sus oyentes a imaginar la infinitud de Dios, más allá del telescopio y del microscopio, en galaxias y en las mitocondrias, enfatizando su omnipresencia y omnipotencia. "Pensamos que Dios es un OVNI potente, pero Él es fenomenal para gente normal, un Dios que vive en lo ordinario”, expresó.

Para explicar la Trinidad en términos accesibles, Fano usa el signo de la cruz tocando la cabeza -la inteligencia-, el vientre -símbolo del Hijo y su camino- y el corazón -para el Espíritu Santo-, remarcando que Dios está presente en todo y dentro de cada persona.

El kerygma como anuncio central

La charla de Fano se centra en el kerygma, o primer anuncio, basándose en el capítulo 4 de la exhortación apostólica del papa Francisco Christus Vivit: “Dios os ama”. Imagina a Dios queriéndonos desde la infancia y acompañándonos en todas las etapas de la vida como un amor infinito que nos trae esperanza y sentido.

El ponente insiste en que el Evangelio no es un texto muerto ni un hecho histórico remoto, sino una vivencia actual y personal: “Dios vive hoy y me acompaña”. Al anunciar el Evangelio, “recibimos el Evangelio”, y esa es la esencia del ser catequistas.

Esquema sobre el kerygma y la Trinidad

¿Qué es el sacramento de la Penitencia?

El sacramento de la Penitencia, también llamado Reconciliación o Confesión, fue instituido por Jesucristo para borrar los pecados cometidos después del Bautismo. Es el sacramento de la curación espiritual y la conversión, que realiza nuestro retorno a Dios después de habernos alejado por el pecado.

Tras el Bautismo, no es posible obtener el perdón de los pecados mortales sin la confesión sacramental, aunque la contrición perfecta con firme propósito de confesión anticipa el perdón. La ausencia voluntaria a la confesión es considerada una falta grave.

Elementos indispensables a para una buena confesión

  1. Hacer un examen de conciencia cuidadoso.
  2. Tener dolor sincero de los pecados cometidos (contrición o atrición).
  3. Confesar los pecados ante el sacerdote.
  4. Cumplir la penitencia impuesta.

El dolor de los pecados puede ser perfecto, cuando nace por amor a Dios, o imperfecto, cuando es motivado por temor al castigo o desorden causado por el pecado.

La confesión: manifestación de humildad y reconciliación

La confesión es la manifestación humilde y sincera de los pecados ante el sacerdote. Todos los pecados mortales cometidos después de la última confesión íntegra deben ser confesados, y aunque la confesión de los pecados veniales no es obligatoria, es muy recomendada para el progreso espiritual.

Pecados mortales frecuentes

  • Practicarlos la magia, blasfemar, faltar a la Misa dominical sin causa grave.
  • Daño grave a padres o autoridades, asesinato, aborto directo.
  • Buscar placer sexual fuera del matrimonio, impedir la concepción en el acto conyugal.
  • Robar cantidades significativas, difamar, cultivar pensamientos impuros.
  • Acercarse a la Comunión en estado mortal, ocultar pecados graves en confesión.

Si se olvida un pecado mortal, el perdón se obtiene igualmente, pero debe confesarse en la siguiente confesión.

Infografía sobre los pasos de la confesión y examen de conciencia

Efectos y significado del Sacramento

La Penitencia otorga la reconciliación con Dios y con la Iglesia, recupera la gracia santificante y proporciona paz y fortalecimiento espiritual para avanzar hacia la santidad. Fano destaca que quien se confiesa no se encuentra con un hombre común, sino con Jesucristo presente en su ministro, que cura y levanta al penitente.

Además, la confesión es un medio eficaz para crecer en virtudes cristianas como la humildad, la fe, la esperanza, el amor, y la reconciliación con los demás.

Celebración y práctica del Sacramento

La confesión individual integra y la absolución son el modo ordinario para reconciliarse con Dios y con la Iglesia, excepto en casos de grave necesidad o peligro de muerte. La celebración de Penitencia puede realizarse también en comunidades con confesión individual, especialmente en el tiempo de Cuaresma, cuando la Iglesia ofrece mayores oportunidades para el sacramento.

Se enfatiza la importancia de que el confesor garantice un espacio adecuado para la confesión en iglesias y oratorios, preservando la privacidad y el carácter religioso.

Normas para la absolución general

La absolución general solo se permite en peligro de muerte o necesidad grave y requiere que los fieles tengan el propósito sincero de confesar individualmente luego. No existe en la diócesis una situación general prevista que justifique su uso frecuente.

Otras consideraciones litúrgicas

  • Obligación del sacerdote de celebrar Misa pro populo una vez dominical.
  • Límites en el número de misas que un sacerdote puede celebrar y estípends relacionados.
  • No se admite la práctica de “misas encadenadas” ni la acumulación inapropiada de intenciones sin fundamentos pastorales.
  • Celebraciones dominicales sin presbítero requieren mandato específico del Obispo diocesano.

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La experiencia personal y espiritual

Finalmente, Fano invita a vivir en el presente continuo del amor de Jesucristo, adorando a Jesús en la Eucaristía y su Palabra, y haciendo visible ese amor a través de obras de misericordia. Nos recuerda que la vocación cristiana es a la santidad, que comienza cuando damos el timón de nuestra vida a Jesús y dejamos que Él nos acompañe y guíe.

Como catequistas, la invitación es a ser instrumentos de amor, como regaderas que riegan humildemente el jardín de la humanidad, confiando en que Dios hace llover sobre justos e injustos.

Representación simbólica de una regadera como instrumento de la catequesis y amor cristiano

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