San Juan Bautista es una figura central en la tradición cristiana, conocido como precursor de Jesús y patrón de numerosas localidades. Juan el Bautista fue encarcelado por criticar abiertamente al poder establecido. Concretamente al gobernador Herodes, quien había tomado por esposa a Herodías, anteriormente casada con el hermano del dirigente citado.
Orígenes y nacimiento
El Evangelio de Lucas incluye un relato de la concepción milagrosa de Juan el Bautista por su madre Isabel, que era estéril (Lucas 1:7-9) y esposa de Zacarías, ambos ancianos y sin hijos. Según el relato de Lucas, el ángel Gabriel le anticipó el nacimiento de Juan a Zacarías mientras este ejercía de sacerdote en el Templo de Jerusalén. Zacarías es descrito como un sacerdote de la casa de Abías e Isabel es descrita como descendiente de Aarón (Lucas 1:5). En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la clase sacerdotal de Abías. Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aarón. Ambos eran justos a los ojos de Dios y seguían en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y los dos eran de edad avanzada.
Al verlo se asustó, mas el ángel le dijo: "No tengas miedo, Zacarías; pues vengo a decirte que tú verás al Mesías, y que tu mujer va a tener un hijo, que será su precursor, a quien pondrás por nombre Juan. El ángel le dijo: "Yo soy Gabriel, que asisto al trono de Dios, de quien he sido enviado a traerte esta nueva. Llena de gozo corrió a ponerse a disposición de su prima para ayudarle en aquellos momentos. Y habiendo entrado en su casa la saludó. También Santa Isabel se sintió llena del Espíritu Santo y, con espíritu profético, exclamó: "Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. ¿De dónde me viene a mí tanta dicha de que la Madre de mi Señor venga a verme? Pues en ese instante que la voz de tu salutación llegó a mis oídos, la criatura que hay en mi vientre se puso a dar saltos de júbilo. ¡Oh, bienaventurada eres Tú que has creído! Porque sin falta se cumplirán todas las cosas que se te han dicho de parte del Señor".
San Juan Bautista habría nacido según la Sagrada Escritura seis meses antes que Jesús. Durante la Anunciación, el arcángel Gabriel le explicaba a María que su pariente Isabel (la madre del Bautista) portaba a Juan desde medio año atrás en su vientre. Dado que en la Biblia no aparecen fechas fiables al respecto, la Iglesia determinaba en el año 325 que el nacimiento de Jesús aconteció un 25 de diciembre, ergo su primo, San Juan Bautista, habría venido al mundo unos seis meses atrás. Pongamos un 24 de junio.
Vocación, vida y mensaje
Juan el Bautista predicó a la gente y los bautizó en el Jordán. Juan proclamaba el bautismo del arrepentido para el perdón de los pecados. Juan se definió a sí mismo como «voz que clama en el desierto» y pedía «rectificad los caminos del Señor» (Juan 1:23), con lo cual cumplía expresamente una profecía de Isaías (Mateo 3:1-4, Lucas 3:4-6, Isaías). Marcos 1:1-4 une a ésta el cumplimiento de otra profecía, de Malaquías 3:1.
Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo. El bautismo de Jesús en el Jordán por parte de san Juan Bautista encierra una suerte de escena inaugural de la misión de Jesús en su vida pública. No por casualidad, ya saben que el primer paso en la vida cristiana, el ingreso en la nueva fe, se sostendría en esta inicial premisa, la del bautismo.
Ataviado con «un manto hecho de pelo de camello y un cinturón de cuero en la cintura, se alimentaba de saltamontes y miel silvestre». Juan proclamaba el bautismo del arrepentido para el perdón de los pecados. Habiendo llegado al Jordán, se puso a predicar a las gentes diciéndoles: Haced frutos dignos de penitencia y no estéis confiados diciendo: Tenemos por padre a Abraham, porque yo os aseguro que Dios es capaz de hacer nacer de estas piedras hijos de Abraham.

Relación con Jesús y testimonios evangélicos
En aquellos días, Jesús llegó desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. Juan atestiguó, diciendo: "He visto al Espíritu en forma de paloma descender del cielo y posarse sobre El. Yo no le conocía, pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: Aquél sobre quien vieres que baja el Espíritu Santo y posa sobre El, ése es el que ha de bautizar con el Espíritu Santo".
Juan Evangelista describe a Juan el Bautista como «un hombre enviado por Dios» que «no era la luz» pero que «vino como testigo para dar testimonio de la luz, de manera que a través de él todos creyeran» (Juan 1:6-8). El bautismo de Jesús se da a entender, pero no se narra, diciendo solo que se vio «al espíritu bajar del cielo como una paloma y descansar sobre él». El Evangelio de Juan informa de que los discípulos de Jesús fueron bautizados y que hubo un debate entre algunos discípulos de Juan y otros judíos sobre la purificación (Juan 3:22-36).
La concepción que Juan tiene de Jesús varía dependiendo del evangelio. En el de Marcos, Juan predica la llegada de un líder, pero no da señales de que Jesús sea ese líder. En el de Mateo, por el contrario, Juan reconoce inmediatamente a Jesús y se cuestiona si está capacitado para bautizarle. Tanto en Mateo como en Lucas, Juan pregunta: «¿Eres tú el que va a venir o debemos esperar a otro?». En el de Lucas, Juan es pariente de Jesús.
Arresto y muerte
El relato narra posteriormente que la hija de Herodías danzó ante Antipas, lo que le gustó tanto que le ofreció que escogiera cualquier cosa como premio. La hija preguntó a su madre, la cual le dijo que pidiera la cabeza de Juan el Bautista. Aunque reacio, Antipas ordenó la decapitación de Juan, y su cabeza le fue entregada a Salomé en un plato.
El historiador casi contemporáneo Flavio Josefo (38-100) explicó en «Las antigüedades judías» que la condena a muerte del Bautista fue más bien una decisión de Herodes. Quizá necesaria para no dar pábulo a posibles revolucionarios: «Herodes empezó a temer que la gran capacidad de Juan para persuadir a la gente podría conducir a algún tipo de revuelta, ya que ellos parecían susceptibles de hacer cualquier cosa que él aconsejase. Por eso decidió eliminar a Juan adelantándose a atacar antes de que él encendiese una rebelión». Por tanto, fue enviado prisionero lejos del suspicaz Herodes, a Maqueronte, el castillo antes mencionado, y allí fue condenado a muerte.
La primera referencia conocida a este pasaje se puede encontrar en el siglo III, cuando fue citada por Orígenes en la obra Contra Celsum. De acuerdo con este pasaje, la ejecución de Juan fue la culpa de una derrota que Herodes sufrió en torno al año 36 d. C. Hay divergencias entre este pasaje y las narraciones bíblicas que se detallan a continuación.
Reliquias y memoria
Tradicionalmente se ha dicho que san Juan Bautista está enterrado en la mezquita de Nabi Yahya, en Sebastia (Palestina), y se mencionó que sus reliquias eran veneradas ahí en el siglo IV. Rufino de Aquilea y Teodoreto de Ciro escribieron que el santuario fue profanado bajo el reinado de Juliano el Apóstata, alrededor del 362, y que sus huesos fueron parcialmente quemados. Parte de las reliquias rescatadas fueron llevadas a Jerusalén y, posteriormente, a Alejandría, donde el 27 de mayo del 395 se colocaron en una nueva basílica construida sobre un templo de Serapis.
El destino de la cabeza de san Juan el Bautista es difícil de determinar. Nicéforo Calixto y Simón Metafraste dicen que Herodías la enterró en la fortaleza de Maqueronte (la fortaleza donde, según Josefo, había sido ejecutado). Otros autores dicen que fue enterrada en el Palacio de Herodes de Jerusalén, donde fue encontrada en el reinado de Constantino I y llevada en secreto a Emesa, donde se escondió. El paño de la decapitación de Juan se conserva en la catedral de Aquisgrán. La Iglesia ortodoxa dice que son ellos los que poseen las reliquias de san Juan Bautista en un monasterio del Bajo Egipto, entre El Cairo y Alejandría.
Varios lugares afirman o han afirmado poseer la cabeza cortada de Juan el Bautista. El lugar oficial de la Iglesia católica es la capilla de san Juan Bautista (Nabi Yahya en árabe) de la Mezquita de los Omeyas de Damasco; El lugar fue visitado por el papa Juan Pablo II en 2001, que «hizo una pausa de un minuto para meditar en silencio ante la tumba de san Juan Bautista». No obstante, antes de creerse que estaba ahí la Iglesia católica también la ha situado en la iglesia de San Silvestro in Capite de Roma; en la Catedral de Amiens; y en algún lugar indeterminado de la ciudad turca de Antioquía.
Legado litúrgico y cultural
El nacimiento de Juan el Bautista es, en definitiva, un misterio que hay que celebrar cuidadosamente. En la liturgia católica, es precisamente hoy donde se conmemora este episodio evangélico. El nacimiento de Juan el Bautista se celebra en el verano, cuando, después del solsticio, los días comienzan, lentamente, a acortarse. Esta elección está llena de significado: Juan el Bautista, de hecho, tenía el papel de preparar el camino para el Señor, de incitar al pueblo de Israel a la conversión, para ser encontrado listo para la venida del Mesías. El papel de Juan es, por lo tanto, todo en anunciar la venida de otro, de Jesús. Juan el Bautista no se destaca a sí mismo, sino al Señor. Por eso dirá, según el evangelista Juan: "Debe crecer; pero yo disminuyo" (Jn 3, 30).
San Juan Bautista es el patrón de muchas localidades de nuestra Comunitat. Desde Alcalà de Xivert a Catral, pasando por localidades como Sant Joan de Moró, Siete Aguas, Vallés, Alcalalí, Benicolet o Sant Joanet, entre otras. Estos patronazgos y el referente primigenio del nombre se remontan al personaje bíblico, guste más o menos. Cada 24 de junio desde hace más de 200 años, Valera celebra las fiesta a San Juan Bautista, su patrono. La fiesta de San Juan Bautista se celebra en Valera con fervor religioso, pero también con alegría y dando a San Juan la milenaria connotación mágica tan profundamente anclada en el alma humana.
Nombre, simbolismo y arte
El nombre "Juan" es un antiguo nombre hebreo que presagiaba el ministerio de San Juan Bautista como precursor de Jesucristo. Uno de los nombres más comunes en el mundo occidental es "Juan", un nombre que incluso puede funcionar como nombre genérico para alguien que no está identificado. Sin embargo, es un nombre profundamente espiritual, anterior a San Juan Bautista y con un rico simbolismo. Zacarías recibió el nombre de su hijo mientras servía en el Templo, nombre que le fue dado por el Arcángel Gabriel: "No temas, Zacarías, porque tu oración ha sido escuchada, y tu esposa Isabel te dará un hijo, al que llamarás Juan".
Existen miles de versiones pictóricas de la macabra escena de la decapitación. Cabeza de san Juan Bautista. José de Ribera. 1644. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Nacimiento de san Juan Bautista (Artemisia Gentileschi), pintura de 1635. San Juan Bautista, por Francisco Pacheco, 1608. Juan y Jesús de niños en un cuadro de Murillo. Muchas representaciones artísticas han fijado en la memoria colectiva tanto su figura ascética como su martirio.
Influencias históricas y puntos de contacto
Aunque para el Evangelio de Marcos la llegada de Juan el Bautista implica el cumplimiento de una profecía de Isaías, las palabras citadas son un conjunto de frases del Segundo Isaías, del Libro de Malaquías y del Libro del Éxodo. Esta misma misión general, cumplir unidas ambas profecías, vista como una, fue definida en general por los esenios para ellos mismos, según la Regla de la Comunidad (1QS VIII 13-14; 4Q259 III 3-6), encontrada entre los Manuscritos del Mar Muerto y datada entre los años 100 y 75 a. C.
La diferencia entre el ministerio general de los esenios y el de Juan estriba en que aquellos enfatizaban en el estudio de la Ley y, en general, de las Sagradas Escrituras, y Juan en la predicación y bautismo para la conversión del pueblo. [...] parece que Juan el Bautista y tal vez también Jesús y su familia fueron cercanos a esta comunidad. En cualquier caso, en los manuscritos de Qumrán hay múltiples puntos de contacto con el mensaje cristiano.
Datos resumidos
- Nacimiento: anunciado a Zacarías y Elizabeth (Lucas 1).
- Estilo de vida: manto de pelo de camello, dieta de saltamontes y miel silvestre.
- Misión: predicar el arrepentimiento y bautizar en el Jordán.
- Relación con Jesús: precursor y testigo; lo reconoce como "Cordero de Dios".
- Arresto y muerte: encarcelado por criticar a Herodes; decapitado a petición de la hija de Herodías.
- Reliquias: múltiples reclamaciones en Damasco, Jerusalén, Roma, Amiens, Aquisgrán, Egipto, entre otros.