En Vitoria, el culto a la Virgen Blanca comenzó con la fundación de la ciudad por el rey Sancho VI en 1181. La devoción de los vitorianos a la Virgen Blanca se remonta a la época en la que Álava aún pertenecía a la Corona navarra. Fundamento histórico y documental sostienen que el origen de la devoción a la Blanca en Vitoria provenga del mismo tiempo de la fundación de ésta por el rey Sancho el Sabio, que es a quien se atribuye la introducción de aquélla.
Es así como Sancho VI el Sabio de Navarra fundó la villa de Vitoria sobre la puebla de Gastehiz, población que ya estaba amurallada en el siglo XI según restos encontrados en la Catedral “Vieja” de Santa María. Le dio el rey de Navarra a la nueva villa el nombre de Nova Victoria en 1181, con “c”, y el fuero navarro de Logroño. Es el propio rey Sancho VI el Sabio el que introdujo el culto a la “Virgen Blanca” de Pamplona en todo el reino.
Orígenes y difusión de la advocación
A la época de Sancho el Sabio se atribuye la imagen de Santa María la Blanca en la Catedral de Pamplona. Impone el mismo nombre a su hija, y consta que su esposa, doña Sancha, regaló una imagen de la Blanca a la ermita de Ujué, relacionada con otro monasterio navarro, el de Marcilla, donde también se veneraba a Nuestra Señora la Blanca. El citado autor relaciona nuestra Blanca con otras imágenes del mismo nombre que se encuentran en el camino de peregrinos del que Vitoria forma parte; principalmente en ese tan importante que, a mediados del s. XVI, unía los puertos de Laredo y Castro Urdiales con el Ebro y con Vitoria.
La Virgen Blanca tiene su origen en el periodo gótico, entre los siglos XII y XIV, cuando las representaciones marianas adquirieron un simbolismo más humano, alejándose del hieratismo bizantino. La primera imagen conocida con esta advocación fue probablemente la que se encontraba en la Catedral de Chartres, en Francia, famosa por sus vitrales y esculturas góticas.

La imagen en Vitoria: arte y traslados
La primera representación de la Virgen Blanca en Vitoria de la que se tiene constancia es la bella imagen de piedra policromada -2,07 metros de altura-. A ella se refiere la historiadora Micaela Portilla cuando señala “parece gótica de la segunda mitad del s. XIV”, sin afirmarlo rotundamente por la falta de fuentes documentales. Otros textos mencionan reminiscencias del XIII en lo tocante a la disposición del hijo, frontalidad, cabeza de la imagen, etc.
A mediados del siglo XVI, cuando se construyó la cabecera del templo, se colocó a espaldas de la capilla que hoy es la Sacristía, muy cerca de donde se instaló ‘el machete vitoriano’. Allí permaneció hasta 1788, fecha en la que pasó a su actual ubicación frente a la plaza de la Virgen Blanca junto con la hornacina. Los cambios de lugar de la primitiva imagen, de donde en principio estuvo a donde luego se le trasladó y hoy permanece en el exterior de la mencionada iglesia de San Miguel, los considera Ángel de Apraiz como reveladores de la devoción creciente de los vitorianos a la Virgen Blanca, al situarla en cada época en el sitio más adecuado para recibir el homenaje de la Ciudad.
La primera representación de la Virgen Blanca en Vitoria de la que se tiene constancia es la bella imagen de piedra policromada -2,07 metros de altura-. La talla fue colocada en la Iglesia de San Miguel, donde se convirtió rápidamente en objeto de veneración. La imagen de la Virgen Blanca, símbolo de la devoción que los vitorianos tienen a su Patrona, es obra de Alejandro e Inocencio Valdivielso, y pintada por Bartolomé Vasco.
Iglesia de San Miguel y su relación con la devoción
Corresponde la paternidad del templo a Sancho el Sabio de Navarra, quien al dar fuero a Vitoria en 1181 señaló a San Miguel como iglesia juradera. De planta rectangular con tres naves, cabecera ochavada y dos capillas absidales laterales. Su parte más antigua, gótica, es de las últimas décadas del s. XIV o principios del s. XV. La Capilla Mayor fue construida en 1560 por Pedro de Elosu, ochavada con bóveda de estrella que cuenta con 37 claves. El actual retablo mayor de la Iglesia, el tercero del que se tiene noticia, es obra de Gregorio Hernández (1624-1632).
En el interior de la Iglesia de San Miguel se encuentra la Capilla de la Virgen Blanca, mandada construir en 1566 por Pedro González de Zárate. Durante el siglo XIX pasó por importantes restauraciones. El retablo de 1924 es obra de la casa Apellániz y Compañía. La sillería, de la misma fecha, lleva la firma del taller de José López Goicolea, con el gran escultor valenciano afincado en Vitoria, José Marín Bosque; y la reja de la entrada es creación de Francisco Torras.
Cofradía, ritos y festividades
Aunque posiblemente ya en el siglo XV se hallara establecida una Cofradía, la crónica de la Cofradía de Nuestra Señora la Virgen Blanca comienza en el siglo XVII. El 17 de junio de 1613 es considerada la fecha de la Fundación. Ese día ante el escribano público Pedro Beltrán de Nanclares, comparecieron por una parte Don Manuel de Urbina, cura de la Iglesia de San Miguel y Antonio de Maturana, mayordomo fabriquero y, por la otra, los 16 cereros.
En dicha reunión se tomó un acuerdo y se firmó el convenio entre la Parroquia de San Miguel y la Cofradía de la Virgen Blanca por la que la Iglesia hacía donación a los cofrades “del sitio de nuestra señora la Blanca que esta a espaldas de la capilla de la cruz, que esta fuera de ella” para instituir, asentar y fundar en la dicha capilla la cofradía. Por su parte la Cofradía se comprometía a que las limosnas que se recogieran en esa capilla los días jueves y viernes santo de cada año debían ser para la Iglesia de San Miguel.
La primera reunión de la recién creada Cofradía tendría lugar el 21 de julio de 1613, en la casa de Pedro Ruiz de Barrón, en esa junta eligieron los primeros cargos y en prueba de ello, en el libro de actas dejaron sus firmas los cereros presentes. Con posterioridad a esa fecha hubo algunas cofradías que vienen a demostrar la permanencia de la devoción a la Virgen Blanca entre los vitorianos.
Con el paso del tiempo, y según se extendía la devoción a la Virgen Blanca fueron creándose otras asociaciones también bajo su advocación. En 1731 se creó la Cofradía de la Cuarta Función, cuya finalidad era organizar los actos litúrgicos y festivos del 8 de agosto en honor a la Virgen Blanca. La Cofradía del Alumbrado fue creada en 1855, siendo su principal función mantener alumbrados los faroles que rodeaban la imagen de la Hornacina situada en el pórtico de San Miguel, además de ser la que organizaba el Rosario de la Aurora y el rosario nocturno (precedente del Rosario de los Faroles que salió por primera vez en 1896).

Fiestas patronales: 5 de agosto y la figura de Celedón
La celebración de festejos en honor a la Virgen Blanca se remonta a tiempos muy lejanos, mucho antes de ser declarada patrona de la ciudad. Fue a partir de 1884 que pasaron a celebrarse en agosto, tras un acuerdo municipal en el que se decidió que las fiestas lo fueran, ya de forma oficial, en honor de la Virgen Blanca, cuya festividad aparecería en el calendario litúrgico el 5 de agosto.
Celedón es un símbolo del aldeano alavés. La Bajada de Celedón fue inventada en el año 1957 por un grupo de vitorianos deseosos de ofrecer a las fiestas de su ciudad un sello particular. La tradición afirma que nació en Zalduondo, un pequeño pueblo de Álava que en su día le dedicó una fuente de la que, por fiestas, mana vino.
Dicen que el personaje se llamaba Juan Celedonio de Anzola. La canción de Celedón sirvió de motivo a Mariano San Miguel para componer su popular pasacalle estrenado en 1918, el día 2 de agosto. Con letra también escrita por San Miguel la cantó la Coral Vitoriana en las fiestas de 1921.
Patronato, coronación y restauraciones
Si bien la Virgen Blanca no estaba oficialmente reconocida como Patrona de la Ciudad, los vitorianos la consideraban como si lo fuera y la honraban y celebraban con funciones y festejos. Fue el año 1884, coincidiendo con el traslado de las fiestas oficiales de la ciudad al día 5 de agosto, festividad de Nuestra Señora de las Nieves o de la Blanca, cuanto el Ayuntamiento, por primera vez, se dirigió al Sr. Obispo de la Diócesis para que instruyera el expediente necesario en solicitud de que fuera declarada Patrona de Vitoria Nuestra Señora de la Blanca.
Sin haberse llegado a una resolución, de nuevo insistió el Ayuntamiento en su petición el año 1891, habiendo sido preciso insistir, esta vez con resultado positivo, en los últimos días de diciembre de 1920. El año 1921 se consigue, por fin, la declaración del Patronato canónico. A partir del momento de declaración de su patronazgo, la devoción a la Virgen Blanca experimentó un crecimiento notable.
Y, no considerándose los vitorianos suficientemente satisfechos teniendo en cuenta esta creciente devoción, creyeron llegado el momento de un mayor tributo a su Patrona, instando a Su Santidad del Papa Pío XII a que, además, concediera la gracia de la coronación canónica como Reina y Señora de Vitoria. Desde el 19 de marzo de 1954, en que se efectuó la apertura oficial de los actos conmemorativos de la coronación, se fue preparando este memorable acontecimiento con el desarrollo de un amplio y variado programa, tanto de índole religioso como profano.
El 8 de marzo de 1982, un acto vandálico destrozó la imagen de la Virgen Blanca. La crítica situación de su estado de conservación impulsó al Ayuntamiento de Vitoria, Diputación Foral de Álava, Obispado y cofrades de la Virgen Blanca a unir esfuerzos económicos e iniciar un gran proyecto de restauración y creación de una réplica de la misma. En la actualidad, la talla de piedra policromada original (s. XIV) se conserva como testimonio de la historia y la restauración permitió proseguir la devoción pública.
Significado y peticiones populares
La Virgen Blanca es una de las representaciones más delicadas y antiguas de la Virgen María, cargada de simbolismo y ternura. Suele representarse de pie o sentada, con el Niño Jesús en brazos, en actitud de protección y ternura. A la Virgen Blanca se le pide protección en el hogar, salud para los hijos, ayuda en los partos y unidad familiar.
En Vitoria, muchas madres acuden a ella pidiendo seguridad durante el embarazo y el nacimiento. La Virgen Blanca en Vitoria es mucho más que una imagen religiosa, es el símbolo de la ciudad. Cada 5 de agosto se celebra su festividad con gran entusiasmo, marcando el inicio de las fiestas patronales. La patrona cuenta con una cofradía que organiza celebraciones durante todo el año, siendo la Iglesia de San Miguel Arcángel su templo de referencia.
Leyendas de La Blanca: Quién fue realmente Celedón, primer descenso y nevada del 5 de agosto
Tabla: hitos cronológicos principales
- 1181 - Fundación de Nova Victoria por Sancho VI y difusión del culto a la Virgen Blanca.
- s. XIV - Creación de la imagen gótica policromada venerada en Vitoria.
- 1613 - Fundación formal de la Cofradía de la Virgen Blanca (17 de junio).
- 1731 - Creación de la Cofradía de la Cuarta Función.
- 1855 - Creación de la Cofradía del Alumbrado.
- 1884 - Traslado oficial de las fiestas al 5 de agosto en honor a la Virgen Blanca.
- 1921 - Declaración del Patronato canónico.
- 1954 - Preparativos y actos conmemorativos de la coronación canónica.
- 1982 - Vandalismo y posterior proyecto de restauración y réplica de la talla.
La Virgen Blanca ha sido objeto de estudios históricos y artísticos que intentan esclarecer sus orígenes y evolución. La riqueza de las celebraciones y la persistencia de cofradías y devociones populares confirman que esta advocación sigue siendo un pilar central del sentimiento colectivo de Vitoria-Gasteiz.