La catedral de Notre Dame o Nuestra Señora de París representa al estilo gótico francés en todo su esplendor. Comenzó a construirse en el año 1163 y finalizó en el año 1345. Hablamos de casi dos siglos de trabajo infatigable, generaciones enteras que vivieron al servicio de esta magnífica obra, sin mayor interés que dejar el testimonio de su fe inscrito en la piedra.
La isla de la Cité de París, emplazamiento de la catedral, es una pequeña isla situada en el medio del río Sena, que siglos atrás había sido un lugar de culto celta y romano. El origen de Notre Dame se remonta a la basílica de Saint Etienne, primer templo cristiano que tuvo París, erigido por el rey franco Childeberto I en el siglo V sobre un templo romano. Tras la cristianización de Europa, se construyó también una iglesia románica conocida como Saint Etienne, pero con el cambio cultural que hizo posible la formación de ciudades, pronto apareció el interés por construir una iglesia acorde a los nuevos tiempos.
El proyecto fue impulsado por el obispo Maurice de Sully durante el reinado de Luis VII. Contó con el apoyo del rey y la participación económica de todas las clases sociales de París, gracias a lo cual el trabajo no sufrió interrupciones. La construcción de la catedral de Notre Dame comienza en 1163 bajo el patronazgo del obispo de París, Maurice de Sully, y del rey Luis VII, con el apoyo económico de todas las clases sociales de la ciudad.
Contexto histórico y transformaciones
La edificación coincidió con un período de prosperidad y de creciente dominio de la ciudad, por lo cual la obra debía reflejar este poderío. Notre Dame saltó a la fama mundial y volvió al corazón de los parisinos gracias a la novela “Nuestra Señora de París” de Víctor Hugo. Durante la Revolución Francesa, Notre Dame fue desacralizada y pasó a ser propiedad del Estado. Siglo XVIII, Revolución Francesa: saqueo y destrucción parcial de la catedral por parte de los revolucionarios. Deterioro causado por su uso como almacén de alimentos.
La catedral ya fue alterada en el siglo XVII, durante el reinado de Luis XIV, añadiéndosele elementos arquitectónicos barrocos del gusto de la época. En 1844 se iniciaría un gran programa de reformas en Notre Dame de la mano del arquitecto Eugene Viollet-le-Duc. La Catedral sufrió numerosas modificaciones y restauraciones, la más notable emprendida en 1844 por Viollet-le-Duc y Baptiste Lassus, que se prolongó por 23 años.
El incendio de Notre Dame se inició la tarde del 15 de abril de 2019 en el tejado del edificio, causando desperfectos considerables. Producido, probablemente, de manera accidental por un descuido durante unos trabajos de restauración, el fuego tardó nueve horas en extinguirse. La consolidación y restauración de Notre Dame comenzó inmediatamente después del incendio. Más de doscientas cincuenta empresas han colaborado o colaboran en la reconstrucción de Notre Dame, y se cree que el costo final será de más de 700 millones de euros.
Planta, dimensiones y ordenación espacial
La planta de la catedral Notre Dame tiene forma de cruz latina. La planta está demarcada por la formación en cruz romana orientada a Occidente, de eje longitudinal acentuado, y no es perceptible desde el exterior. Con planta cruciforme de cinco naves y doble deambulatorio, su elemento arquitectónico más famoso es, sin duda, la fachada. La nave principal tiene de un total 127 metros de largo y 48 de ancho. Además de la planta en forma de cruz, la catedral tiene una fachada de 40 metros de ancha, una longitud de 130 metros, y una altura máxima de 69 metros.
Se distingue una nave principal y 4 laterales, para un total de 5 naves con doble deambulatorio. La altura de la nave y la relativa delgadez de sus muros (1 metro de media) exigieron la colocación de contrafuertes exteriores para contrarrestar el empuje lateral de la bóveda. Gracias a la bóveda de crucería, las cargas se concentran en puntos concretos, los pilares, lo cual permite que el muro se desmaterialice y se llene de grandes superficies vidriadas.
Fachada occidental y los portales
La fachada occidental de Notre Dame se compone básicamente de tres secciones horizontales. En su base, tres pórticos preparan la entrada de los fieles a un espacio interior absolutamente subyugante. La fachada presenta tres grandes portales. El Portal del Juicio Final, el más importante al centro, muestra esculturas representando la resurrección de los muertos, un ángel con una balanza pesando virtudes y pecados y demonios que se llevan las almas pecadoras.
De izquierda a derecha: Pórtico de Santa Ana, pórtico del Juicio Final y pórtico de la Virgen María. El primer tímpano (izquierda) está consagrado a Santa Ana, madre de María. Gran parte del tímpano no es original, sino que fue recuperado de otra iglesia y reutilizado. Eso explica el hieratismo de la sección alta del tímpano, propio del estilo tardorrománico.
El pórtico central está dedicado al Juicio Final. Cristo como juez preside el tímpano en la franja superior, flanqueado por dos ángeles a cada lado, y al lado de estos, San Juan (derecha) y la Virgen María (izquierda). En la franja inferior representa la resurrección de los muertos en el final de los tiempos y fue reconstruida por el arquitecto Eugène Viollet-Le-Duc en el siglo XIX. En el parteluz vemos a Cristo bendiciendo. En las jambas de los lados, los apóstoles completan el grupo.
El pórtico dedicado a la Virgen María sufrió importantes mutilaciones durante la Revolución Francesa, y tuvo que ser restaurada en el siglo XIX. En la franja del medio, se representa la dormición de la María, quien yace en una cama acompañada por los apóstoles, mientras los ángeles elevan su alma al cielo. En el parteluz, aparece la Virgen María con el Santo Niño en brazos. En las jambas, varios personajes como reyes o patriarcas.
Galerías, esculturas y la intervención de Viollet-le-Duc
La galería de los reyes, situada en la sección media de la fachada occidental, fue elaborada en la Edad Media, y representa un grupo escultórico de 28 figuras reales de Judea e Israel. A unos 20 metros del suelo, una galería con 28 estatuas se levanta por encima de los portales. Cada estatua, de 3.5 metros de altura, representa los 28 reyes de Judea que precedieron la llegada de Cristo.
El arquitecto Eugène Viollet-le-Duc, quien como hemos visto recibió el encargo de restaurar la catedral, no se limitó a una restauración. También creó y recreó elementos nuevos. Por un lado, Viollet-le-Duc incorporó su rostro en alguno de los retratos de los reyes. Viollet-le-Duc reprodujo una serie de estatuas en bronce de los doce apóstoles, quienes vigilan la ciudad desde lo alto. Uno de ellos, Santo Tomás, sería el mismo Viollet-le-Duc quien, de espaldas a París, vigila la aguja.
Fachadas laterales y portadas del transepto
En la fachada norte, orientada hacia la rue du Cloitre, vemos una de las puertas del transepto. El pórtico está enmarcado en un gablete, un tipo de remate triangular y peraltado, que suele usarse para decorar los vanos y ventanas de las iglesias góticas. En el pórtico, se representa a la Virgen con el Niño en el parteluz, pero la escultura está incompleta.
El pórtico del transepto sur, el otro extremo del transepto, está coronado por un gablete. El pórtico dedicado a San Esteban y, al igual que todos los anteriores, está conformado por tres registros. En el registro superior, puede verse a Jesús junto a sus ángeles contemplando el martirio de San Esteban.
La puerta roja es una puerta usada en Notre Dame para facilitar el paso de los religiosos del claustro hacia la iglesia y, particularmente, hacia el área del coro, a fin de celebrar los "maitines" en horas de la madrugada. Fue construida en el siglo XIII y está coronada por un complejo de gabletes. Atribuido al maestro Pierre de Montreuil, el tímpano está dedicado a la coronación de la Virgen María.
Estructura, arbotantes y sistema de contrarresto
Una de las innovaciones constructivas de su momento, y tan característicos en Notre Dame, son los arbotantes, como solución estructural por las presiones de las bóvedas hacia los contrafuertes adosados del exterior. Los arbotantes se introdujeron hacia 1175, cuando se llevaban a cabo los preparativos para sostener las bóvedas de la nave.
Al comenzarse los trabajos en la nave principal, se decidió aumentar su altura 2 metros más. Esto hizo que el sistema de contrarresto de la bóveda principal, por medio de las cubiertas de las naves laterales, resultase insuficiente. Los arbotantes de la girola sujetan el muro en dos niveles: el brazo superior estabiliza el muro interior de la girola, contrarrestando el empuje de las bóvedas.
La altura de la nave y la relativa delgadez de sus muros exigieron la colocación de contrafuertes exteriores para contrarrestar el empuje lateral de la bóveda. Gracias a la bóveda de crucería, las cargas se concentran en puntos concretos, los pilares, lo cual permite que el muro se desmaterialice y se llene de grandes superficies vidriadas.

Interior: luz, vidrieras y elementos litúrgicos
En el interior de la catedral, se despliega un techo resuelto con bóvedas de crucería, que se forman al cruzar dos arcos apuntados. Las nervaduras de estas bóvedas distribuyen el peso hacia los pilares. Gracias a esta técnica arquitectónica, lograron eliminarse los muros pesados y abrirse vanos en ellos para crear ventanas para un efecto celestial.
No es difícil imaginar el impacto emocional de aquellas luces coloridas provenientes de los vitrales, en una época en que la única fuente de iluminación interior provenía del fuego. Uno de los elementos característicos de Notre Dame son sus hermosos rosetones, presentes en la fachada occidental, en la fachada norte y sur. Sobre el portal central se destaca el gran vitral circular de la roseta, de casi 10 metros de diámetro, uno de los elementos más destacados de la fachada. En el siglo XIII se ampliaron las ventanas del cuerpo alto (claristorio) para conseguir mayor luz natural en el interior.
En cuanto al interior, se destaca la luminosidad y los ventanales, los pilares cilíndricos que separan los espacios de las naves, y la sencillez en la decoración escultórica de capiteles y enjutas, en la que predominan los elementos vegetales. El alzado tiene, al igual que los templos góticos de la época, tres pisos característicos: el primero formado por arcos formeros apuntados sobre las columnas, el segundo con una tribuna comunicada con la nave central mediante tres vanos, y el tercero en el que se ubican los ventanales constituídos por doble vano apuntado y otro superior circular.
Dentro del conjunto de Notre Dame, destaca una jube, es decir, una especie de muro que rodea el coro y lo enmarca dentro de la planta. La jube está decorada con tallas de madera policromadas, que relatan diferentes ciclos de la vida de Jesús. La sección norte fue supervisada por Pierre de Chelles y aborda la vida de Jesús desde la infancia hasta su pasión y muerte. Fue elaborada entre 1300 y 1318. La sección sur fue supervisada por Jean Ravy y, a su muerte, por su sobrino Jean le Boutellier. En ella se representan las escenas posteriores a la resurrección.
Materiales, mobiliario y reliquias
Asimismo, como parte de la interpretación de la estética de la luz, la catedral está dotada de una colección de arte litúrgico en piedras y metales preciosos, cargados de color y brillo. En Notre Dame se guardan tres reliquias de enorme importancia para la Iglesia, como son la Corona de Espinas, un trozo de la Cruz del Calvario y uno de los clavos de Cristo.
En su cabecera destaca la escultura de La Piedad, esculpida por Nicolas Coustou en el siglo XVIII, flanqueada por efiges de los reyes Luis XIII y Luis XIV. El órgano principal de la catedral es un instrumento obra de Aristide Cavaillé-Coll en su mayor parte.
Autores, maestros y cronología constructiva
La catedral de Notre Dame fue construida por Jean de Chelles, Pierre de Montreuil, Pierre de Chelles, Jean Ravy, Jean le Boutellier, en la pequeña Isla de la Cité, a las orillas del río Sena. Para el año 1182 el coro ya prestaba servicios religiosos y, poco después, se finalizó la nave principal. La catedral de Notre Dame comenzó a construirse en el año 1163 y finalizó en el año 1345. 1163 la primera piedra y la catedral se finalizó en el año 1258 (existen variantes cronológicas en las fuentes que reflejan etapas sucesivas de terminación y ornamentación).
El estilo de Notre Dame, que empezó a construirse en 1163, tiene fuertes influjos de la basílica de Saint Denis, mausoleo de reyes y primera iglesia en construirse en estilo gótico primitivo en Francia. En comparación con otras catedrales góticas francesas, como Chartres o Reims, la de Notre Dame resulta, sin duda, más austera debido a su arquitectura en estilo gótico temprano.
Uso, significado y patrimonio
Tras más de 850 años de existencia, Notre Dame de París ha persistido como un espacio vivo. Aunque la mayoría de los turistas se conforma con la foto de rigor, siempre hay quien se detiene a descubrir qué se esconde detrás de aquella "señora de piedra", como muchos la llaman. ¿Quiénes la hicieron posible y dónde encontraron el aliento para una obra así? ¿Qué la caracteriza?
La mentalidad de sus constructores fue esta: darle toda dignidad a la obra como ofrenda a Dios. La oración comienza desde que se dedica la catedral a la Virgen María o Notre Dame (Nuestra Señora, en francés). El culto mariano alcanzaba por aquellos años su punto más álgido. La oración se expresa tanto en los nuevos recursos arquitectónicos que buscaban luz y altura como en las artes plásticas integradas al edificio.

Hechos emblemáticos
- Ha sido sede de la coronación de Napoleón Bonaparte.
- Se realizó la beatificación de Juana de Arco en Notre Dame.
- Se celebró la coronación de Enrique VI de Inglaterra.
- Víctor Hugo escribió en 1831 su novela «Notre Dame de París», que llevó la catedral al imaginario colectivo.
Datos arquitectónicos y cifras
De estilo plenamente gótico, la catedral tiene una fachada de 40 metros de ancho, longitud de 130 metros, y altura máxima de 69 metros. Contiene 5 naves, 37 capillas, 3 rosetones con 13.5 metros de diámetro cada uno y un total de 113 vidrieras. Anualmente recibía unos 12 millones de visitantes, incluso más que otro de los símbolos parisinos: la Torre Eiffel.
| Longitud | 127-130 metros |
| Ancho fachada | 40 metros |
| Altura máxima | 69 metros |
| Naves | 5 |
| Rosetones | 3 (≈10-13.5 m diámetro) |
| Vidrieras | 113 |
Notre Dame 1/2: Los Secretos de los Constructores, Colocando primeras Piedras(HD)🌎PLANETA Universal
La catedral de Notre Dame de París es, sin ninguna duda, uno de los símbolos de la ciudad. Se encuentra rodeada por el río Sena, con jardines por delante y por detrás. Anualmente recibía a millones de visitantes y su imagen constituye un emblema del arte gótico y de la memoria histórica de Europa.