La devoción guadalupana reúne historia, símbolo y práctica ritual. Besar los pies de la imagen de la Virgen de Guadalupe es una costumbre cargada de significado religioso, cultural e histórico, que conecta la fe popular con símbolos indígenas y europeos presentes en la famosa tilma y su iconografía.
Origen histórico y contexto cultural
La historia de la Virgen de Guadalupe está narrada en el Nican Mopohua, un texto escrito en náhuatl entre 1545 y 1548 por Antonio Valeriano. “Nican Mopohua” significa “Aquí se narra” y narra a detalle las apariciones de la Virgen de Guadalupe. En 1531, la Santísima Madre se apareció cuatro veces a San Juan Diego.
Un pueblo que no contaba con la escritura tal como la conocemos necesitaba comunicarse a través de dibujos y pinturas, signos que pudieran reconocer y comprender de inmediato. En este contexto, la imagen de la Virgen de Guadalupe permitió a los pueblos indígenas captar sin dificultad el mensaje que transmitía: un mensaje rebosante del amor y la misericordia de Dios y de su Madre. Lejos de destruir sus creencias, este mensaje las encauzó y las llevó a plenitud.
Simbología de la imagen y su relación con el gesto de besar los pies
Al contemplarse la imagen de la Virgen de Guadalupe, se puede apreciar una serie de elementos, símbolos y formas que encierran un códice con un profundo mensaje. Al comprender estos símbolos se entiende mejor por qué actos como besar sus pies resultan tan significativos para los fieles.
- Tez mestiza: Su color es una mezcla de raza blanca e indígena. La Virgen de Guadalupe logra unir así dos razas hasta entonces antagónicas. La mano izquierda de la imagen es morena, mientras la derecha es más clara, en representación de la unión de dos razas.
- Manto cubierto de estrellas: Su manto azul-verdoso, lleno de estrellas, simboliza protección e intercesión divina. Las 46 estrellas que lo adornan coinciden con las constelaciones visibles sobre el Valle de México durante el solsticio de invierno de 1531, reflejando así un vínculo entre el cielo, la tierra y la presencia de la Virgen de Guadalupe.
- Cinta negra y vientre abultado: Anudada sobre el vientre, anuncia la maternidad de la Virgen de Guadalupe: es una mujer “en cinta”, de espera. La flor de cuatro pétalos en el vientre, el Nahui Ollin, representa los cuatro puntos cardinales y muestra a Dios cercano y eterno.
- Luna negra y paso de danza: María se encuentra sobre la luna negra en cuarto menguante, iluminada por la luz del verdadero sol, descansando en un “paso de danza”.
- Ángel y zapatilla: El ángel presenta a Jesús presente en su vientre inmaculado. La zapatilla, apoyada en el centro de la luna negra, forma parte del “paso de danza” y muestra que la tela no recibió ninguna preparación previa.
- Broche con cruz: De forma ovalada y con una cruz en el centro, para los españoles representa el amor misericordioso de Jesús; para los indígenas evocaba prácticas antiguas relacionadas con la divinidad.
Por qué besar los pies: significados religiosos y culturales
Besar los pies de la imagen es un gesto que contiene múltiples dimensiones:
- Acto de humildad y reverencia: La inclinación hacia los pies expresa respeto profundo ante la Madre de Dios y su misión como Medianera de todas las gracias, quien pidió que se le erigiera un templo para mostrar y dar todo su amor, compasión, auxilio y defensa.
- Reconocimiento de la Realeza y maternidad: A principios del siglo XX hubo un movimiento grande en la Iglesia sobre la cuestión de la Realeza de Cristo (y por consiguiente de Su madre). El gesto de besar los pies remite a formas antiguas de veneración a la autoridad y la realeza, que se incorporaron al ceremonial cristiano desde épocas tempranas.
- Comunión de dos mundos: La imagen, con rasgos mestizos y símbolos nahuas (como el Nahui Ollin), sirvió de puente entre la cosmovisión indígena y la fe cristiana. Besar los pies apunta a la aceptación de esa unión -la “Morenita” como madre común- y la participación en la nueva civilización del amor y la sabiduría de Dios que la imagen simboliza.
- Expiación y petición: Para muchos fieles besar los pies es un acto penitencial o de súplica en el que se implora protección, sanación o intercesión, como lo hicieron los fieles desde los primeros años tras las apariciones.

Antigüedad y persistencia de la tradición
La costumbre de besar los pies tiene antecedentes remotos. El investigador Víctor T. Rodríguez Flores nos dice que parece unánime que el origen de esta costumbre proviene de Oriente y ya en el Imperio Aqueménide se veneraba al Emperador de los Persas de esta forma. Tras la invasión de Alejandro Magno, los griegos traen esta costumbre a Occidente consolidándose en el Imperio Romano como forma habitual de veneración al Emperador arrodillarse ante él y besar el filo de su manto de púrpura, así como el pie. En el Occidente medieval, el Papa Constantino I introdujo esta costumbre en el ceremonial pontificio.
En el contexto guadalupano, la tradición se fusionó con la historia local y la iconografía de la tilma, que sorprendió por su longevidad y conservación: sorprendentemente, la tilma, que no tendría que durar más de 20 años, ha perdurado casi 500, conservando su brillantez y luminosidad original.
La experiencia devocional en el santuario
Desde tiempos remotos, los pueblos mesoamericanos veneraban en el cerro del Tepeyac a una deidad llamada "Tonantzin", que quiere decir "Nuestra Madrecita". La adopción de la Virgen de Guadalupe en ese lugar permitió que la devoción se arraigara profundamente: la Virgen de Guadalupe actúa como tabernáculo sagrado, portando a Jesús Eucaristía, único y eterno sacrificio.
En poco tiempo, la devoción se extendió de manera prodigiosa y la imagen se convirtió en símbolo de unidad. La tradición cuenta que cuando Juan Diego desplegó su tilma ante el obispo, dejó al descubierto la imagen de la Virgen María, cuyos rasgos han sido interpretados como mestizos. El milagro de las rosas y la aparición de la imagen consolidaron la piedad popular que perdura hasta hoy.
Prácticas vinculadas a besar los pies
- Ofrecimiento de rosas y oraciones al presentar la petición.
- Besar la tilma o tocar la base del pedestal como signo de súplica o gratitud.
- Peregrinaciones al Tepeyac, donde los fieles realizan actos de penitencia y devoción.
Tensión entre historia, fe y crítica
La historicidad de las apariciones y de ciertas figuras (como Juan Diego) ha sido objeto de debate entre historiadores y teólogos. Sin embargo, la canonización de Juan Diego y la vigencia de la devoción demuestran que, para millones de fieles, la experiencia y el significado espiritual trascienden la discusión académica.
La iconografía de la Virgen-sus ojos, la flor en el vientre, la luna, el ángel y las estrellas-funciona como un códice visual que facilitó la evangelización y el encuentro entre culturas. Besar los pies se suma a esa lectura: es un gesto que sintetiza respeto, confianza filial, reconocimiento de la maternidad divina y la petición de misericordia.
Ep.14: Testimonios de milagros: Virgen de Guadalupe | María Guadalupe Ortiz
Reflexión sobre la vigencia del gesto
El acto de besar los pies de la Virgen de Guadalupe conserva su fuerza simbólica porque articula historia, cultura y fe. Es un rito que permite a los creyentes expresar humildad, pedir intercesión, reconocer a la Virgen como madre de todos y participar de una tradición que unió a pueblos y modeló la identidad religiosa de una nación.