La Basílica de San Esteban de Budapest es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, está catalogada como uno de los edificios más fotografiados del mundo. Su construcción, en estilo neoclásico, comenzó en 1851, con diseño de József Hild, y finalizó en 1905, año en que fue consagrada. La basílica tiene una altura de 96 metros, lo que la convierte en el complejo más alto de Budapest (el otro es el Edificio del Parlamento Húngaro).
Un viaje por la historia
La historia de la Basílica comienza en 1851, cuando se colocó la primera piedra de lo que pretendía ser el templo más grande y significativo de Budapest. Los planos originales fueron elaborados por József Hild y detallaron una gran iglesia neoclásica basada en el diseño de la cruz griega similar a la basílica en Esztergom, el lugar de nacimiento de San Esteban (c. 975). Sin embargo, su construcción estuvo marcada por dramáticos contratiempos que prolongaron las obras durante más de medio siglo.
Los numerosos retrocesos, debidos tanto a las situaciones políticas externas como a las dificultades en la construcción, causaron revisiones y adaptaciones importantes a los planes originales. El incidente más devastador ocurrió en 1868 cuando la cúpula, casi terminada, colapsó completamente debido a defectos en los cimientos, obligando a los arquitectos a demoler gran parte de la estructura y comenzar de nuevo. Tras la muerte del arquitecto original, József Hild, el proyecto pasó a manos de Miklós Ybl, uno de los más prominentes arquitectos de Hungría.
Tras la muerte de Hild, Miklós Ybl asumió el control y en 1868 tuvo que lidiar con el revés más significativo: el colapso completo de la cúpula, lo que resultó en la reconstrucción de toda la estructura desde el principio. Ybl también modificó algunos de los diseños originales y se puede ver su influencia en las características neorrenacentistas de la fachada principal y las columnas y estatuas jónicas en el lado de la calle Bajcsy-Zsilinszky. La finalización del proyecto en 1906 fue supervisada por József Kauser y se cree que en la misa de consagración, el emperador Francisco José temía otro colapso de la cúpula.
Arquitectura y dimensiones
La Basílica de San Esteban es de estilo neoclásico y tiene planta de cruz griega. Remontémonos a aquellas tribus magiares que según la tradición fundaron Hungría por el siglo IX. Con la particularidad de haber sido construida con planta de cruz griega de 87 m de largo por 55 m de ancho, su silueta es inconfundible si miramos la fachada principal, orientada al Danubio. San Esteban tiene unas dimensiones poderosas. Mide 87 metros de largo por 55 metros de ancho, alcanzando una altura máxima de 96 metros, siendo exactamente igual de alta que el Parlamento.
No es casualidad que tenga la misma altura que el Parlamento, siendo los dos edificios más altos de Budapest; sino que esa cifra simboliza la llegada a Europa de las primeras tribus húngaras en el año 896 y a su vez esta paridad en altura entre ambos edificios simbolizaba la igualdad entre el poder laico y el religioso en la ciudad. Según las ordenanzas de la ciudad, ningún edificio puede superar dicha altura.
Fachada e interior
Antes de entrar, tómate un momento para admirar la monumental fachada con sus columnas corintias y sus estatuas de los Doce Apóstoles. La imponente puerta principal está decorada con esculturas que representan los doce apóstoles, bajo una imagen de San Esteban. Por encima, hay un frontón apoyado sobre pilastras corintias, en el que se puede leer una cita evangélica en latín “Ego sum via, veritas et vita”, traducida como "yo soy el camino, la verdad y la vida".
En el interior de la Basílica de San Esteban en Budapest, podemos apreciar más de 50 tipos de mármoles que decoran la iglesia, predominantemente en colores rojos, blancos y negros; la decoración interior fue realizada en mármoles de diferentes colores y piedras preciosas. El interior de la basílica es más bien oscuro y sombrío, a pesar de los mosaicos dorados de Károly Lotz que decoran la cúpula. La obra más valiosa de la Basílica de San Esteban es el mosaico basado en la pintura al óleo de Gyula Benczúr, que representa las alegorías de la santa misa.
Las numerosas estatuas que se encuentran allí son obra de los más importantes artistas húngaros (József Dankó, Károly Lotz, Gyula Benczúr y otros). En el altar mayor se encuentra la imagen de San Esteban que Alajos Stróbl esculpió en mármol de Carrara, para lo que hubo que pedir permiso al Vaticano, ya que ese lugar corresponde normalmente a Jesucristo. Detrás relieves de bronce y mosaicos donde se ilustran pasajes de la vida del rey.
La campana: la más grande de Hungría
La Basílica de San Esteban también ostenta el récord de tener la campana más grande del país. En la torre derecha se encuentra la "Gran Campana de San Esteban", con un peso de 9 toneladas. Las dimensiones son impresionantes: la mayor, llamada Gran Campana de San Esteban, es la campana más grande de Hungría con un diámetro de 252 centímetros y un peso de 9.250 kilos. Solo suena en ocasiones especiales, como en Año Nuevo o el día de San Esteban.

La reliquia de la Santa Diestra y otros tesoros
La basílica está dedicada a San Esteban, primer rey de Hungría consagrado por un papa, en el año 1000, después de la conversión del país al catolicismo. En el interior de la catedral encontraréis la Santa Diestra. No es otra cosa que la mano momificada de San Esteban. Esta reliquia, guardada en un relicario de oro y cristal, es el tesoro religioso más venerado de Hungría. El peregrinaje de la mano: la reliquia de San Esteban ha tenido una historia aventurera: fue robada, escondida en Bosnia, recuperada por la emperatriz María Teresa y finalmente devuelta a Hungría en 1771.
En la capilla de la Santa Diestra, podemos contemplar la mano derecha momificada de San Esteban, la reliquia más venerada del país, que cada 20 de agosto preside la procesión dedicada al patrón de Hungría. Esta reliquia ha sido salvaguardada en tiempos turbulentos y fue recuperada en varias ocasiones, por ejemplo fue recuperada en Salzburgo al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
Cúpula, mirador y acústica
No puedes marcharte sin subir a la cúpula. Accesible mediante ascensor o escaleras (364 peldaños), la terraza panorámica a 65 metros de altura ofrece una de las vistas más espectaculares de Budapest, con perspectivas de 360 grados sobre la ciudad. Recomendables son las vistas desde su cúpula desde la que tendréis una fabulosa panorámica de 360º de Budapest. Las vistas desde su cúpula son increíbles, así que no podemos olvidarnos la cámara de fotos.
La acústica de la Basílica de San Esteban de Budapest es sencillamente inigualable. Si disfrutas con la música clásica, tienes que ir de conciertos a este imponente escenario. Si tienes la oportunidad, asiste a uno de los conciertos de música sacra que se celebran regularmente. La acústica del espacio es excepcional y la experiencia de escuchar música clásica en este entorno resulta inolvidable. En la actualidad, la Basílica de San Esteban alberga conciertos de coro y órgano, una espectacular pieza del año 1905.
Daños, restauraciones y bodega subterránea
Debido a su proximidad al Danubio, existe una vasta bodega subterránea casi tan grande como la propia basílica y durante la Segunda Guerra Mundial se guardaron allí muchas piezas de arte y documentación histórica. La basílica sufrió graves daños en el bombardeo aéreo de la ciudad y los trabajos de restauración se completaron en la década de 1980. La basílica sufrió importantes daños de bombardeos durante el asedio de Budapest (1944-1945), en la Segunda Guerra Mundial. Murallas, torres y techo tuvieron que ser reconstruidos.
Datos prácticos para la visita
- Dirección: Szent István tér 1, 1051 Budapest.
- Cómo llegar: Metro M1 (amarilla) parada Bajcsy-Zsilinszky út; M3 (azul) parada Arany János utca; autobús líneas 9, 15, 105, 115; tranvía líneas 2 y 2A.
- Horarios: Basílica: Lunes a Viernes: 9:00 - 17:00; Sábado: 9:00 - 13:00; Domingo: 13:00 - 17:00. Mirador de la Cúpula: horarios variables según temporada.
- Entradas: Nave principal gratuita (donación opcional); Tesoro y Capilla: 1.500 HUF; Mirador: 1.800 HUF; Entrada combinada: 2.500 HUF.
- Tiempo estimado: visita breve 20-30 minutos; visita completa 1-1,5 horas; con concierto 2-2,5 horas.
- Consejos: Código de vestimenta respetuoso; fotografía permitida sin flash; accesibilidad con rampas y ascensor a la cúpula; audio-guías y visitas guiadas disponibles en varios idiomas.
Curiosidades y razones para visitar
- La Basílica de San Esteban no es simplemente otro templo religioso en tu itinerario; es un lugar donde la historia, el arte, la espiritualidad y las vistas panorámicas se combinan para ofrecer una experiencia completa.
- Su nave principal permanece gratuita, haciendo esta joya arquitectónica accesible para todos los viajeros.
- Es la sede compartida de la Archidiócesis de Esztergom-Budapest junto con la Catedral de Nuestra Señora de Esztergom y fue elevada a basílica menor por el papa Pío XI en 1931.
- Allí descansan, entre otros, los restos del famoso futbolista Ferenc Puskás.
- Cada 20 de agosto, día de San Esteban y fiesta nacional húngara, la reliquia de la mano es sacada en procesión solemne por las calles de Budapest.
- Frente a la basílica se instala en Navidad un popular mercadillo que anima la plaza y atrae visitantes.
Puntos de interés cercanos
- Plaza de San Esteban (inmediata) con cafeterías y terrazas.
- Avenida Andrássy (3 minutos a pie), Patrimonio de la UNESCO.
- Budapest Eye (5 minutos a pie) y Café Gerbeaud (7 minutos a pie).
- Parlamento de Hungría (15 minutos a pie) y Academia de Música Franz Liszt (10 minutos).
Si vas a Budapest no dudes ni un segundo en visitar la Basílica de San Esteban y atento a todas y cada una de sus curiosidades: desde su gran campana hasta la Santa Diestra, pasando por su imponente cúpula y su inigualable acústica.