Historia y arquitectura de la Capilla Mayor de la Catedral de Burgos

La Capilla Mayor de la Catedral de Burgos es la más importante de las numerosas capillas de la seo burgalesa. Es el principal espacio de culto de la catedral y, además, fue la primera en construirse; se empezaría a levantar a partir de julio de 1221, momento en el que se colocó la primera piedra del templo. La Capilla Mayor era originalmente el lugar de celebración litúrgica y actualmente solo se emplea con motivo de las celebraciones y oficios más solemnes.

Contexto histórico y origen constructivo

La construcción de la nueva catedral gótica arrancó tras decidirse eliminar la antigua catedral románica; la ceremonia de colocación de la primera piedra tuvo lugar el 20 de julio de 1221 en una ceremonia presidida por el rey Fernando III de Castilla y el obispo don Mauricio. La primera parte de la construcción de la catedral fue bastante rápida: ya en 1230 se estaba celebrando culto en la nueva Capilla Mayor, solamente nueve años después de comenzar las obras. La cabecera fue concluida en una década con el fin de que sirviera para el culto ya hacia 1230.

El obispo don Mauricio, que había estudiado en la Universidad de París y conocía el arte gótico francés, marcó el modelo y la planta del nuevo templo. El lugar elegido fue la actual base del cimborrio y el modelo la planta de las catedrales francesas; la catedral de Burgos sintetiza mediante sus diversas capillas, vidrieras, sepulcros, retablos y bienes muebles las innovaciones artísticas de la Edad Media y el primer Renacimiento.

Planta, tramos y bóvedas de la Capilla Mayor

La Catedral de Burgos cuenta con planta de cruz latina y la Capilla Mayor tiene un gran desarrollo o profundidad en planta. Ocupa cuatro tramos de la nave central: tres de ellos son rectos y el cuarto, zona del presbiterio, es poligonal de cinco paños. Los dos tramos más próximos al ábside, del siglo XIII, están cubiertos con bóveda cuatripartita de crucería simple que presentan cuatro nervios, cortados por otro longitudinal de refuerzo; por ello, visualmente, parecen sexpartitas. El tramo junto al crucero cuenta con bóveda de crucería compleja; los dos siguientes tienen bóveda de crucería simple y el último es poligonal.

La bóveda del tramo junto al crucero fue reconstruida a partir de 1539, tras la caída del cimborrio de Juan de Colonia. La Capilla Mayor de la catedral llegó a contar con una tribuna desde la que asistía la reina Isabel la Católica a la misa conventual cada vez que visitaba Burgos; estuvo en el tramo de triforio del lado de la Epístola más cercano al crucero y la reina accedía a ella desde el palacio episcopal.

Alzado: niveles, triforio y rejerías

En alzado, la Capilla Mayor se distribuye en tres niveles. En el nivel más bajo están las columnas y arcos formeros que comunican la nave central con las naves laterales; los arcos, tres a cada lado, están cerrados con rejas obra de Juan de Arrillaga, a finales del siglo XVII, por encargo del arzobispo Enrique de Peralta y Cárdenas. Casi todos los pilares son de sección circular, rodeados por ocho columnillas.

En el piso medio está el elegante triforio que recorre todo el perímetro de la nave mayor y el crucero; en cada tramo un gran arco apuntado envuelve cinco arquillos trilobulados y el espacio intermedio se decora con óculos cuatrifoliados. Por último, en el nivel superior está el claristorio que deja pasar la luz al interior.

Planta y alzado de la Capilla Mayor de la Catedral de Burgos (esquema)

El Retablo Mayor: proyecto, autores y programa iconográfico

Preside el espacio el retablo mayor, el principal de los 38 retablos con los que cuenta la Catedral de Burgos. El retablo mayor es una obra de estilo renacentista romanista y junto con el de la Catedral de Astorga, en el que estaría inspirado, es uno de los grandes retablos romanistas conservados. Fue comenzado en 1562 y estaba terminado en 1580. El autor principal fue Rodrigo de la Haya, con la colaboración de su hermano Martín de la Haya, y participaron, entre otros, Domingo de Bérriz y Juan de Anchieta.

El retablo está organizado en cuerpos y calles; en horizontal cuenta con banco o predela, tres cuerpos y ático; en vertical dispone de tres calles y cuatro entrecalles. Está presidido por la imagen de Santa María la Mayor, titular de la catedral, una soberbia obra de plata policromada de mediados del siglo XV financiada por el obispo don Luis de Acuña. El retablo mayor de la catedral de Burgos consta de cuatro cuerpos, además de banco o predela, divididos a su vez en siete calles, sobresaliendo cuatro de ellas en el remate, adaptándose al ochavo de la capilla.

En la escultura del retablo mayor trabajó un obrador numeroso; una bien conocida es la colaboración del escultor vasco Juan de Anchieta, responsable de los altorrelieves de la Asunción y de la Coronación de la Virgen. En el centro del primer cuerpo se halla el sagrario decorado con relieves alusivos a la Eucaristía, obra de Domingo de Bérriz. El retablo despliega un programa iconográfico que gira en torno a la Virgen como Arca de la Nueva Alianza y al misterio eucarístico: la Presentación de María en el templo, su Nacimiento, la Anunciación, la Visitación y la Presentación del Niño Jesús en el templo, culminando con la Asunción y la Coronación.

Descripción de piezas destacadas del retablo

  • Imagen de Santa María la Mayor: Virgen sedente con el Niño en brazos, obra de platería del siglo XV, peso aproximado 75 kilos.
  • Tabernáculo/sagrario: gran importancia a la Eucaristía y a Cristo sacramentado, obra de Domingo de Bérriz.
  • Altorelieves: Asunción y Coronación ejecutados por Juan de Anchieta.
  • Organización arquitectónica: empleo de los tres órdenes clásicos (dórico, jónico y corintio) y uso de columnas con fustes retallados y estriados según cuerpos.

Usos litúrgicos, enterramientos y tesoros

La Capilla Mayor fue usada como lugar de enterramiento preferente; allí se enterró al obispo don Mauricio cuyo sepulcro es una talla de madera con recubrimiento de cobre repujado, decorada con esmaltes y piedras preciosas, buena muestra de la escultura del siglo XIII. En la actualidad siguen habiendo enterramientos en el presbiterio de miembros de la realeza castellana como Juan de Castilla (1262-1319), Sancho de Castilla (1342-1374) y Beatriz de Portugal (1347-1381), aunque en algunos casos no se conserva el sepulcro.

Vidrieras y luz en la Capilla Mayor

Se desconoce cómo serían las vidrieras que decoraban la Capilla Mayor en el siglo XIII; desaparecieron en junio de 1813 con la voladura del castillo de Burgos a cargo de las tropas francesas. La explosión afectó fundamentalmente a las vidrieras de la catedral; únicamente quedaron a salvo parcialmente algunas piezas como el 50% de las del Condestable, el rosetón del Sarmental y los dos óculos de las portadas laterales. En 1881 se decidió instalar un nuevo ciclo vidriero dedicado a la Historia de la Salvación para la Capilla Mayor, y en dichas vidrieras se representan escenas de la Infancia de Jesús y Vida de la Virgen.

Evolución estilística y obras posteriores

La Catedral de Burgos ha pasado por variados y enriquecedores momentos a lo largo de los siglos. Las sucesivas obras y ampliaciones de acuerdo con las necesidades de la Historia la han convertido en Patrimonio de la Humanidad. A finales del siglo XV y principios del XVI llega a Burgos el Renacimiento, que recoge las tendencias aún latentes del gótico; en el siglo XVI se incorpora de forma definitiva los rasgos del Renacimiento en obras como el nuevo cimborrio y el retablo mayor. El periodo barroco de los siglos XVII y XVIII incorporó capillas y decoración de gusto más exuberante, como la Capilla de Santa Tecla o la Capilla de las Reliquias, con cúpulas estucadas y policromía.

El 13 de junio de 1813 supuso un episodio trágico para las vidrieras por la voladura del castillo en la Guerra de la Independencia. Posteriormente, en el siglo XIX la catedral fue reconocida como Monumento Nacional Histórico-Artístico (Real Orden de 8 de abril de 1895) y en 1984 fue inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, reconocimiento a su valor universal excepcional.

Conservación, restauraciones y memoria colectiva

La restauración y conservación de la catedral han sido continuas: el interés por su mantenimiento y visibilidad llevó a obras de restauración a finales del siglo XIX y a decisiones como el derribo del palacio episcopal adosado. La catedral ha resistido el paso del tiempo y se ha convertido en un faro cultural y religioso; la celebración del octavo centenario ha sido un tributo al esfuerzo de ocho siglos que refleja luces y sombras, momentos de esplendor y de crisis.

11 Retablo de la Capilla de la Concepción o Santa Ana - Curiosidades de la Catedral de Burgos

La Capilla Mayor hoy y su papel en el conjunto catedralicio

Situada en el corazón del templo, la Capilla Mayor concentra lo más significativo del patrimonio artístico de la seo: la arquitectura gótica primitiva, la profunda intervención renacentista del retablo, restos escultóricos y sepulcros medievales, y la huella de intervenciones barrocas posteriores. Su importancia litúrgica, simbólica y artística la convierten en un punto imprescindible para comprender la historia de la Catedral de Burgos y de la ciudad misma.

Tabla resumida: principales datos de la Capilla Mayor

  • Inicio de la construcción: 1221 (primera piedra)
  • Uso litúrgico primordial: culto solemne y ceremonias
  • Tramos ocupados: cuatro (tres rectos + presbiterio poligonal de cinco paños)
  • Retablo mayor: construcción 1562-1580; autores principales Rodrigo y Martín de la Haya
  • Imagen titular: Santa María la Mayor (plata policromada, s. XV)
  • Eventos notables: culto desde 1230; reconstrucción de bóveda en 1539 tras caída del cimborrio

Si quieres conocer en persona la Capilla Mayor y las otras capillas de la Catedral de Burgos, te recomendamos realizar visitas guiadas ofrecidas por guías turísticos especializados que explican con detalle la historia, la arquitectura y las obras artísticas que hacen única a esta catedral.

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