Mucha gente considera la cruz como un símbolo del cristianismo, pero originalmente es un ídolo pagano. Mucho antes de que se formara el cristianismo, la cruz se utilizaba como símbolo de fe de las religiones paganas. En Babilonia, “T”, la inicial del nombre Tamuz, se usaba como símbolo religioso para adorarlo. Esto se propagó a los países vecinos, y la cruz se encuentra en las reliquias de países antiguos como Egipto y Asiria.
El simbolismo precristiano
LAS INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS evidenciaban que el símbolo de la cruz existía en la profunda antigüedad, hace ya más de 8 mil años atrás. En el antiguo Egipto se podía encontrar con frecuencia en bajorrelieves y esculturas, la así llamada cruz egipcia o "cruz ansata," es decir, la cruz de asa. Ella era símbolo del dios-sol Osiris y representaba la vida temporal y la eterna. En un sello de piedra babilónico muy antiguo (4500 años atrás) había una cruz de este tipo. Los pueblos semíticos representaban al dios-sol Shamash como una cruz con rayos. Las pagodas gigantes hindúes, de las cuales muchas se conservaron hasta hoy día, eran construidas en forma de cruz.
Los cinco planetas se representaban con símbolos de cruces. La diadema de oro de una princesa egipcia (4000 años atrás) estaba adornada con seis cruces en forma de pétalos de papiro. La cruz gamma estaba difundida en territorio ruso: en excavaciones arqueológicas se encontraron objetos con el signo esvástico, utilizados en tiempos muy antiguos, pre-cristianos. Cuando los primeros europeos llegaron a México, se sorprendieron al ver que "la cruz, emblema sagrado de su fe, se erigía como objeto de veneración en el templo pagano de Anahuac" (Prescott). Así, en todos lados la cruz es símbolo, signo o jeroglífico de vida, tanto temporal como futura.

Crucifixión: origen y práctica penal
LA MÁS TERRIBLE PENA de muerte entre los pueblos antiguos era la ejecución por medio de la crucifixión. De acuerdo con el testimonio de historiadores paganos, esta condena era practicada por los habitantes de Babilonia, Persia, Egipto, Cartagena. Los griegos adoptaron la crucifixión de estos pueblos antiguos, y de los griegos pasó a los romanos. Los romanos crucificaban a sus esclavos por la menor falta. Los esclavos vivían en condiciones tan duras que no le temían a la muerte en la cruz, ellos estaban acostumbrados a una muerte tan terrible y no esperaban morir de otra manera.
La ejecución se realizaba públicamente. Plinio dice que los esclavos eran forzados a trabajos tan pesados y abrumadores que muchos se suicidaban. Al principio, eran ejecutados por medio de la crucifixión solo los esclavos y las personas de clase baja. Las cruces estaban hechas de madera barata y dura, generalmente de roble u olivo. Existían dos tipos de cruz: 'crux compacta' o cruz Tau y 'crux immissa.' Las cruces eran de 7,5 hasta 9 pies de altura.
Percepción inicial de la cruz entre los cristianos
En los primeros siglos después de la muerte de Jesús sus seguidores no se identifican con la cruz. En las catacumbas romanas, donde celebraban sus servicios religiosos ocultos de la persecución religiosa, no se han hallado imágenes de cruces y las representaciones que se han encontrado del Mesías lo muestran vivo, repartiendo el pan en la última cena o ya resucitado, pero jamás agonizante o muerto en el madero. Según Cayetana Johnson, arqueóloga de la Universidad Eclesiástica San Dámaso (España), los primeros cristianos no utilizaban la cruz como símbolo "por una mezcla de temor y vergüenza".
Para los judíos observantes, entre quienes estaban los primeros seguidores de Jesús, la crucifixión era algo escandaloso. "La cruz era sinónimo de muerte rotunda", apuntó Johnson. A los condenados a la crucifixión, los romanos los obligaban a cargar parte de la cruz en la que serían colgados. Por su brutalidad y crueldad, la práctica estaba reservada para enemigos del Estado y criminales peligrosos y era utilizada como escarmiento y advertencia.
Primeros símbolos cristianos: el pez
El primer símbolo del cristianismo fue la silueta de un pez, más específicamente dos arcos que se intersectan. Esto se lee en los escritos de San Agustín de Hipona y Tertuliano, dos de los padres de la Iglesia católica. El ictys sigue siendo un símbolo usado por los cristianos de Oriente y África. El pez era un símbolo de reconocimiento mutuo entre cristianos cuando esta religión era practicada clandestinamente: al encontrarse, uno de ellos dibujaba una línea curva y, si el otro la dibujaba a la inversa completando el símbolo de un pez, podían estar seguros de que ambos eran cristianos.
La llegada de Constantino y la reinterpretación de la cruz
El emperador Constantino I (280 - 337) no solo se le atribuye el fin de la persecución de los cristianos y la legalización de su fe en el siglo IV, sino también la incorporación de la cruz como el símbolo de esta religión. Se cuenta que cuando Constantino se alistaba para batallar contra su rival, Majencio, en el puente Milvio, vio una cruz en el cielo y escuchó una voz que decía: "Con esta señal, vencerás". El emperador, entonces, mandó pintar la cruz en los escudos de sus soldados y ganó la batalla. Y a partir de entonces, la utilizó militarmente y también como símbolo personal en sus monedas, y ordenó colocarla en lo alto de las iglesias.
Sin embargo, el símbolo que usó Constantino no era la cruz que conocemos sino un crismón, un anagrama formado por las letras griegas ji (representada como una X) y rho (representada como una P). Más adelante la letra ji fue sustituida por la tau (representada como una T), como abreviación de la palabra stauros -“cruz” en griego- significando “Cristo en la cruz”.
Fusión con tradiciones locales: el papel de los coptos y el ankh
La adopción de la cruz como símbolo cristiano puede atribuirse con bastante certeza a las comunidades coptas de Egipto y es el resultado de dos factores: por una parte, una casualidad lingüística y por otra, una semejanza gráfica con el ankh, un símbolo que fue reciclado de la antigua religión egipcia. Esta combinación guarda una gran semejanza con el ankh, el símbolo de la vida en la antigua religión egipcia, relacionado habitualmente con Isis. Según el mito, esta diosa había resucitado a su marido Osiris, quien se había convertido en el señor del Más Allá: esta analogía clara con Jesucristo habría ayudado a difundir la nueva religión reciclando conceptos arraigados desde hacía milenios en la mentalidad egipcia.
Los coptos fueron una de las primeras comunidades que abrazaron el cristianismo incluso antes de su legalización en el imperio, siendo de gran importancia en la estructuración de la Iglesia como culto organizado. Su iconografía fusionaba las ideas cristianas con los símbolos usados en el Egipto faraónico -como el propio ankh o el disco solar que se convertiría en la aureola de los personajes bíblicos- y fue adoptada por la naciente Iglesia cristiana.

De instrumento de ignominia a promesa de vida eterna
La cruz, que había sido durante siglos un instrumento de tortura, se convertía en la promesa de la vida eterna. Una razón de mucho peso en la difusión del cristianismo sobre todo entre la gente más humilde fue precisamente que, en un tiempo en el que la mayoría de la población llevaba una vida muy difícil, daba sentido a sus padecimientos. La cruz se difundió como símbolo del cristianismo durante el siglo V, marcado por la creciente inseguridad y deterioro de las condiciones de vida.
A partir del siglo V d.C. la cruz se difunde ampliamente como símbolo del cristianismo. Previamente el más usado por los cristianos era la figura de un pez. El emperador Constantino legalizó el cristianismo en el año 313 mediante el Edicto de Milán. En el año 380 Teodosio promulgó el Edicto de Tesalónica, por el cual esta fe se convertía en la religión oficial del Imperio Romano.
La "vera cruz": leyenda, reliquias y escepticismo
Decenas de monasterios e iglesias alrededor del mundo señalan tener al menos un trozo de la llamada “vera cruz” en sus altares, para la alabanza de sus fieles. Parte de la cruz adjudicada a la misión de Helena fue llevada a Roma (la otra se quedó en Jerusalén) y, de acuerdo con la tradición, gran parte de los restos se encuentran conservados en la basílica de la Santa Cruz de la capital italiana. A estos fragmentos se los conoce como “lignum crucis” (madera de la cruz, en latín).
El relato del hallazgo por Helena, madre del emperador Constantino, formó parte del afán por las reliquias que comenzó a darse en el cristianismo durante los siglos III y IV. Algunas versiones señalan que Helena, al dudar de cuál sería la verdadera, puso a una mujer enferma sobre cada una de las cruces y la que finalmente curó a la mujer fue considerada auténtica. Otros historiadores afirman que la reconoció porque era la única de las tres que tenía signos de haber sido usada para una crucifixión con clavos.
Sin embargo, para muchos historiadores actuales esos relatos no determinan la autenticidad de los trozos de madera que hoy vemos en varios templos alrededor del mundo. “Muy probablemente ese madero no sea la cruz donde fue crucificado Jesús, porque pudieron pasar muchas cosas con ese pedazo de madera. Por ejemplo, que los romanos la hayan reutilizado para otra crucifixión, en otro lugar y con otras personas”, señaló Candida Moss. “No hay una sola evidencia que respalde que la cruz hallada por Helena en Jerusalén, o por cualquier otra persona, sea la verdadera cruz donde murió Jesús”, escribió Joe Nickell.
Debate sobre la cantidad de fragmentos
El teólogo francés Juan Calvino señaló en el siglo XVI que “si quisiéramos recoger todo lo que se ha encontrado (de la cruz), habría suficiente para cargar un gran barco”. Recientemente, Baima Bollone, catedrático de la Universidad de Turín, señaló en un estudio que si se juntaran todos los fragmentos que afirman ser parte de la cruz de Cristo “solo alcanzaríamos a reunir el 50% del tronco principal”.
Es muy probable que Helena haya encontrado un madero, pero lo que también es muy probable es que alguien lo haya puesto en ese lugar para dar una idea de que esa era la cruz donde Jesús murió, señaló Moss. La datación por carbono sería costosa y además implica afectar la integridad de la reliquia, lo que limita su aplicación.
La veneración de la cruz: continuidad y críticas
El uso de la cruz en las iglesias comenzó en la época de Constantino. Antes de que el emperador Constantino legalizara el cristianismo, la iglesia fue perseguida por el Imperio romano y la cruz se utilizaba como instrumento para ejecutar a los santos. En tales circunstancias, no tenía sentido que la iglesia embelleciera la cruz, que era un instrumento terrible para la pena de muerte, y la usara como símbolo del cristianismo.
Sin embargo, hubo un cambio después de que el emperador Constantino legalizara el cristianismo. La iglesia se secularizó rápidamente como resultado del trato privilegiado al cristianismo, y los líderes católicos romanos aceptaron ideas y símbolos paganos en nombre de la evangelización de más paganos. Pensaron que la cruz era un recordatorio de la crucifixión de Jesús para los conversos que consideraban sagrada la imagen de la cruz, y por esa razón llevaron la cruz a la iglesia para que la adoraran.
A pesar de la adopción y la importancia litúrgica de la cruz, algunas voces han denunciado su veneración como idólatra. “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra", ordena el segundo mandamiento. Los israelitas aceptaron ídolos como Baal y Asera y combinaron los ídolos con su propia fe después de entrar en Canaán, y hoy en día muchas iglesias repiten esta necedad una y otra vez, aceptando la cruz, que es un símbolo pagano, como símbolo del cristianismo y erigiéndola.
Paralelos bíblicos: la serpiente de bronce
Dios profetizó acerca de la adoración de la cruz en la iglesia a través de la historia del pasado. Al salir de Egipto hacia Canaán, los israelitas murmuraron contra Dios en el desierto y muchas personas fueron mordidas por serpientes ardientes y murieron. “Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre un asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.” Sucedió algo asombroso; cualquiera que era mordido podía vivir con solo mirar la serpiente de bronce en el asta.
No era la serpiente de bronce en sí la que tenía poder, sino las palabras de Dios. No fue el poder de la serpiente de bronce en sí lo que salvó a los israelitas en los tiempos del Antiguo Testamento, sino que el pueblo olvidó el poder de la palabra de Dios y adoró a la serpiente de bronce visible. Cuando Ezequías quebró los ídolos después de guardar la Pascua, también hizo pedazos la serpiente de bronce y la llamó Nehustán, que significa cosa de bronce.
Lo mismo ocurre con las iglesias de hoy: la salvación de la humanidad se logra a través de la sangre del sacrificio de Cristo derramada en la cruz; la cruz misma nunca puede darnos la salvación o el perdón de los pecados. Cuando Ezequías quebrantó la antigua costumbre idólatra de Israel, Dios lo bendijo grandemente, elogiándolo porque se aferró a Dios y guardó los mandamientos que le había dado a Moisés.
Iconografía y evolución litúrgica
Las primeras cruces eran "amables, estaban decoradas con piedras preciosas y no tenían elementos cruentos". A partir del siglo VI aparecen las figuras de Cristo crucificado, pero estas eran serenas, sin heridas ni sangre y estaba vestido como sacerdote o como un rey. Será en la Edad Media, llena de guerras, de la peste y de problemas religiosos como la Reforma protestante y la Contrarreforma, cuando las imágenes del Cristo crucificado se van tornando cada vez más duras y sangrientas como las que se ven en las procesiones españolas.
El rito mediante el cual los creyentes reverencian o besan una imagen de un Cristo crucificado que se coloca especialmente a los pies de los altares de los templos sirve para conmemorar la muerte de Jesús a manos del imperio romano y viene formando parte de la liturgia católica desde hace más de 1.500 años. Desde hace más de dos milenios, la cruz se ha convertido en el símbolo indiscutible que identifica la religión fundada en la predicación de Jesús de Nazaret.
La Señal de la Cruz: ¿Gesto Sagrado o Portal a Secretos Prohibidos? - Documentales en Español
Tabla resumen: hitos en la historia de la cruz
- Antigüedad precristiana: cruzes y símbolos similares (ankh, cruces en sellos babilónicos, símbolos solares).
- Práctica penal: crucifixión usada por asirios, persas, griegos y romanos como pena ejemplar.
- Siglos I-III: primeros cristianos usan el pez (icthys); la cruz no es símbolo dominante.
- Siglo IV: Constantino legaliza el cristianismo; crismón y uso público de la cruz.
- Siglos III-VI: auge de las reliquias; leyenda de Helena y la “vera cruz”.
- Edad Media: difusión masiva del símbolo, desarrollo iconográfico y multiplicación de reliquias.
- Época moderna: debates sobre autenticidad de reliquias y críticas a la veneración.
La historia de la cruz de Cristo es, por tanto, una mezcla compleja de símbolos preexistentes, transformaciones culturales, decisiones políticas y necesidades litúrgicas y devocionales que explican cómo un instrumento de tortura llegó a convertirse en emblema central de una religión mundial.