Hoy hablaremos del chayote, de los beneficios que aporta a nuestro organismo y de sus propiedades. Conocido también como tayota, caigua chilena, patata china, cristofina, chuchu o papa del aire, el chayote es una fruta perteneciente a la familia del pepino, el melón y la calabaza, o las cucurbitáceas.
¿Qué es el chayote?
El chayote, conocido científicamente como Sechium edule, es una fruta proveniente de una planta trepadora de la familia de las cucurbitáceas, la chayotera. De esta planta también se comen sus hojas, sus tallos y sus raíces, generalmente hervidos y cocidos, aunque lo más apreciado es su fruto, del cual se come hasta la semilla.
Es curioso, porque siendo técnicamente una fruta, podría entrar dentro de la categoría de frutas tropicales, aunque se aleja mucho del sabor y textura del mango o la papaya y se suele utilizar como una hortaliza en la cocina.
Origen, cultivo y variedades
La planta del chayote es neotropical y es originaria de Guatemala y México. Originario de Mesoamérica, y cultivado principalmente en México, el chayote ha sido parte de la dieta tradicional en muchas culturas latinoamericanas desde tiempos precolombinos y ahora se cultiva en diferentes partes del mundo.
Fue durante la sociedad precolombina que esta fruta se empezó a consumir y posteriormente, los españoles colaboraron enormemente con la tarea de distribuir esta planta por otros muchos países de Latinoamérica. El principal productor es México, seguido de países como Costa Rica y Guatemala. También destacan la India, China, Italia y las zonas más cálidas de Estados Unidos.
Los tipos de chayote más populares varían en función de la región y sus usos culinarios. Algunos de los más comunes incluyen:
- Chayote verde liso: este es el tipo más común de chayote que se encuentra en los mercados. Tiene una piel verde y rugosa, y su carne es firme y crujiente.
- Chayote verde espinoso: se caracteriza por tener una piel con protuberancias suaves que parecen espinas.
- Chayote amarillo: a diferencia del chayote verde, este tipo tiene una piel amarilla y su carne es más suave y dulce.
Características físicas y culinarias
El chayote se caracteriza por su forma irregular, parecida a una pera o una calabaza. Su piel es rugosa o lisa, dependiendo de la variedad y en algunos casos con espinas suaves. Puede ser de color verde claro o más oscuro por fuera y blanco por dentro.
Su carne es crujiente, con un sabor suave y ligeramente dulce, que recuerda al de la calabaza o el pepino. Su tamaño suele oscilar entre los 10 y los 20 cm de largo y un peso de 400-500 g, aunque hay ejemplares de chayote que pueden superar ampliamente el kilo. El chayote verde y el chayote blanco son de fácil distinción, tan solo por la cáscara ya que, siempre que el chayote esté maduro, tendremos una carne delicada, carnosa, de una textura similar a la de un tubérculo y, sobre todo, refrescante.
Debido a su ligereza y composición, el chayote puede consumirse en su formato cocido o crudo, indistintamente. Es habitualmente consumido en México, sobre todo en zumo y como consecuencia de su particular textura y del bajo contenido en azúcares y calorías, puede ser el sustituto perfecto de la patata en multitud de recetas.

Composición nutricional (por 100 g) y comparación con calabacín
Por cada 100 g de producto, el chayote presenta de 16 a 20 kcal, motivo por el cual puede consumirse en grandes cantidades, al mismo tiempo que nos hidrata. Sabemos que el chayote contiene mucha agua y muy pocas calorías.
| Calabacines (por 100 g) | Chayotes (por 100 g) | |
|---|---|---|
| Agua (g) | 95,2 | 94,8 |
| Calorías (Kcal) | 15 | 17 |
| Grasa (g) | 0,07 | 0,13 |
| Proteína (g) | 1,03 | 0,82 |
| Hidratos de carbono (g) | 2,9 | 3,9 |
| Fibra (g) | 1,2 | 1,7 |
| Potasio (mg) | 248 | 125 |
| Vitamina C (mg) | 9 | 7,7 |
| Ácido fólico (mcg) | 22 | 93 |
Principales beneficios para la salud
Las propiedades nutricionales del chayote podrían llegar a superar las de muchas elaboraciones muy completas. Esto se debe a que es capaz de conservar un nivel alto de nutrientes.
Hidratación y control de peso
Los chayotes contienen mucha agua y muy pocas calorías y su contenido en potasio es elevado. Todo ello lo convierte en un alimento muy adecuado para controlar el nivel de líquidos en el organismo. El potasio ayuda a eliminar el exceso de agua retenida en nuestro cuerpo porque favorece la diuresis.
Las chayotes contienen un porcentaje de hidratos de carbono más elevado, lo que proporciona una sensación de saciedad más prolongada que los calabacines. Para decirlo de alguna manera, nos mantiene más llenos y tampoco engordan. Esto siempre y cuando los comamos hervidos. En el caso de freírlos, aunque resultan deliciosos, su nivel calórico aumenta, lo que no resulta muy adecuado para los que tengan problemas de sobrepeso o quieran adelgazar.
Acción depurativa y diurética
La capacidad de drenaje que ofrece esta hortaliza no solamente es interesante para el control del peso corporal. Al aumentar la micción, nuestro organismo expulsa, junto con la orina una gran cantidad de toxinas.
Los chayotes resultan muy adecuados también en dietas depurativas, simplemente antes de los cambios de estación para regenerar el organismo. Este tipo de drenaje favorece el tratamiento de anomalías metabólicas como la artritis reumatoide, artrosis, gota, acné, o la hipertensión.
Remineralizante y fuente de vitaminas
Igualmente importante es este mineral en la salud de nuestras defensas, así como en la formación de los huesos y de los dientes. 100 g. Sabemos que este mineral desempeña un papel primordial en la formación de las enzimas y en el metabolismo de las proteínas y los hidratos de carbono.
Por otro lado, el 9% de estos 100 g de chayote, se corresponden con vitamina C. Esta cantidad es la diaria recomendada y es por eso por lo que la opción de chayote en zumo cada vez es más común. Se trata de una fuente de vitamina C, la cual se encarga de que el hierro sea absorbido por el organismo de la forma adecuada, por lo que es un aliado en la prevención de la anemia.
Regulación de líquidos y azúcar
Son la presencia de alcaloides y potasio, las que regulan la ósmosis corporal, promoviendo así la regulación de las sales y la eliminación de líquidos. Por otro lado, también es capaz de regular el azúcar en sangre, lo que es perfecto para las personas que se encuentran en estados pre diabéticos.
Aminoácidos y aporte proteico
Además de minerales, el chayote es una hortaliza muy rica en otros componentes. Entre ellos vale la pena mencionar su contenido en aminoácidos, los cuales, además de ser imprescindibles para la síntesis de las proteínas, intervienen en muchas funciones corporales como en la creación de enzimas, hormonas, neurotransmisores, etc.
El chayote contiene 7 de los 9 aminoácidos esenciales y otros no esenciales, entre los que destacan lisina, leucina, metionina, fenilalanina, valina, isoleucina y triptófano.
Propiedades medicinales tradicionales
El chayote se empleaba como un remedio para infinidad de dolencias y otros problemas, destacando su uso diurético e hipotensor. Los indios nativos comían esta fruta cuando tenían problemas para eliminar agua del organismo y cuando querían solucionar problemas relacionados con el aparato urinario, tanto en casos de infecciones urinarias, como en otros problemas de riñón y vejiga, como en el caso de piedras de riñón, infecciones urinarias, nefritis, cistitis, piedras en la vesícula, etc. (Infusión de los frutos. Tomar un par de vasos al día).
Las hojas de esta planta pueden ser utilizadas en fitoterapia para elaborar preparados con los que se combaten la arteriosclerosis y la hipertensión. (Infusión de las hojas secas). Esta misma infusión se utilizaba para el tratamiento de la bronquitis o el resfriado. El jugo de la planta, aplicado externamente, se creía que servía para blanquear las pecas o las manchas de la piel.
Usos en la cocina y formas de consumo
Gracias a la importante versatilidad que presenta el chayote, podemos emplearlo de infinidad de maneras. Una de las formas más refrescantes y sencillas de incorporar en nuestra dieta diaria, el chayote es preparando zumo. Retirar o no la cáscara es opcional, aunque debemos tener en cuenta que hervir el chayote o cocerlo será mucho más saludable y nutritivo que si se prepara frito.
Si queremos comerlo crudo, la mejor opción es el carpaccio, ya que tan solo tendremos que laminarlo y darle un ligero toque de salsa de soja y cacahuete o de limón. Tal y como hemos mencionado con anterioridad, la crema de chayote es muy común y más cuando se prepara con crema de coco, y si utilizan unas cuantas semillas doradas de chayote para la decoración.
Otra opción es el gratinado de chayote, que resulta perfecto siempre y cuando se acompañe de queso rallado y leche o crema. En este caso es un buen sustituto de la patata. Salteado: se puede saltear con otras verduras, carnes o mariscos. Es común en salteados asiáticos. En guisos y cazuelas: su textura y sabor suave lo hacen ideal para guisos y cazuelas, absorbiendo bien los sabores de los demás ingredientes.
Delicioso y Barato Pastel de Chayotes
Seguridad y recomendaciones
Lo cierto es que este alimento es muy seguro para la población, en cuanto a su consumo se refiere. Habitualmente se consume como hortaliza, por lo que se puede incluir en una dieta diaria. Muchas personas desconocen su valor nutricional para una balanceada dieta debido a su aspecto poco llamativo.
El nutricionista Oscar Aizprúa explicó que “es una hortaliza con un alto contenido de agua (94%), y contiene vitamina C, potasio, calcio, magnesio, fósforo y sodio. Esta hortaliza por su alto contenido de vitaminas y minerales provee beneficios para el cuidado del corazón. Por último, indicó que consumo en una dieta balanceada es importante para “evitar enfermedades coronarias como la hipertensión y enfermedades respiratorias.
Cultivo en España y potencial
En España estamos familiarizados con la familia de las cucurbitáceas gracias a verduras y frutas como el calabacín, el pepino, la calabaza, el melón o la sandía. Sin embargo, existe otro miembro de esta familia, bastante popular en América, pero todavía poco conocido en nuestras tierras: el chayote.
En España el cultivo del chayote, aunque no es tan extenso como en sus regiones de origen en América Central, ha mostrado un crecimiento interesante. Principalmente, se cultiva en Canarias, donde las condiciones ambientales, con temperaturas moderadas y una buena cantidad de humedad, son ideales para el cultivo de esta planta. El sur de España y la costa mediterránea, destacando Andalucía y provincias como Valencia o Alicante, son zonas donde el chayote se ha adaptado bien, debido al clima mediterráneo, con inviernos suaves y veranos cálidos.
Aunque su popularidad no es alta comparada con otras frutas y verduras, existe un nicho de mercado, particularmente entre las comunidades latinoamericanas y los consumidores interesados en dietas variadas y saludables.