El director mexicano Arturo Ripstein, considerado uno de los más destacados y complejos del cine mexicano contemporáneo, presenta en 1998 su film "El Evangelio de las Maravillas", una obra crítica y mordaz sobre las creencias religiosas y el fanatismo. Este director, hijo del productor Alfredo Ripstein Jr., vivió desde la infancia el desarrollo del cine nacional y estuvo muy influenciado por Luis Buñuel, de quien fue discípulo. La influencia buñueliana es evidente en muchas de sus películas, incluyendo esta, en la que además elige a Paco Rabal, actor fetiche de Buñuel, para el papel protagonista masculino.
La película narra la historia de Nueva Jerusalén, una comunidad religiosa sui géneris que funciona casi como una secta cerrada, liderada por papá Basilio (Francisco Rabal) y mamá Dorita (Katy Jurado). Esta congregación espera la llegada de su Mesías, que anunciará el fin del mundo y el inicio de su redención. Tras la muerte de mamá Dorita, la joven Tomasa (Flor Eduarda Gurrola) asume el liderazgo y cambia radicalmente las normas previas, entregándose a los placeres carnales y desencadenando pecado tras pecado, incluso llegando al homicidio, y sin embargo, continúa siendo la cabeza de esta iglesia peculiar y roñosa.

Contexto y Temática
"El Evangelio de las Maravillas" es un discurso mordaz y crítico sobre la religión y el fanatismo religioso. La película profundiza en la religión como fuente de poder, un tema espinoso abordado con un enfoque que mezcla humor, simbolismos y metáforas. La inspiración para esta crítica se encuentra en la religión misma, cualquiera que sea, y en sus ritos y creencias, que la película presenta a menudo como absurdos e inconsistentes.
La visión de Ripstein, en colaboración creativa con su esposa y guionista Paz Alicia Garcíadiego, es un reflejo singular y excéntrico de una comunidad que ha dejado el mundo exterior para fundar una nueva espiritualidad en un entorno cerrado, lleno de reglas estrictas y paradójicos roles de opresión dentro del colectivo. En ella, los humildes se convierten en represores, reproduciendo una dinámica crítica de las religiones institucionalizadas y la sociedad en general.
Similitudes con Obras de Buñuel y Pasolini
Al iniciar la película, el espectador puede recordar obras como El Decamerón de Pasolini y Viridiana de Buñuel, por la irreverencia y la crítica social y religiosa que ambas transmiten. La película de Ripstein combina la irreverencia disruptiva del cine de Pasolini con la mordacidad hilarante y crítica de Buñuel para crear una obra extraordinaria, aunque poco valorada por la crítica y el público en su momento.
Producción y Estilo Cinematográfico
El estilo de Ripstein se caracteriza por un lenguaje barroco y formalmente complejo. Los personajes se muestran como marginales, perdedores, encerrados en mundos mediocres donde luchan contra sus fantasmas y deseos en situaciones sin expectativa de éxito. La puesta en escena es cuidada y personal, con una fotografía destacable que complementa la atmósfera opresiva y surrealista del film.
Las actuaciones son otro punto fuerte, sobresaliendo Katy Jurado en el papel de mamá Dorita, así como Carolina Papaleo y Patricia Reyes Spíndola. Francisco Rabal interpreta a papá Basilio con una actuación sobria pero efectiva. La película fue merecedora del Premio Ariel de Plata para Katy Jurado, reconocimiento a su destacada interpretación.

Capítulos y Estructura Narrativa
La película está dividida en capítulos inspirados en frases evangélicas, que no siempre coinciden con el desarrollo de la historia, creando un efecto de reflexión y crítica múltiple sobre los contenidos y ritos religiosos. Esta fragmentación narrativa contribuye a la sensación de un relato polifónico y atropellado, que puede resultar irritante pero también fascinante.
Impacto y Relevancia
A pesar de que la crítica original no fue unánime en su elogio y la película pasó desapercibida, "El Evangelio de las Maravillas" ofrece una mirada profunda y crítica al fenómeno religioso en México, especialmente para una población mayoritariamente católica. La obra propone un ejercicio de fe sin fanatismos, invitando a la reflexión sobre símbolos, carencias y compromisos que la religión implica en la vida de sus seguidores.
Asimismo, la película establece un paralelo con la política, hermano terrenal de la religión, que aparece como más pragmática y vinculada al aquí y ahora, dejando de lado la espiritualidad metafísica para centrarse en el poder mundano.
El Evangelio de las Maravillas (Trailer)
Detalles Relevantes
- El personaje de Tomasa utiliza un dispositivo de juegos portátil (brick game) para "comunicarse con Dios", escena emblemática y esperpéntica.
- La comunidad vive en un contexto parecido al tiempo de Cristo: actos primitivos, abolición del pecado y vestimentas antiguas.
- El gobierno protege a la secta para evitar conflictos con la sociedad que la rodea, confirmando el universo cerrado y sectario.
| Director | Protagonistas | Año | Premios |
|---|---|---|---|
| Arturo Ripstein | Paco Rabal, Katy Jurado | 1998 | Premio Ariel de Plata (Katy Jurado) |
En suma, esta película es una obra que desafía al espectador a comprender y reflexionar sobre el uso de la religión y sus contradicciones en el poder, con un trasfondo cultural y social profundamente mexicano pero de alcance universal.