Creencias religiosas en España: historia y actualidad

Para entender la religión en España hay que tener presente una larga historia de la existencia de diferentes credos en el territorio geográfico anterior al actual Estado español, y en lo que luego se constituyó como unidad política, sobre todo después de los Reyes Católicos. Religiones en España intenta lanzar una mirada plural hacia la historia y el presente del complejo y cambiante mundo de las creencias y las prácticas religiosas en nuestro país. Pasado y actualidad se entrelazan en una narración que busca hacer visible la diversidad de los lugares de culto, en los que la religión se ha hecho práctica colectiva por medio tanto de la revisión de patrimonio histórico y artístico como de los espacios que jalonan la geografía española hoy, marcada por el desarrollo de la pluralidad de modos de creer.

Raíces antiguas: prehistoria y antigüedad

Las primeras religiones que surgieron en el territorio fueron practicadas por pueblos como los celtas, fenicios, celtíberos y, más tarde, por los romanos. Antes de la llegada de las grandes religiones organizadas, las comunidades que habitaron la península ibérica practicaban religiones politeístas y animistas. Con la colonización fenicia y griega, se introdujeron nuevas deidades y cultos, como el culto a Baal y los dioses del panteón griego. Con la llegada de los romanos en el siglo III a.C., el culto a los dioses romanos se implantó en la península.

Cristianismo y visigodos

En el siglo I d.C., el cristianismo empezó a difundirse, y en el siglo IV, se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano bajo el emperador Constantino. Tras la conversión del Imperio romano al catolicismo en el siglo IV d. C., la religión católica se convirtió en la dominante. Después de la caída de Roma en la Península Ibérica, los visigodos asumieron el control de Hispania y, aunque tenían sus propias creencias, terminaron convirtiéndose al catolicismo de la población local. Durante este periodo, se establecieron numerosas iglesias y comunidades cristianas en España.

Al-Ándalus: islam, convivencia y cambios

En 711, los ejércitos musulmanes liderados por fuerzas bereberes y árabes atravesaron el estrecho de Gibraltar y tras la derrota del rey visigodo Rodrigo en la batalla de Guadalete, se instalaron en la Península. El califato omeya había designado la ciudad de Córdoba como la nueva capital de la España árabe o al-Ándalus en 717. Durante aquella época, al-Ándalus era una sociedad multicultural, en la que convivían diferentes religiones. Las poblaciones árabes, bereberes, judíos y pueblos locales coexistían en relativa tolerancia y un gran número de cristianos se convirtieron al islam.

Reconquista, expulsiones e Inquisición

Durante la Reconquista (718-1492), los reinos cristianos del norte combatieron la dominación islámica del resto de la península ibérica. La Reconquista de los territorios musulmanes en la península permitió restablecer el dominio católico en España, pero un porcentaje importante de la población siguió siendo musulmana y aún permanecían algunas comunidades judías. En 1492 se decretó la expulsión de los judíos de España; entre 50 000 y 200 000 abandonaron el país, aunque un tercio de ellos se convirtió al cristianismo y se quedó en España. Por su parte, la expulsión de los moriscos en 1609 provocó la desaparición de los últimos practicantes musulmanes del país. En un intento desesperado por eliminar la herejía religiosa desde dentro, la monarquía instauró la Inquisición española en 1478. Como consecuencia de esto y de la vigilancia de la Inquisición Española, no hubo minorías religiosas durante varios siglos.

Mapa histórico de al-Ándalus y los reinos cristianos

Expansión global del catolicismo

Después de financiar la expedición de Cristóbal Colón y descubrir las Américas, los esfuerzos colonizadores de la corona española no sólo buscaban extraer las riquezas, sino también convertir las poblaciones locales. Las órdenes jesuitas, dominicas y franciscanas fundaron monasterios y llevaron a cabo varias misiones en el Nuevo Mundo. Debido a ello, muchas de las antiguas colonias españolas eran principalmente católicas, incluso en la actualidad.

Siglos XIX y XX: libertad religiosa, República y franquismo

A mediados del siglo XIX se permitió la libertad religiosa en España, aunque el catolicismo siguió siendo la religión oficial. Según la Constitución de la Segunda República (1931-1939), España se convirtió en un estado laico. El régimen franquista (1939-1975) volvió a instaurar el catolicismo como religión oficial. Durante la Guerra Civil, escuelas e iglesias católicas de todo el país sufrieron serios ataques e incendios; donde murieron cientos de sacerdotes, monjas y monjes. Cuando Francisco Franco finalmente obtuvo el poder, volvió a instaurar el catolicismo como religión oficial. La declaración Dignitatis humanae (1965) del Concilio Vaticano II marcó un hito al proclamar el derecho a la libertad religiosa basado en la dignidad humana.

Transición y marco legal contemporáneo

El artículo fue fruto de un consenso para solucionar la cuestión religiosa en la política española, abandonando la forma de la confesionalidad del Estado, tradicional en la historia española. Las relaciones con la Iglesia católica se rigen por una serie de acuerdos firmados entre el Reino de España y la Santa Sede suscritos en 1979. A partir de entonces, la Constitución consagra la libertad religiosa y la ausencia de confesión estatal: "Ninguna confesión tendrá carácter estatal".

Diversidad religiosa actual

Se revisan tanto las religiones de la Antigüedad, ya desaparecidas, como las que hoy perviven y florecen de nuevo, como el islam o el judaísmo. Se repasa el cristianismo en sus diversas opciones, incidiendo en la mayoritaria católica en la que se destaca la fuerza de su singularidad pasada, pero no olvidando el crecimiento de las formas evangélicas, ortodoxas e independientes en el cristianismo español actual. Pero también se evidencia la multiplicación de otras diversas opciones religiosas en una España abierta a nuestro mundo globalizado en el que las religiones no tienen fronteras.

Comunidades no católicas

  • El Ministerio de Justicia concedió, en octubre de 2007, a la Federación de Comunidades Budistas de España la consideración de notorio arraigo, un nivel que permitiría a esta religión suscribir acuerdos con el Estado. Los budistas son un colectivo que, según el Ministerio de Justicia, cuenta con más de 40 000 practicantes de las diversas tradiciones.
  • La Federación de Comunidades Budistas de España eleva la cifra a 65 000 y calcula que, en los últimos años, el número de fieles ha crecido cerca del diez por ciento.
  • Según el Observatorio Andalusí, en España residen aproximadamente 2,3 millones de musulmanes, lo que representa cerca del 4,8% de la población total.
  • Con la conquista del Marruecos español en 1912, los judíos recibieron a las tropas españolas como liberadoras y algunas comunidades se instalaron en España.

Secularización y crecimiento de la "increencia"

Una reflexión que se cierra con una mirada hacia los retos del futuro y se enriquece con más de mil fotografías que sirven de contrapunto y apoyo en el intento de visibilizar esos elementos, en ocasiones algo escamoteados en España, que son las religiones en su pluralidad y dinamismo. Se destaca un fenómeno fundamental, que es el peso de la increencia que constituye la segunda mayoría, tras el catolicismo. Desde comienzos de siglo XXI, España ha experimentado una marcada secularización.

España sigue siendo un país mayoritariamente católico, pero la fotografía religiosa actual poco tiene que ver con la de hace apenas unas décadas. Aunque millones de personas continúan identificándose con el catolicismo, la secularización de la sociedad ha provocado una reducción progresiva tanto del número de creyentes como de la práctica religiosa habitual. La población española es actualmente poco practicante en su conjunto: según el mismo barómetro, el 50,7 % de quienes se autodefinen como católicos o creyentes de alguna religión dicen no ir nunca o casi nunca a oficios religiosos, el 21,7 % dice ir varias veces al año y el 9,5 % dice ir dos o tres veces al mes.

Evolución cuantitativa reciente

Solo el 55 % de los españoles mayores de edad se identifica como católico, cifra que dista considerablemente del 90% registrado en la segunda mitad de los años setenta. En 2001, alrededor del 82,1% de la población se declaraba católica (practicante o no). En 2024 solo un 17% de los residentes adultos se identificaba como católico y asistía a oficios religiosos con una frecuencia al menos mensual, cifra que, sin embargo, en 2002 todavía alcanzaba al 28%. Un último dato no del todo comparable, porque la fuente es distinta, nos lo proporciona La Vanguardia del 25 mayo 2025, encuesta Ipsos: católicos practicantes 16,3 %, católicos no practicantes 39,8 %, católicos 55,1%.

Aspectos generacionales y geográficos

La disminución en la proporción de católicos es sustantiva en todos los grupos de edad, es especialmente profunda entre los más jóvenes. De acuerdo con los datos de la Encuesta Social Europea analizados por Funcas, en 2002, el 60% de la población de 18 a 29 años se declaraba católica, mientras que en 2024 solo lo hacía el 32%. El reemplazo generacional explica una parte importante de este cambio, pero no es el único factor. Junto con la incorporación de generaciones menos religiosas, también se da una pérdida de religiosidad a lo largo de la vida. El espacio del catolicismo apenas ha sido ocupado por otras religiones, como podría esperarse, en parte, por la incorporación de población de origen extranjero a la sociedad española, sino que en su mayoría se corresponde con quienes se declaran indiferentes, agnósticos o ateos.

Práctica religiosa y vida cotidiana

La evolución del número de matrimonios mediante un rito religioso o por lo civil también ha sido afectada por el proceso de secularización. En la década de los años 2000 el matrimonio estrictamente civil superó en número al matrimonio religioso. En 2023, solo el 18% de las bodas entre personas de distinto sexo se celebraron por el rito católico. La cifra contrasta con la práctica totalidad de ceremonias religiosas en 1976 y con el 76% registrado aún en el año 2000.

Respecto a la proporción de niños matriculados en la asignatura de religión católica en la escuela, en el último curso con datos disponibles, 2022-2023, el 56% del alumnado de Primaria lo estaba, frente al 85% del primer curso con datos, 1998-1999. En los centros públicos, la matrícula en esa asignatura bajó del 81% al 44%. En los privados, aunque también desciende, la enseñanza de la religión católica sigue siendo mayoritaria: pasó del 91% al 82%.

Infografía: evolución de identificación religiosa y práctica en España

El papel actual de la Iglesia católica

La religión católica ha sido desde la etapa moderna la más importante en España. La Iglesia católica mantiene una importante presencia social y educativa. La red de centros educativos católicos escolariza a cerca de 1,5 millones de alumnos y continúa siendo una de las instituciones con mayor implantación territorial del país. Según la memoria de actividades de la Conferencia Episcopal, cuenta con miles de parroquias, cerca de 15.000 sacerdotes y más de 9.600 misioneros españoles repartidos por todo el mundo.

No obstante, también afronta importantes desafíos. El descenso de vocaciones, la caída de bautizos, comuniones y matrimonios religiosos, así como el envejecimiento de los fieles, reflejan una tendencia que los expertos consideran estructural. Una de ellas es una especie de manual de autoayuda. En la predicación actual, el valor de la comunidad, del pueblo de Dios, de la asamblea, cuenta muy poco. Aunque, sin duda, es en la Eucaristía donde radica la fuerza y el sentido de ser comunidad.

Retos y perspectivas futuras

La discusión pública exige el conocimiento de sus dimensiones cuantitativas. Estas transformaciones plantean preguntas sobre cómo las comunidades religiosas -especialmente la católica- pueden acercarse a grupos como los católicos no practicantes, los indiferentes, los agnósticos y los ateos. Cada uno de estos grupos requiere una aproximación distinta. El fenómeno se evidencia en que, en lugar de ser reemplazada por otras religiones, la identidad católica deja paso mayoritariamente a posiciones de indiferencia religiosa, agnosticismo o ateísmo.

La multiplicación de otras opciones religiosas y el mantenimiento de minorías con notorio arraigo, como los budistas o las crecientes comunidades islámicas, dibujan una España más plural desde el punto de vista religioso. En los últimos años (2020-2025) esta transformación parece ralentizarse, manteniéndose en valores estables de 55% católicos vs. 40% sin religión. Las encuestas revelan claras brechas de género y generaciones, así como desigualdades geográficas, por ejemplo entre comunidades autónomas.

Tabla: cambios clave en cifras seleccionadas

Nota: datos tomados de diversas encuestas y estudios citados en el material de base.

  • Identificación católica: ~82% (2001) → ~55% (2024-2026).
  • Católicos practicantes (asisten semanalmente): ~28% (2002) → ~16-18% (2024-2026 según fuente).
  • Sin religión: ~22% (2002) → ~40-42% (2024).
  • Musulmanes residentes: ≈2,3 millones (~4,8% población, informe 2023).
  • Matrimonios por rito católico: casi la totalidad (1976) → 76% (2000) → 18% (2023).
  • Matrícula en religión católica Primaria: 85% (1998-99) → 56% (2022-23).

⛪ La REFORMA RELIGIOSA | HISTORIA

Autores y recursos

Religiones en España, escrito por Francisco Díez de Velasco, catedrático de la Universidad de La Laguna en Historia de las Religiones, ofrece una visión amplia y documentada. Entre sus publicaciones destacan: Budismo en España: historia, visibilización e implantación; Introducción a la Historia de las Religiones; y Breve historia de las Religiones. El análisis histórico y los datos estadísticos -procedentes de el Centro de Investigaciones Sociológicas, Funcas, Encuesta Social Europea, Observatorio Andalusí y otras fuentes citadas- permiten trazar un relato que combina patrimonio, prácticas y realidades cuantitativas.

Una España históricamente católica ha dado paso a una sociedad más plural y secularizada, en la que la religión sigue presente en múltiples formas pero con una práctica social muy reducida en relación con el pasado. Las tensiones entre identidad cultural, prácticas religiosas y la aparición de nuevas congregaciones y comunidades constituyen el eje de los retos actuales y futuros.

tags: #creencias #religiosas #espanolas