Canonización del cardenal John Henry Newman y de la hermana Dulce: homilía del Papa Francisco

El domingo 13 de octubre fue canonizado John Henry Newman (1801-1890), sacerdote anglicano que terminó siendo Cardenal de la Iglesia Católica, y que fue uno de los humanistas más agudos del siglo XIX. ROMA.- En medio del sínodo sobre la Amazonia -asamblea de obispos en la que se discute el rol evangelizador de las religiosas en territorios remotos-, el Papa canonizó hoy a cuatro mujeres -entre ellas Dulce Lopes Ponte, la primera santa de Brasil- y al cardenal John Henry Newman, una figura muy conocida en la Argentina por el colegio que lleva su nombre, teólogo y sacerdote anglicano que se convirtió al catolicismo en el siglo XIX.

En una jornada primaveral, de sol radiante, el Papa presidió el rito de la canonización en una misa solemne en la Plaza de San Pedro junto a sacerdotes, obispos y cardenales ante 50.000 fieles venidos desde todo el mundo. Entre ellos, varios argentinos, ex alumnos y rugbiers del colegio Cardenal Newman llegados especialmente para el evento. Como es tradición, después de que fueron leídas breves biografías de los nuevos santos - cuyas imágenes podían verse en tapices colgados en la fachada de la Basílica de San Pedro- y se oyeron las litanías entonadas por el coro de la Capilla Sixtina, el Papa leyó en latín la fórmula de canonización. Acto seguido, un aplauso de la multitud coronó la proclamación de los nuevos santos, que el Papa invitó a seguir como ejemplos por haber "caminado en la fe".

Los nuevos santos y la santidad de lo cotidiano

Tres son religiosas y nos muestran que la vida consagrada es un camino de amor en las periferias existenciales del mundo, dijo en su sermón Francisco, al referirse a la hermana brasileña Dulce, a la italiana Giuseppina y la india Mariam, que dedicaron sus vidas a los últimos. Santa Margarita Bays, en cambio, era una costurera y nos revela qué potente es la oración sencilla, la tolerancia paciente, la entrega silenciosa. A través de estas cosas, el Señor ha hecho revivir en ella el esplendor de la Pascua, subrayó Francisco, que consideró todo eso la santidad de lo cotidiano, a la que se refiere el santo cardenal Newman cuando dice: «El cristiano tiene una paz profunda, silenciosa y escondida que el mundo no ve. […] El cristiano es alegre, sencillo, amable, dulce, cortés, sincero, sin pretensiones, […] con tan pocas cosas inusuales o llamativas en su porte que a primera vista fácilmente se diría que es un hombre corriente».

santidad cotidiana: hermana cuidando a enfermos

Parafraseando al nuevo santo, Francisco ha continuado: «Pidamos así ser ‘luces amables’ en medio de la oscuridad del mundo. Jesús, ‘quédate con nosotros y así comenzaremos a brillar como brillas Tú; a brillar para servir de luz a los demás’ (Meditations on Christian Doctrine)». Inspirado por el Evangelio del día sobre los leprosos salvados por Jesús, en su sermón el Papa habló también de la importancia de invocar por su nombre a Jesús, de caminar juntos y de agradecer. Es así como se acortan las distancias, como se vence a la soledad: no encerrándose en sí mismos y en las propias aflicciones, no pensando en el juicio de los otros, sino invocando al Señor, porque el Señor escucha el grito del que está solo, aseguró.

El contexto de la canonización de Newman

Según expertos, no fue casual la elevación al honor de los altares de Newman (1801-1890) en medio de un sínodo en el que se debaten temas que dividen a reformistas y conservadores. De hecho, los escritos de este académico e intelectual versaron sobre temas cruciales como la evolución de la doctrina y sobre cómo la Iglesia puede implementar una reforma auténtica en diálogo con su tradición. "Vivir es cambiar" y "ser perfecto es haber cambiado muchas veces", escribió Newman.

El pasado 13 de febrero, el papa Francisco aprobó el decreto de reconocimiento de un segundo milagro de John Henry Newman. Con ello se abre la vía a la canonización del cardenal inglés, proclamado beato por Benedicto XVI en 2010. El hasta ahora beato es ya patrono de la Prelatura personal de Nuestra Señora de Walsingham y, al ser canonizado será considerado el santo patrono de los conversos al catolicismo. Para el cardenal Newman era casi una obsesión encontrar la razonabilidad de la fe cristiana.

Milagro que abrió la canonización

En el caso del milagro del cardenal beatificado en 2010, está involucrada una madre católica que -tras pedir en sus oraciones por la intercesión de Newman- fue aliviada de una condición de salud que ponía en peligro su embarazo y su propia vida. Las ofrendas de los fieles fueron presentadas en primer lugar por el matrimonio Villalobos de Chicago junto con sus siete hijos. La mamá, Melissa, una abogada de 42 años, sufría graves pérdidas de sangre por desprendimiento parcial de placenta en 2013, cuando estaba embarazada de su quinto hijo. Según relató hace unos meses: «Entonces dije, ‘Por favor, cardenal Newman, frena la hemorragia’. Fueron exactamente esas palabras y, justo al terminarlas, la hemorragia se detuvo, y noté en el cuarto de baño el aroma de rosas mas fuerte de mi vida. Cuando paró le pregunté, ‘cardenal Newman, ¿lo hiciste tú?’, y de nuevo se produjo una segunda vez. Supe que había sido él».

Newman: vida, pensamiento y legado educativo

John Henry Newman nace en Londres en 1801, primogénito de una familia de 6 hijos, acomodada y profundamente religiosa. A los 15 años experimenta lo que llamará más tarde su “primera conversión” (a la fe evangélica). Emprende la carrera eclesiástica y, en 1825, es ordenado sacerdote de la Iglesia anglicana. A la vuelta de un viaje por el Mediterráneo que marca su vida, funda el Movimiento de Oxford junto con sus amigos John Keble, Edward B. Pusey y Richard H. Froude para combatir el liberalismo. En 1845, se convierte al catolicismo, lo que “exigía de él abandonar casi todo lo que le era precioso: sus bienes y su profesión, su grado académico, los vínculos familiares y muchos amigos”, en palabras de Benedicto XVI. Es ordenado sacerdote católico en 1847, tras estudiar en Roma en Propaganda Fide. De vuelta en Inglaterra, introduce el Oratorio de San Felipe Neri en Inglaterra (primero en Birmingham, y luego en Londres).

Para el cardenal Newman era casi una obsesión encontrar la razonabilidad de la fe cristiana. De modo que no se pudiera afirmar, en una época en la que el empirismo y el positivismo estaban ganando terreno, que los cristianos eran irracionales o ingenuos. Newman quería reivindicar que a la fe sencilla de los cristianos de a pie no le falta nada, que su certeza es plenamente razonable, que no es la teología ni la filosofía lo que fundamenta la fe. Otro aspecto en el que Newman es ejemplar es en la primacía que concede a la verdad, que se transparenta en la conciencia. Es impresionante que el único “motivo” del cardenal Newman para la conversión es la verdad. Finalmente, se plegó a lo que su razón (y no su sentimiento inicial de desdén hacia el catolicismo romano) le indicaba.

Newman y la universidad

Que su pensamiento no queda atado a una caricatura decimonónica se deja ver en su manera de concebir la universidad: “¿Hemos de limitar nuestra idea de saber universitario por la experiencia de nuestros sentidos? En tal caso, hemos de excluir la ética. ¿Por la evidencia de la intuición? En tal caso prescindiríamos de la historia. ¿Por el testimonio? Excluiríamos entonces la metafísica. ¿Por el razonamiento abstracto? Sí, “la universidad es un lugar que enseña el saber universal”». Por ello, la genuina educación universitaria no se caracteriza inicialmente por procurar una extensión del conocimiento de cada una de sus ciencias, o por una excelente, pero atomizada capacitación profesional. Se trataba de “un hábito de la mente que dura toda la vida y cuyas características son libertad, sentido de justicia, serenidad, moderación y sabiduría. Es en suma lo que (…) me he atrevido a denominar un hábito filosófico. Esto es lo que considero el fruto singular de la educación suministrada por una universidad, en contraste con otros lugares o modos de enseñanza”.

Desde este punto de vista reivindicaba una “educación liberal” (que no es lo mismo que un adoctrinamiento del pensamiento liberal), en el sentido de opuesto a “servil”, es decir de conocimientos subordinados a resultados o conformadas y absorbidas por una práctica que no piensa los fines, tal como lo aseveró, desde otro lado de la academia, Max Horkheimer, el gran crítico de la razón instrumental. Si la universidad no es solo un lugar para una mera adición de conocimiento en cada una de las disciplinas (y debidamente rankeadas por organismo extrauniversitarios) o su oportuno uso en urgencias sociales, su elemento distintivo será la integración reflexiva en “una totalidad, de referirlas a su lugar apropiado en el sistema universal del saber, de entender su respectivo valor, y de determinar su dependencia recíproca”. Eso no significa minusvalorar los avances científicos que se indexan en revistas especializadas. Pero las universidades, y sobre todo nuestra Pontificia Universidad Católica de Chile, debe simultáneamente redescubrir con sabiduría dialogal dónde se encuentran esas bases antropológicas, ecológicas y trascendentes para un encuentro humano. El mismo Papa Francisco nos insistía en ese camino común, al decir que la universidad debe volverse “un laboratorio para el futuro del país, ya que logra incorporar en su seno la vida y el caminar del pueblo superando toda lógica antagónica y elitista del saber (…). Desde la humildad, el culto y fellow oxoniense Cardenal Newman del siglo XIX, habría suscrito sin temor esa frase del Papa, sobre todo, en vistas de las tentaciones de la universidad del siglo XXI.

John Henry Newman: retrato y lema Cor ad cor loquitur

Recepción pública y política

Para evitar encontrarse con el Papa después de haber criticado duramente al sínodo sobre la Amazonia, el gran ausente a la ceremonia fue el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que para la canonización de "irmã Dulce" -la primera santa brasileña y conocida como la "madre Teresa" brasileña por su cuidado de los pobres-, envió en su lugar a su vice presidente, el ex general Hamilton Mourau. Presidieron las demás delegaciones el príncipe de Gales, Carlos de Inglaterra y el presidente de Italia, Sergio Mattarella, entre otros.

Newman en la tradición teológica reciente

En un discurso pronunciado el 28 de abril de 1990, el cardenal Joseph Ratzinger revelaba que ya desde su época de seminarista había ido aprendiendo poco a poco de aquel británico genial «su doctrina sobre el desarrollo del dogma, que considero, junto con su doctrina de la conciencia, sus contribuciones decisivas al desarrollo de la teología”. John Henry Newman, probablemente es el clérigo más importante de la Inglaterra del siglo XIX, nació en Londres de madre hugonota y de padre muy tolerante con la orientación religiosa. León XIII lo nombra cardenal en 1879, y toma como lema “Cor ad cor loquitur” (“El corazón habla al corazón”). En 1890 muere.

Obras clave

TÍTULO: Apologia pro Vita Sua. AUTOR: J.H. J.H. Newman es una figura esencial de la historia reciente del catolicismo, y en especial, del catolicismo en Inglaterra y uno de los principales referentes del pensamiento cristiano contemporáneo. Considerada una obra cumbre de la literatura autobiográfica universal, comparable a Las Confesiones de san Agustín, esta Apologia pro Vita Sua supuso para su autor la anhelada oportunidad de defenderse frente a la incomprensión y el rechazo que había causado en Inglaterra su conversión al catolicismo.

Conoce a san John Henry Newman, "un visionario y un faro para los tiempos que vivimos" | 1ª parte

Significado pastoral y simbólico de la canonización

Según los discursos papales, la canonización invita a reconocer y seguir como ejemplos a quienes han caminado en la fe. "Pidamos ser así, ‘luces amables’ en medio de la oscuridad del mundo", agregó el ex arzobispo de Buenos Aires, citando escritos de Newman. Francisco subrayó asimismo la importancia de hacernos cargo del que ha dejado de caminar, de quien ha perdido el rumbo: "¿quieres crecer en la fe? ¡Hazte cargo de un hermano alejado, de una hermana alejada!", pidió. Recordó, finalmente, que "agradecer no es cuestión de cortesía, de buenos modales", sino cuestión de fe. "Un corazón que agradece se mantiene joven".

La primera santa brasileña y el papel de las religiosas

La hermana Dulce Lopes Ponte, conocida por su cuidado de los pobres, fue elevada al honor de los altares junto a otras fundadoras de congregaciones que ayudan a los pobres, como la italiana Giuseppina Vanini (1859-1911) y la india Mariam Theresia Chiramel Mankidiyan (1876-1926). Tres son religiosas y nos muestran que la vida consagrada es un camino de amor en las periferias existenciales del mundo, subrayó el Papa, y la elevación de estas figuras ocurre en medio del debate sobre el rol evangelizador de las religiosas en territorios remotos.

El Pontífice presidió este 1 de julio un Consistorio Público para la Canonización de algunos beatos. El papa Francisco canonizará al beato John Henry Newman, cardenal, convertido al catolicismo y puente de diálogo con el mundo anglicano junto con otros tres beatos en una ceremonia en San Pedro el próximo 13 de octubre de 2019.

tags: #francisco #canoniza #al #cardenal #newman #y