Las Cofradías del Dulce Nombre de Jesús fueron fundadas en el seno de la Orden de los Predicadores, por iniciativa del fraile dominico español Fray Diego de la Victoria. En concreto de la nuestra, fueron aprobadas las primeras Constituciones el día 26 de febrero de 1597, teniendo su sede en el Convento de Nuestra Señora del Rosario.
El origen de esta Hermandad se remonta a 1664, cuando por primera vez se tiene noticia de la representación del paso de "los Apóstoles" y el paso de "la Cruz de los Discípulos" en la procesión del Viernes Santo por la mañana. Esta "cuadrilla" de los Apóstoles y Discípulos, encargada de la escenificación de estos pasos, era una filial de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, aunque tuvieron estatutos de régimen interno ya en 1670.
Formaban una hermandad que llegó a tener sus propios estatutos junto co los de los Evangelistas, que fueron aprobados en el siglo XVIII. En el siglo XVIII se unen a la Hermandad los "Evangelistas", elaborando nuevos estatutos.
En un principio se veneraba la imagen de un niño Jesús, pero ya desde el 1609 se tiene constancia de que se procesionaba la imagen de Jesús Nazareno junto a la imagen de la Madre de Dios del Rosario en sus misterios dolorosos. Sin embargo, la antigüedad de la actual Real Cofradía se remonta a casi un siglo antes, el 14 de abril de 1808, con la aprobación de las nuevas Constituciones, se anexiona la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús a la Cofradía de la Santa Caridad.
Pese a que los primeros documentos datan de 1568, en 1488 ya figuraban alusiones a la Cofradía de la Santa Caridad, ampliándose los fines de la Cofradía con especial atención y preocupación por los pobres, marginados, encarcelados, huérfanos... así se mantuvieron durante todo el siglo XIX. Las leyes desamortizadoras de finales del siglo XVIII y principios del XIX traen consigo la desaparición de muchas Cofradías y Hermandades. Reorganizada la del Dulce Nombre de Jesús tras su momentánea supresión, todos los "gallardetes" y "pasos" pasan a ser cuadrillas filiales de aquélla, con una dependencia mayor que en épocas anteriores.
Durante siglos han estado ligadas a nuestra Cofradía como filiales muchas cuadrillas, algunas de las cuales están hoy erigidas canónicamente y gozan de sus estatutos como Hermandades o Grupos Parroquiales, mientras que otras muchas se han perdido en el tiempo. Esta hermandad se independizó de la Real Cofradía del Dulce Nombre de Jesús en el año 1990 y hoy es considerada como Grupo Parroquial de la Iglesia de Sto.
Siglos XX y Guerra Civil: pérdidas y recuperaciones
Como consecuencia de la Guerra Civil, el 19 de agosto de 1936 se destruyen nuestras imágenes de Jesús Nazareno, Dulce Nombre de Jesús, Madre de Dios del Rosario, San Juan Evangelista y Cristo Yacente. Solo se salvó la de la Mujer Verónica, tras ser emparedada en una vivienda particular y recuperada en los años 80.
Al término de la Guerra, la Cofradía y algunos devotos acordaron restituir las imágenes destruidas, destacando como benefactor D. Durante muchos años compartimos la imagen de la Virgen de los Dolores con la Hermandad del Señor de la Humildad, procesionando esta el Jueves Santo con su hermandad, y en la mañana del Viernes Santo junto a Jesús Nazareno.
En los últimos años de la II República y durante la Guerra civil, se interrumpen las procesiones. La Hermandad o cuadrilla de los Apóstoles y Discípulos se extingue, no teniendo lugar su reorganización hasta 1945, al amparo de la cuadrilla del Ecce Homo y Jesús en la Columna.
Recuperación y vida contemporánea
Durante la segunda mitad del siglo XX, la vida de la cuadrilla será intermitente, extinguiéndose y reorganizándose en diferentes momentos, hasta que en el año 1983 la hermandad de los Apóstoles y Discípulos se recupera definitivamente para la Semana Santa de Alcalá la Real, coincidiendo con el auge de ésta después del declive de los años 70.
Durante el último periodo de inactividad, la Mesa, Cruz, rostrillos y demás enseres de los Apóstoles estuvieron custodiados en la casa de Don José Lizana Quesada, el cual hace entrega de los mismos a Don José Matías Alcaide López, representante de la Agrupación de Cofradías, el 24 de Marzo del citado año. La cuadrilla, filial aún de la Cofradía del Dulce Nombre, sale en procesión la mañana del Viernes Santo de 1983. A partir de 1984 lo harán también el Jueves Santo por la noche.
En 1990 se acuerda la independencia de la Cofradía matriz del Dulce Nombre, pasando a formar parte de la Agrupación de Cofradías. En este año se renueva la mesa eucarística y se les da un retoque a las caretas. En 1993 se realiza un reglamento de régimen interno y al año siguiente se elaboran los estatutos de la Hermandad, que son presentados en el Obispado, siendo rechazados, lo que no desanima en absoluto a sus componentes.
Uno de los objetivos del grupo parroquial en los últimos años ha sido la recuperación del paso de los Discípulos y su Cruz. Por tal motivo es prestada a la Hermandad una Cruz en la Semana Santa de 1997, que saca tan sólo en esta ocasión, pues es donada finalmente por la familia que la custodiaba a la Cofradía del Dulce Nombre, que sigue procesionándola en la actualidad como Cruz-Guía.
Después de años de repintes y retoques y dado el mal estado que presentaban las caretas o rostrillos de los Apóstoles, entre los años 2000 y 2001 se someten a restauración por parte de la licenciada en bellas artes Doña María José Montañés Garnica, sacando a la luz la policromía original.

Ritual, indumentaria y pasos
Es una hermandad que se ha mantenido a lo largo de la historia y, aunque sus actos de hermandad suelen ser sencillos, el acompañamiento al Maestro en las procesiones formando un grupo definido con túnicas moradas, estolas floreadas, rostrillos y pelucas negras, es una nota de la Semana Santa de Alcalá la Real. Hábito: Túnicas moradas, manto estampado, careta y peluca de color oscuro.
Portan en dicha estación de penitencia una Mesa, verdadera titular de la Hermandad, con un cáliz, doce copas y doce panecillos. La Mesa, representativa del Señor con el pequeño Cáliz de hojalata y los panes en la noche del Jueves Santo, el acompañamiento a Jesús en la mañana del Viernes Santo con todos sus símbolos y mostrando el desprecio a Judas, y la reafirmación de su Fe mediante las cartelas de los distintos versículos del Credo en el Entierro de Cristo, son los actos que mejor definen a esta hermandad.
San Pedro: la cruz invertida y las llaves. San Bartolomé: un cuchillo. Los Apóstoles, en la procesión del Viernes Santo por la mañana, acompañan a su Maestro, Jesús el Nazareno, portando cada uno el atributo que lo caracteriza. Desfilan detrás de él, en orden y silencio, en un ejercicio simbólico de respaldar a Cristo en el drama de su pasión.
Sorprende la seriedad en el deambular penitencial de los componentes de esta Hermandad. Más no todos los Apóstoles se comportan ceremoniosamente. Uno de ellos, el "malo", el traidor, anda de aquí para allá, a lo largo de todo el cortejo procesional, nervioso, contrariado. Así increpa la Jerusalén alcalaína al Apóstol traidor por la fechoría que ha cometido.
Judas Iscariote viste de manera diferente a sus compañeros. Aunque lleva túnica morada como los demás (morado, símbolo de penitencia), sin embargo su manto es rojo, de un rojo intenso, que lo señala y lo distingue. "Juíllas" es el miembro más activo de la corporación. El paso del "Arrepentimiento" es la culminación de la estación de penitencia. Judas intenta solucionar el asunto con el capitán, pero ya es tarde, y éste le dice que no hay vuelta atrás, que cargue con su culpa. Delante de la Iglesia de Consolación está Jesús Nazareno, ante el cual Judas arroja al suelo la bolsa con las treinta monedas. Sólo hay un único camino, el suicidio. Y Judas Iscariote, el "Juíllas", desaparece de la escena.

Participación en la Semana Santa: calendario de actos
- Domingo de Ramos: entran con Él en Alcalá, entre hojas de palma y ramos de olivo.
- Martes Santo: acompañan al Maestro en su Oración en el huerto de los olivos.
- Noche del Jueves Santo: en la Iglesia de las Angustias tienen lugar los Oficios, celebración de la Cena del Señor y Lavatorio de los pies, en una hermosa ceremonia en la que el sacerdote lava los pies a los doce Apóstoles.
- Viernes Santo mañana: procesionan acompañando a Jesús Nazareno con sus pasos y atributos.
En la noche del Jueves Santo, en la Iglesia de las Angustias (Parroquia de Santo Domingo de Silos), sede canónica de este grupo parroquial, tienen lugar los Oficios, celebración de la Cena del Señor y Lavatorio de los pies, en una hermosa ceremonia en la que el sacerdote lava los pies a los doce Apóstoles, componentes de esta Hermandad.
Trayectoria documental y social
Durante siglos han estado ligadas a nuestra Cofradía como filiales muchas cuadrillas, algunas de las cuales están hoy erigidas canónicamente y gozan de sus estatutos como Hermandades o Grupos Parroquiales, mientras que otras muchas se han perdido en el tiempo. La cuadrilla, filial aún de la Cofradía del Dulce Nombre, sale en procesión la mañana del Viernes Santo de 1983. A partir de 1984 lo harán también el Jueves Santo por la noche.
Durante siglos han estado ligadas a nuestra Cofradía como filiales muchas cuadrillas, algunas de las cueles están hoy erigidas canónicamente y gozan de sus estatutos como Hermandades o Grupos Parroquiales, mientras que otras muchas se han perdido en el tiempo.
Patrimonio y restauraciones
Después de años de repintes y retoques y dado el mal estado que presentaban las caretas o rostrillos de los Apóstoles, entre los años 2000 y 2001 se someten a restauración por parte de la licenciada en bellas artes Doña María José Montañés Garnica, sacando a la luz la policromía original.
Datos clave
- Fundación como filial: Siglo XVII (1664) como representación del paso de los Apóstoles.
- Estatutos tempranos: 1670 (régimen interno), siglo XVIII integración de Evangelistas.
- Reorganización moderna: recuperación definitiva en 1983; independencia en 1990.
- Restauración de rostrillos: 2000-2001 por María José Montañés Garnica.
Los Apóstoles y Discípulos participan activamente en la Semana Santa, siempre acompañando a Jesús en el trance de su Pasión. Portan en dicha estación de penitencia una Mesa, verdadera titular de la Hermandad, con un cáliz, doce copas y doce panecillos.