Historia y arquitectura de la Iglesia de San Cayetano y la Real Capilla de Santa Isabel

La Real Capilla de Santa Isabel de Portugal, conocida popularmente también como la Iglesia de San Cayetano, es uno de los templos barrocos más importantes de Zaragoza, situada en la plaza del Justicia, en pleno casco histórico de la ciudad. Este templo, propiedad de la Diputación Provincial de Zaragoza desde la desamortización de Mendizábal, sirve además de epicentro de la Semana Santa de la capital aragonesa.

Origen histórico y motivos de su fundación

Corría el año 1678 cuando reunidas las Cortes del Reino de Aragón, los diputados acordaron declarar día festivo el 4 de julio en honor a la reina Santa Isabel de Portugal, aragonesa de nacimiento; y al mismo tiempo erigir una capilla en su honor. Con el deseo de mantener viva la memoria de Santa Isabel, los diputados del Reino de Aragón establecieron en el transcurso de la celebración de las Cortes del Reino de Aragón la declaración del 4 de julio como festivo en todo Aragón, acordándose igualmente la construcción de una capilla o altar en su honor.

De esta manera, el 14 de octubre de 1681, se otorgaba escritura por la que la Diputación del Reino de Aragón se comprometía a edificar a sus expensas un templo dedicado a la reina santa, reservándose el ejercicio de todas las prerrogativas del patronato. La Orden de Clérigos Regulares, fundada por San Cayetano de Thiene y presente en Zaragoza desde 1630, acabó cediendo el terreno a la Diputación con la condición de que se pudieran asentar en ella como iglesia conventual, haciéndose cargo del mantenimiento de su culto.

Construcción y autores

Las obras comenzaron en 1682 y, tras distintas vicisitudes técnicas y cambios de dirección, se contrataron los maestros Miguel Sanclemente, Pedro Martínez y Miguel Cebollero, así como canteros y ensambladores como Pedro de Aguirre, Juan de Aguirrecha, Francisco de Urbieta, Jaime Ayet y Francisco Pérez. Iniciadas las obras en 1682, debido a la suma lentitud de los trabajos y a los errores de ejecución respecto a lo proyectado, se nombrará maestro de obras a Valentín López, quien a su vez contrató a otros operarios para proseguir la realización de la fachada principal.

Finalmente, en 1704 se «blanqueó y exornó» el templo, que llevaría el nombre de Real Capilla de Santa Isabel de Portugal, quedando completamente terminada y consagrada para su utilización al culto en 1706. Si bien se desconoce el autor del proyecto, el templo sigue el modelo empleado en la iglesia de San Cayetano de Madrid y continúa con las formas arquitectónicas del italiano Guarini.

Propiedad y uso a lo largo del tiempo

Con los decretos de nueva planta del primer monarca Borbón, Felipe V, la Diputación quedaría extinguida y la iglesia pasaría a depender del patrocinio real. La Guerra de la Independencia trajo consigo la temporal marcha de los clérigos regulares y la posterior llegada en 1813 de la Hermandad de la Sangre de Cristo procedente del destruido convento de San Francisco, que marcaría para siempre el devenir del templo. El 6 de julio de 1814, se reestablecerían otra vez los “cayetanos” en la iglesia aunque en 1835, con la desamortización promovida por Mendizábal, volverían a ser expulsados los teatinos, quienes ya no volverían a la ciudad hasta 1964 permaneciendo entonces hasta el cierre por obras de 1988, no regresando nunca más.

Definitivamente, el 18 de agosto de 1842, por orden de la Dirección General de Rentas y Arbitrios de Amortización, el Estado cedería la Real Capilla de Santa Isabel de Portugal a la recién creada Diputación Provincial de Zaragoza, heredera de la Diputación del Reino de Aragón, obligándole expresamente a velar por su conservación. La Muy Ilustre, Antiquísima y Real Hermandad de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo se instaló en esta iglesia en 1813, guardando en su interior la imagen del Cristo de la Cama, la más venerada de la Hermandad.

Devoción a Santa Isabel de Portugal

La devoción a la titular, Santa Isabel de Portugal, fue el eje de la iniciativa. Santa Isabel tuvo un matrimonio tortuoso pero fue ejemplo de mujer valiente y decidida, volcándose en favor de los más necesitados. La imagen de la titular del templo, tallada por Gregorio de Messa hacia 1705, representa a la reina santa en el momento del “milagro de las rosas”. Según la tradición, Isabel de Aragón o de Portugal nació en el palacio zaragozano de la Aljafería sobre 1270 y fue hija del rey de Aragón Pedro III.

La canonización se produjo en 1625 y, a instancias de Felipe III junto a los diputados aragoneses, en 1615 se solicitó a Paulo V el reconocimiento de la devoción que se tenía por Isabel en la Corona de Aragón, logrando que el sumo pontífice autorizara su culto público. La figura de Santa Isabel preside el retablo mayor del templo y la fachada exterior, representada con un ramo de rosas para recordar el milagro que se le atribuye.

Fachada: churrigueresco, alabastro y exaltación aragonesa

Al exterior nos encontramos con una monumental fachada de dos cuerpos; el inferior destaca por su abundante decoración, de estilo churrigueresco que contrasta con el cuerpo superior de líneas clásicas con dos torres en los extremos. Presenta una fachada simétrica, dividida en dos cuerpos, en la que observamos un juego cromático al combinar la piedra negra para los elementos estructurales, la piedra ocre para las decoraciones, y el alabastro blanco cubriendo el fondo de los entrepaños.

Fachada barroca de la Iglesia de Santa Isabel en alabastro

La decoración está fuertemente relacionada con el Reino de Aragón: en la parte más alta de la fachada destaca el escudo de Aragón presidiendo el conjunto, y bajo éste, en una hornacina, la escultura de la titular de la iglesia, Santa Isabel de Portugal. En el cuerpo inferior, se repite el escudo sobre la puerta de acceso, mientras que en los entrepaños laterales se ubican por separado cada uno de los cuarteles que componen el escudo aragonés (el Árbol de Sobrarbe, la Cruz de Iñigo Arista, la Cruz de San Jorge con las cuatro cabezas de reyes moros y las barras aragonesas).

Jaime de Ayet y Francisco Pérez de Artigas fueron los escultores que realizaron los cinco relieves de alabastro, que están separados por pilastras de orden gigante. A lo largo de toda la fachada podemos ver una serie de cartelas con seis inscripciones en donde se relata la historia de este magnífico edificio, lleno de símbolos que representan al Reino de Aragón.

Planta y sistema de cubrición: precedentes del Pilar

El interior se articula en torno a una planta centralizada de cruz griega con una profunda cabecera. El espacio se articula en torno a una planta centralizada de cruz griega en cuyo eje principal destaca una acusada cabecera de doble espacio y un tramo a los pies sobre el que se sitúa un coro alto cubierto con una original bóveda elíptica.

Cuatro grandes pilares sostienen la cúpula central y completando el sistema de cubrición con otras cuatro cúpulas secundarias formando un aspa con la central. Este novedoso sistema de cúpulas es un precedente del que se construirá en la Basílica del Pilar. Sobre el crucero se alza la cúpula mayor, con tambor y linterna, que apoya sobre cuatro pechinas decoradas con los cuatro símbolos del escudo de Aragón. En el tambor se abren vanos rectangulares que iluminan el interior.

Plano esquemático de la planta en cruz griega y sistema de cúpulas

Retablos, capillas y patrimonio interior

En las naves laterales se abren una serie de capillas de poca profundidad, con notables retablos barrocos. Lo más destacado de este bello templo es su retablo barroco de finales del siglo XVIII, cuya autoría se atribuye a José Ramírez de Arellano, que presenta a la titular acompañada de las imágenes de San Fernando, Santa Bárbara y San Jorge.

En la capilla de la izquierda, en los pies de la iglesia, se cobija el Santo Cristo de la Cama, desde 1833, una de las imágenes más veneradas de la Semana Santa zaragozana. También en la iglesia se encuentra un órgano histórico que en la restauración apareció totalmente deteriorado.

Restauraciones y conservación

En 1974 la iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural. En 1998 se llevó a cabo una profunda restauración, renovándose las cubiertas, restaurándose las fachadas exteriores y el interior, en el que se han abierto ventanas que estaban tabicadas, tanto en el tambor de la cúpula, como en los muros. Se pintó toda la iglesia con vivos colores y fue inaugurada el 4 de julio de ese mismo año.

En marzo del año 2019 se realizó una limpieza de los alabastros de la fachada. En la restauración de 1998 se descubrió que las esculturas de los santos teatinos, como la de Santa Isabel que podemos ver en la parte superior de la fachada, no son de alabastro, sino que en realidad fueron realizadas en yeso endurecido, que finalmente fue dorado.

La iglesia en la vida religiosa y cultural de Zaragoza

La Real Capilla de Santa Isabel es el centro neurálgico de la Semana Santa zaragozana, al ser sede tras la Guerra de la Independencia de la Hermandad de la Sangre de Cristo, y ser punto de partida desde el año 1814 de la procesión del Santo Entierro. Constituye asimismo la sede y la capilla de la Hermandad de la Sangre de Cristo, que celebraba en ella la fiesta titular con completas, misa de comunión y la procesión titular en la mañana del Viernes Santo.

Durante la Semana Santa zaragozana, la Iglesia de San Cayetano se convierte en el centro de atención en casi todas las procesiones, ya que muchas de ellas tienen la salida y la llegada en este templo. El edificio está habitualmente cerrado al público, pero unas visitas guiadas permiten conocer sus secretos; si se encuentra abierta, merece la pena entrar para contemplar su interior barroco y sus cúpulas precedentes del Pilar.

IGLESIA DE SANTA ISABEL DE PORTUGAL EN ZARAGOZA. España.

Datos prácticos para el visitante

  • Ubicación: Plaza del Justicia, casco histórico de Zaragoza.
  • Horario: no tiene un horario fijo; permanece abierta para celebraciones, exposiciones y durante la Semana Santa.
  • Duración de la visita por libre: aproximadamente 10 minutos.
  • Precio: entrada gratuita.

Referencias y estudios

Entre las obras y estudios que recogen la historia, iconografía y restauraciones de la Real Capilla se encuentran trabajos de Belén Boloqui sobre los alabastros de la portada, los estudios de Pedro Joaquín Navarro Trallero sobre la restauración, y diversas publicaciones sobre la configuración barroca de Zaragoza y la documentación de los teatinos.

tags: #iglesia #de #san #cayetano #y #capilla