Biografía y trayectoria de Patricio Roldán sacerdote

Patricio Roldán es una figura sacerdotal vinculada al servicio parroquial, la formación profesional y la atención social en barrios con necesidades. Su trabajo combina la pastoral sacramental con iniciativas formativas y asistenciales que buscan dar respuesta a situaciones de emergencia y, al mismo tiempo, ofrecer oportunidades de inserción laboral a las familias.

Origen, ordenación y primeras etapas pastorales

Este prelado, lleno de energía y de ideas, nació en Montoro hace 41 años y se ordenó como sacerdote en junio del 2004. Su primera misión la desarrolló en La Carlota, luego en el Seminario Menor y realizó también un Máster de Catequética en Madrid. Llegó como párroco al Parque Figueroa, de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, hace cinco años y se siente muy querido por los vecinos.

Atención social y respuesta a crisis

Llegó como párroco al Parque Figueroa cuando aún estaba presente la anterior crisis económica y ahora le está tocando vivir la nueva crisis, la de la pandemia del coronavirus. Están siendo crisis muy distintas, porque la anterior fue progresiva y permitía salir a la calle para ir a trabajar, y en la actual crisis, durante mucho tiempo no se ha podido abandonar las casas para realizar determinados trabajos. En ese sentido, esta crisis está siendo más violenta. En ambas crisis la misión que realizamos desde la parroquia es escuchar y atender a las familias, animarlas, estar con ellas, una especie de asistencia social.

Por la actual pandemia tuvimos que convertir la parroquia en una especie de hospital de auxilio y emergencia. Hemos abastecido de alimentación, higiene y limpieza a muchas familias. Llegamos a ayudar a unas 160 familias, porque muchas familias, por tener contratos precarios o estar sin contrato al no poder salir a trabajar, se quedaron sin ingresos y siguen aún en esa situación. Y actualmente seguimos ayudando económicamente a unas 80 familias.

Para poder prestar esta ayuda hemos venido contando con la colaboración de empresas, de otras parroquias (las de la zona centro han ayudado muchísimo), de donativos de particulares en la cuenta que tenemos abierta. Hemos llegado a invertir unos 13.000 euros, cada tres semanas, entre abril, mayo y junio, en comprar productos de alimentación, higiene y limpieza para personas que lo necesitaban y eso se ha podido hacer fundamentalmente gracias a los donativos recibidos. Contamos además con un local junto a la parroquia, cedido por Cajasur, para almacenar los productos.

Voluntarios y distribución de alimentos en parroquia

Formación con salida laboral: objetivo prioritario

Sobre todo, lo que más queremos es fomentar la formación con salida laboral. Porque está bien consolar y dar alimentos o medicinas para un momento concreto, pero es prioritario formar a las personas para que puedan trabajar. Estamos impulsando distintos cursos de formación para que las personas pueden obtener una titulación homologada por la Junta de Andalucía y tengan más fácil una salida profesional. Nuestro objetivo es que se beneficien unas 80 familias.

Los cursos los van a impartir profesores que contratamos desde la parroquia, destinados a vecinos del barrio. Hemos hecho un curso de introducción previo a estos cursos, que ha durado un mes, en el que se les ha explicado a las familias la necesidad de formarse para contar con un trabajo, se les ha orientado en qué podrían encajar y se les advierte que son cursos duros, porque se desarrollan de lunes a jueves, de 9.00 a 14.00 horas, horas que hay que cumplir para obtener el título. Hemos contado para ese curso con un asistente social, un policía, un médico y un inspector de trabajo.

Tipos de cursos y convenios con empresas

Hay un curso de formación que empieza en septiembre para que mayores de 18 años puedan obtener el título de ESO, de 400 horas de duración y para 30 personas. Los demás cursos son en noviembre y serán de hostelería, con salida laboral, para el que hemos firmado convenios con algún restaurante de Córdoba; de atención a personas dependientes; habrá cuatro cursos de agricultura ecológica y otro de mozo de almacén. Todos los cursos están homologados por la Junta, pero financiados por la parroquia y empresas, que luego se benefician de los alumnos formados y tienen opción a contratarlos.

«Un 20 por ciento lo dedico a la liturgia y el resto, a buscar soluciones al barrio», responde el padre Ángel Roldán, de la parroquia de la Asunción del Parque Figueroa cuando se le preguntado por cómo logra que grupos empresariales tan potentes como Grupo Cabezas Romero y La Reina ofrezcan recursos, tiempo y esfuerzo para formar a personas desempleadas de todas las edades en profesiones y oficios como la hostelería y la agricultura sostenible. Tampoco es complicado detectar el potencial solidario que tiene la sociedad cordobesa y conectarlo con las necesidades de empleo.

Curso de agricultura ecológica en finca colaboradora

Impartición y demanda de los cursos

¿Dónde se van a impartir los cursos de formación? En nuestros salones parroquiales. El local lo tenemos homologado por la Junta de Andalucía para impartir dicha formación. ¿Está habiendo mucha demanda para poder beneficiarse de alguno de estos cursos? Sí, tenemos todos los cursos completos. Cáritas Diocesana y otras parroquias también están haciendo iniciativas similares.

Como no podemos darles directamente nosotros un trabajo, les ofrecemos elementos para que lo intenten encontrar. Hay ocasiones en las que me llaman para pedirme a lo mejor a alguien como cuidador o para trabajar en la hostelería. Cáritas nos proporciona fichas para tener la máxima información sobre los candidatos a determinados trabajos.

Voluntariado y organización

En el momento de mayor demanda de alimentos y otros productos contábamos en la parroquia con 30 voluntarios. Nos encargábamos de recepcionar mercancía, distribuirla, hacer los paquetes, llevarlos a las casas y ahora seguimos con unos 10 voluntarios. Si no publicidad, el padre Ángel cuenta con una capacidad tal que «es imposible negarle nada», comenta José María Cabrera, gerente de La Reina, una finca cordobesa de 700 hectáreas donde se cultivan 16 productos diferentes y que ha cedido 3.000 metros para que cerca de una veintena de alumnos se formen -con la financiación de la Fundación La Caixa- y «empiecen a trabajar en cuanto sea posible».

Compaginando pastoral y acción social

Sacando tiempo también para la misa diaria y para visitar a las personas mayores y enfermas. Ha sido mucho trabajo, hemos estado hasta arriba. Había unas 30 familias que, antes de la pandemia, no podían ir por ellas mismas a la iglesia y se las visitaba en sus casas. Habitualmente cuento para ello con la colaboración de la pastoral de la salud, pero durante el confinamiento no se podía ir a las casas. Pero ya hemos recuperado las visitas.

En los días que no se podía salir me grababan la misa, se emitía por Youtube (también se reponía los martes en PTV) y se les ofrecía a los feligreses la comunión espiritual. En los días más duros de la pandemia la gente venía al cura, mañana, tarde y noche, al menos en este barrio. Te buscan en tu casa, por la calle, en la parroquia, en el móvil. A los vecinos se le ha atendido muy bien y no es que lo diga yo.

Memoria de actos litúrgicos y celebraciones

También se están retomando ahora muchas misas en recuerdo de personas que fallecieron durante el confinamiento y no pudieron tener un entierro como el que hubieran merecido. Sí, ya casi todos los días tenemos una misa por uno o más difuntos. También se están recuperando poco a poco las comuniones, ya lo tengo todo fechado. Pero las bodas se han aplazado de momento todas para más adelante.

Colaboraciones externas

Hemos venido contando con la colaboración de empresas, de otras parroquias, de donativos de particulares y de entidades como la Fundación La Caixa. La cooperación con restaurantes locales, fincas agrícolas y otras empresas ha permitido que los cursos tengan salida laboral real y que los alumnos puedan ser contratados una vez formados.

Curso de Biblia: Testimonio de Alberto De la Noi

Impacto social y expectativas de futuro

Hemos llegado a ayudar a unas 160 familias en los peores momentos y actualmente seguimos ayudando económicamente y con alimentos a unas 80 familias. Originario de una zona con fuertes lazos comunitarios, Patricio Roldán ha combinado labores pastorales con una intensa labor social, potenciando una Iglesia en contacto con la realidad y la problemática humana, social y económica, y fomentando la formación como vía para la autonomía de las familias.

Concepto Datos
Familias ayudadas (pico pandemia) 160
Familias con ayuda continua 80
Inversión periódica en productos 13.000 € cada tres semanas (abril-junio)
Voluntarios máxima demanda 30
Voluntarios actuales 10
Cursos previstos ESO (400 h), hostelería, atención a dependientes, 4 de agricultura ecológica, mozo de almacén

Patricio Roldán y su equipo muestran un modelo de parroquia que no se limita a la liturgia, sino que asume un compromiso social activo: escuchar, atender, formar y conectar a la sociedad civil con las necesidades reales del barrio para favorecer la inclusión laboral y el bienestar comunitario.

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