Cientos de personas se concentraron esta mañana en la plaza da Quintana, en Santiago de Compostela, para ratificar el Protocolo Lingua Vital, un documento impulsado por la plataforma Queremos Galego que recoge casi 300 medidas destinadas a recuperar el uso del gallego. La asamblea abierta, celebrada el 14 de marzo de 2026, busca revertir lo que sus promotores describen como una situación de «emergencia lingüística» tras datos preocupantes difundidos por el Instituto Galego de Estatística. El contexto político y estadístico es determinante en la argumentación de la plataforma: el informe del IGE, difundido hace aproximadamente año y medio, señaló una tendencia de descenso en el uso habitual y en la transmisión generacional del gallego, lo que motivó las alarmas sobre su vitalidad.
El protocolo es fruto del trabajo conjunto de 57 entidades que han trabajado durante meses y cuenta con el respaldo de casi 400 organizaciones, según explicaron los organizadores. Asociaciones culturales, sindicatos, colectivos profesionales y organizaciones vecinales participaron en la elaboración del protocolo y respaldaron su ratificación en la plaza da Quintana. Los promotores del Protocolo Lingua Vital pusieron hoy el texto a disposición de las administraciones y anunciaron que continuarán exigiendo su implantación.

Diagnóstico: normalización pendiente y retos actuales
El documento parte de los objetivos fijados en el Plan Xeral de Normalización da Lingua Galega aprobado por unanimidad en 2004 y detecta numerosas iniciativas previstas entonces que nunca llegaron a ejecutarse. Los promotores sostienen que actuar sobre estos ámbitos es clave para asegurar la transmisión intergeneracional y el uso cotidiano del gallego. El catálogo de medidas aspira a incidir en todos los sectores relevantes para la supervivencia de la lengua: enseñanza, administración, medios y economía.
Marcos Maceiras, presidente de la Mesa pola Normalización Lingüística, denunció antes del inicio de la asamblea la inacción del Ejecutivo autonómico desde que el IGE publicara hace año y medio su informe sobre el estado del idioma. Maceiras acusó a la Xunta de actuar en sentido contrario a la protección de la lengua, con decisiones que, a su juicio, han ido erosionando la oficialidad efectiva del gallego. Advirtieron también que, de no obtener una respuesta efectiva por parte de la Xunta, intensificarán las movilizaciones y acciones públicas para presionar por su cumplimiento. La coordinadora de Queremos Galego, Celia Armas, reivindicó la autoría colectiva del trabajo y lanzó un mensaje directo al Gobierno gallego: el protocolo es una alternativa lista para ser aplicada.
Servicios públicos y derechos lingüísticos
En la asamblea se presentaron además las conclusiones de la comisión dedicada a los servicios públicos, explicadas por Mónica Fernández Valencia, que defendió que la vitalidad del gallego está ligada a su uso en los espacios de gestión pública. Entre las propuestas figura la exigencia de conocimientos de gallego como requisito para acceder a puestos de la función pública y la garantía de que la primera atención en las administraciones pueda prestarse en gallego.

El Plan Xeral de Normalización da Lingua Galega y su actualización
El Plan general de normalización de la lengua gallega recoge más de cuatrocientas medidas concretas, elaboradas a partir de la realidad lingüística de Galicia, para favorecer el uso del idioma en los distintos ámbitos de la sociedad y garantizar que cualquier ciudadano/a pueda vivir plenamente en gallego. El Plan general de normalización de la lengua gallega establece objetivos generales y concretos, estructurados en dos grandes bloques sectoriales de actuación. El primer bloque integra los sectores de carácter transversal: derechos lingüísticos, nuevas tecnologías e implementación del corpus. El segundo grupo se corresponde con los denominados bloques verticales, correspondientes a los siete ámbitos sociales en los que se pretende actuar: Administración, educación, familia y juventud, economía, sanidad, sociedad y proyección exterior de la lengua.
La propuesta para actualizar el Plan xeral de normalización da lingua galega incluye casi 700 medidas con el fin de fomentar y prestigiar el uso del idioma en toda la sociedad. “El resultado es una propuesta ambiciosa que parte de un procedimiento participativo que estuvo abierto a toda la sociedad e instituciones para alcanzar un gran pacto social”, apuntó López Campos. “Fruto de este trabajo participativo y abierto hoy contamos con un documento muy ambicioso que nos permitirá marcar la hoja de ruta de las políticas lingüísticas para la próxima década”, apuntó. “Nuestro objetivo es tender de nuevo la mano para que se puedan analizar estas medidas y escuchar propuestas con el fin de llegar a un acuerdo por el bien de la lengua, un símbolo de identidad que merece consenso para protegerla, impulsarla y prestigiarla”, declaró el conselleiro.
En este sentido, el conselleiro precisó que las nuevas generaciones y el ámbito educativo como espacio de relaciones sociales y de ocio “estuvieron muy presentes desde que iniciamos el Pacto pola Lingua, siendo dos de los pilares fundamentales del trabajo a favor del prestigio del gallego”. Así, en el documento se aboga por fomentar actividades complementarias del currículo a través de recursos y herramientas como son programas de radio, teatro escolar, dinamización en las bibliotecas y alternativas de conciliación. En cuanto a poner el foco en diversos sectores profesionales, el representante del Gobierno gallego destacó que entre las aportaciones se propone la creación de un sello para negocios que acrediten el uso del gallego en el tejido socioeconómico, “de manera que las empresas comprometidas con la lengua puedan tener acceso a algunas ventajas en los trámites de la Administración autonómica”.
Entre otras acciones, durante el acto también se dio a conocer la posibilidad de crear dos órganos. Se trata, por una parte, tal y como apuntó el representante del Ejecutivo autonómico, del Consello Social da Lingua Galega “como un espacio de participación sectorial creado por la Xunta para tener un foro plural y de participación ciudadana que genere información, opinión y proyectos de impulso social del gallego”, y por otra de un instituto que coordine la proyección exterior de Galicia y de su lengua y cultura al igual que tienen otras comunidades con lengua cooficial. A esto hay que sumarle, dijo, “la intención de continuar tejiendo lazos con la lusofonía, que nos abre al mundo a través de una comunidad de más de 270 millones de personas de habla portuguesa”.

Corpus, estandarización y uso institucional
Ya se ha aprobado la 'Lei de Normalización Lingüistica' (por unanimidad), que mejora los anteriores proyectos. - Consagra el «deber» de todos los gallegos de conocer su lengua (art. - Afirma la oficialidad del gallego para la Administración Autónoma, la Administración Local y las Entidades Públicas dependientes de la Comunidad. - Contempla la «progresiva capacitación en el uso del gallego del personal afecto a la Administración Pública y las empresas de carácter público en Galicia» (art. 11, 1), asimismo, se tendrá en cuenta el conocimiento del gallego como mérito para el acceso a plazas de la Administración Autónoma y Local, así como para las de la Administración de la Justicia (art. - Compromete a la Xunta a hacer efectivo el principio de que «El gallego será la lengua habitual en las emisoras de radio y televisión y en los demás medios de comunicación social sometidos a gestión o competencia de la Xunta» (art.
El organismo oficial más galleguizado lingüísticamente de cuantos funcionan en Galicia es el Parlamento. El Diario de Sesiones es prácticamente monolingüe, y el Boletín Oficial es bilingüe, con el texto gallego en una columna y su versión castellana en la otra. Xunta de Galicia: La práctica lingüística de este organismo y sus dependencias, es, salvo excepciones, castellana, reservando el gallego para fechas (tipo «Día das Letras Galegas»), ocasiones (entrega de premios culturales) y personalidades (a veces el Presidente, siempre el Conselleiro de Cultura) en que el gallego cumple una función 'de adorno', compensatoria. No se ha creado ningún organismo de planificación lingüística (solamente trabajan dos traductores en el DOG, que traducen al gallego las órdenes y decretos que las consellerías emiten en castellano), no se han organizado cursos de habilitación lingüística para funcionarios,8 ni se ha impreso la indispensable documentación en gallego.
- Ayuntamientos y Diputaciones: en los Ayuntamientos, el tratamiento de la lengua depende de la composición de las corporaciones, dado que no existe una política planificadora de la Xunta.
- Se puede afirmar que son excepciones los Ayuntamientos que normalizaron el idioma en su ámbito.
- Singularmente, hay que destacar la labor del Ayuntamiento de Redondela, que galleguizó íntegramente su vida oficial (impresos oficiales, cursos para los funcionarios,...) y además promueve la galleguización de la vida municipal (descuentos a la publicidad en gallego, rotulación).
- Algún que otro Ayuntamiento (Narón, Cangas) ha dado pasos en el sentido del de Redondela.
- De las Diputaciones Provinciales poco bueno se puede decir.
La Administración de la Justicia: la situación en este estamento es gravísima, pues no hay iniciativas de cara a su galleguización, e incluso existen problemas para el uso del gallego ante los tribunales (de cuando en cuando reflejados en la prensa). Solamente se hicieron gestiones para la publicación bilingüe de los impresos de Declaración de renta y patrimonio. El Gobierno Civil de Pontevedra ha organizado cursillos de gallego para los ciudadanos y anuncia la celebración de cursos para funcionarios.
Perspectiva histórica de la estandarización
Cualquiera que contemple el desprecio y marginación a que estuvo y aún está sometida la lengua gallega en nuestros tiempos, se sorprendería si conociese su esplendor en la Edad Media, su enorme prestigio literario en el siglo XIII. Ciertamente, el gallego o gallego-portugués (en esta época los actuales idiomas gallego y portugués estaban muy próximos) era la lengua lírica por excelencia de las cortes cristianas de Castilla y Portugal. En los Cancioneiros, que nos conservan una muestra de la producción poética en gallego en el siglo XIII y principios del XIV, encontramos una lengua que expresa las mayores sutilezas del espíritu.
El primer documento en gallego al norte del río Miño está datado en 1227 (es a!go posterior al correspondiente al sur del mismo río), posterior por lo tanto a la independencia del Condado Portucalense (1140). Entre los dos documentos, el gallego vivió su apogeo (s. xm) y conoció su decadencia (s. xv). La prosa, que en Portugal, Catalunya y Castilla fue impulsada por las Cortes reales, tuvo poco cultivo en Galicia, precisamente por carecer de esa protección regia. La progresiva imposición regia del uso del castellano, iniciada por Fernando III, alentada por Alfonso X (paradójicamente, uno de los más importantes cultivadores de nuestra lengua poética), y consumada en el siglo XIV por los Trastámara (Cortes de Alcalá, 1348;2 Toro, 1369). Cuando Fernando III abandona el uso del latín por el del castellano, los gallegos comienzan dirigiéndose a él en latín, pero acaban respondiendo a sus peticiones o enviándole las propias en castellano.
En resumen, en el siglo XIII el gallego se encuentra en situación de cooficialidad: se emplea habitualmente en los documentos de uso interno del Reino de Galicia, mientras se impone el castellano para las relaciones exteriores. Esta situación se mantiene en grandes rasgos en el siglo XIV, pero con la instalación de la dinastía Trastámara, a finales de este siglo, se instala en Galicia la nobleza castellana por imposición real, acompañada por su propio cortejo y su idioma, ignorando el gallego. En el siglo XV, aplastados los levantamientos populares y derrotada nuevamente la nobleza gallega en los conflictos dinásticos, es despojada Galicia de las parcelas de poder autónomo, y trasladada su administración a la Corte de Castilla, mientras llegan autoridades foráneas.
Desde el siglo XV al XIX el gallego se ve reducido a la condición de dialecto, grupo de hablas ágrafas que se van distanciando entre sí, casi sin conciencia de su unidad y desconociendo su pasado. La Ilustración dieciochesca significa en Galicia el comienzo del despertar: la curiosidad científica y la voluntad crítica conducen a Sarmiento a impugnar la diglosia; es el primero en hacerlo en Galicia después de la decadencia. La escasa literatura gallega de la primera mitad del siglo XIX conservará este carácter combativo, unido a ideales progresistas.
La formulación de la cooficialidad del gallego recogida en el artículo 4.° del texto republicano del Estatuto es muy ambigua, pues se limita a reconocer el derecho al uso del gallego en la vida oficial. El Estatuto de Galicia fue aprobado en plebiscito celebrado el 28 de junio de 1936, a iniciativa del Partido Galeguista (integrado en el Frente Popular), y presentado a las Cortes de la República el 15 de junio de 1936. «Los funcionarios que se designen para actuar en la Región deberán acreditar conocimientos de lengua gallega». Mientras en Catalunya y Euskadi existen precedentes históricos recientes (la República), del uso oficial del catalán y el vasco (sobre todo del primero), las especiales circunstancias de la aprobación plebiscitada del Estatuto de Galicia en el año 1936 impidieron que ia lengua gallega reaccediese a la situación de lengua oficial de que había gozado en la Edad Media.

Del Rexurdimento al estándar: normativización y usos
La marginación secular de nuestro idioma se muestra en la penuria de estudios científicos y reflexiones críticas sobre la situación lingüística de nuestra sociedad y su historia. Atendiendo a la lengua desde un punto de vista estrictamente lingüístico, se puede afirmar que no existió un modelo fijo de lengua culta, oral o escrita, en toda la Edad Media, aunque los documentos notariales nos revelan una relativa homogeneidad, teñida por muy pocos localismos. Las transformaciones que separan definitivamente el gallego del portugués, tímidamente anunciadas en el siglo XIII, se manifiestan en los finales de la Edad Media, sometido ya el gallego a la influencia castellana.
Ya se ha aprobado la 'Lei de Normalización Lingüistica' (por unanimidad), que mejora los anteriores proyectos. Acaba de aparecer el tomo I de la colección 'Textos Legais' de la Consellería de la Presidencia (que es quizás la más consecuente en el tema del idioma), que recoge las Normas Ortográficas o Morfolóxicas do Idioma Galego (ILG-RAG), con una tirada de 20.000 ejemplares, distribuida gratuitamente en centros escolares, oficiales, bibliotecas... En cuanto a poner el foco en diversos sectores profesionales, el representante del Gobierno gallego destacó que entre las aportaciones se propone la creación de un sello para negocios que acrediten el uso del gallego en el tejido socioeconómico.
En la asamblea se presentaron además las conclusiones de la comisión dedicada a los servicios públicos, explicadas por Mónica Fernández Valencia, que defendió que la vitalidad del gallego está ligada a su uso en los espacios de gestión pública. Entre las propuestas figura la exigencia de conocimientos de gallego como requisito para acceder a puestos de la función pública y la garantía de que la primera atención en las administraciones pueda prestarse en gallego. Los promotores sostienen que actuar sobre estos ámbitos es clave para asegurar la transmisión intergeneracional y el uso cotidiano del gallego.
Movilización social y exigibilidad
La movilización de hoy fue, según los organizadores, una demostración de que la sociedad civil no ha permanecido indiferente ante lo que consideran un retroceso. Los promotores del Protocolo Lingua Vital pusieron hoy el texto a disposición de las administraciones y anunciaron que continuarán exigiendo su implantación. Advirtieron también que, de no obtener una respuesta efectiva por parte de la Xunta, intensificarán las movilizaciones y acciones públicas para presionar por su cumplimiento. Armas instó a las administraciones a aprovechar el documento, a copiarlo si hace falta, y recordó que muchas de las propuestas incluidas deberían haber sido implementadas ya por las instituciones.
¿El GALLEGO es una lengua o un DIALECTO del PORTUGUÉS?
Sectores clave: educación, medios y economía
El catálogo de medidas aspira a incidir en todos los sectores relevantes para la supervivencia de la lengua: enseñanza, administración, medios y economía. En este sentido, el conselleiro precisó que las nuevas generaciones y el ámbito educativo como espacio de relaciones sociales y de ocio “estuvieron muy presentes desde que iniciamos el Pacto pola Lingua, siendo dos de los pilares fundamentales del trabajo a favor del prestigio del gallego”. Así, en el documento se aboga por fomentar actividades complementarias del currículo a través de recursos y herramientas como son programas de radio, teatro escolar, dinamización en las bibliotecas y alternativas de conciliación.
El Gobierno Civil de Pontevedra ha organizado cursillos de gallego para los ciudadanos y anuncia la celebración de cursos para funcionarios. Solamente se hicieron gestiones para la publicación bilingüe de los impresos de Declaración de renta y patrimonio. El organismo oficial más galleguizado lingüísticamente de cuantos funcionan en Galicia es el Parlamento.
Tabla de focos de intervención
A continuación, una síntesis basada en medidas y ámbitos señalados:
- Administración: garantía de primera atención en gallego; mérito y requisito de gallego en acceso público; capacitación del personal.
- Educación y juventud: actividades complementarias (radio escolar, teatro, bibliotecas); transmisión intergeneracional.
- Medios: principio de habitualidad del gallego en medios bajo competencia de la Xunta.
- Economía: sello para negocios comprometidos con el gallego; ventajas administrativas.
- Proyección exterior: instituto para coordinar la difusión; lazos con la lusofonía.

Hacia una gobernanza lingüística participativa
Entre otras acciones, durante el acto también se dio a conocer la posibilidad de crear dos órganos. Se trata, por una parte, tal y como apuntó el representante del Ejecutivo autonómico, del Consello Social da Lingua Galega “como un espacio de participación sectorial creado por la Xunta para tener un foro plural y de participación ciudadana que genere información, opinión y proyectos de impulso social del gallego”, y por otra de un instituto que coordine la proyección exterior de Galicia y de su lengua y cultura al igual que tienen otras comunidades con lengua cooficial. A esto hay que sumarle, dijo, “la intención de continuar tejiendo lazos con la lusofonía, que nos abre al mundo a través de una comunidad de más de 270 millones de personas de habla portuguesa”.
El protocolo es fruto del trabajo conjunto de 57 entidades que han trabajado durante meses y cuenta con el respaldo de casi 400 organizaciones, según explicaron los organizadores. “Fruto de este trabajo participativo y abierto hoy contamos con un documento muy ambicioso que nos permitirá marcar la hoja de ruta de las políticas lingüísticas para la próxima década”, apuntó. “Nuestro objetivo es tender de nuevo la mano para que se puedan analizar estas medidas y escuchar propuestas con el fin de llegar a un acuerdo por el bien de la lengua, un símbolo de identidad que merece consenso para protegerla, impulsarla y prestigiarla”, declaró el conselleiro.