Santísimo Cristo de la Caridad en Sevilla: historia, autoría y restauraciones

El Santísimo Cristo de la Caridad es una de las imágenes más emblemáticas del Hospital de la Santa Caridad de Sevilla y una obra representativa del Barroco sevillano. Representa el momento en que Jesús, tras recorrer el largo camino hacia el calvario, ha sido despojado de sus vestiduras y espera la crucifixión, con expresión de profunda oración y serenidad.

Autoría y contexto artístico

La obra del Santísimo Cristo de la Caridad es obra del prolífico escultor Pedro Roldán sobre 1670. Inspirada por Miguel Mañara, el Cristo de la Caridad, realizado por Pedro Roldán en 1663, se alza como una de las obras más emblemáticas del escultor sevillano. Pedro Roldán y Onieva es uno de los imagineros más representativos del arte andaluz.

Pedro Roldán nació en Sevilla en 1624 y, formado en el taller del granadino Alonso de Mena, vuelve a Sevilla para aunar en su estilo los elementos de una ciudad en auténtica ebullición de ideas. Se trasladó a Sevilla en 1646 y se convirtió en uno de los escultores más importantes del barroco sevillano. Su estilo se caracterizó por su naturalismo, realismo y dinamismo.

El estilo de Roldán es dinámico, con gubiazos largos, dando a su obra un cierto impresionismo que parece anunciar épocas futuras y que se aprecia al contemplar de cerca sus tallas, en especial en el tratamiento del cabello y barba, conformado por una serie de largos trazos.

Descripción iconográfica y detalles formales

La talla, realizada en madera policromada, representa a Cristo en un momento previo a la Pasión, con una expresión de profunda oración y serenidad. Pedro Roldán aplica su canon habitual al cuerpo: de proporciones naturales, sin rasgos notables ni realzar la musculatura. En el estilo del maestro, la humanidad de Cristo siempre queda reflejada en un cuerpo hasta cierto punto vulgar; un hombre tipo con el que podríamos cruzarnos cada día.

Jesús clava las rodillas en tierra agotado y torturado en oración agónica. La crucifixión está cerca, pero el cuerpo ya aparece profusamente maltratado. En los codos dos grandes heridas se abren fruto de las caídas en el trayecto hacia el calvario, dejando caer la piel lacerada en cruentos jirones. La sangre recorre toda la anatomía en numerosos y largos regueros, apareciendo el cuerpo surcado de contusiones y pequeñas heridas provocadas por los azotes.

Una gruesa cuerda ata las manos individualmente, cruzándose éstas en oración y quedando anudadas por grueso y barroco nudo central que aumenta la crudeza de la escena. La soga pasa sobre el pecho y tras la testa a la altura del cuello. La cabeza aparece desprovista de corona de espinas, para no interrumpir la dirección elevada de la mirada ni obstaculizar la contemplación del magnífico rostro y el excelente tallado del cabello.

Ubicación en el conjunto del Hospital de la Caridad

La Capilla del Hospital de la Caridad de Sevilla es un claro ejemplo en el que apreciar hasta qué punto el barroco pleno de la segunda mitad del siglo XVII puede conmover el alma y transmitir un mensaje moralizante. El retablo mayor, realizado entre 1670 y 1675, es obra de Bernardo Simón de Pineda y las esculturas de Pedro Roldán, siendo la policromía de Valdés Leal. En su centro hay un bellísimo grupo escultórico de gran tamaño que representa el Entierro de Cristo.

El elemento más importante del hospital, desde el punto de vista artístico, es la iglesia, que debe representar la expresión de toda una época: el barroco pleno de la segunda mitad del XVII. La fachada de la Iglesia, obra representativa del barroco sevillano, está decorada con azulejos que representan a sus patronos San Jorge y Santiago y a las tres virtudes teologales, La Fe, La Esperanza y La Caridad.

Las paredes del templo parecen rezumar desde cada uno de sus poros una profunda mentalidad cristiana que nos hace reflexionar sobre la levedad del ser y lo ufano de la vida mundana. Pintura, escultura, arquitectura y talla se concitan bajo un meditado programa iconográfico capaz de conmover el alma y transmitir el mensaje deseado.

Interior de la iglesia del Hospital de la Caridad y retablo mayor

Restauraciones y conservación

A los veinticinco años de su ejecución, el mismo autor Luis Ortega Bru llevó a cabo una intensa restauración de la imagen del Santísimo Cristo de la Caridad entre el 17 de julio y el 21 de noviembre de 1977, en la que intervino sobre el ennegrecimiento que presentaba, resanando y consolidando la imagen, y aplicándole una nueva encarnadura, más elaborada que la original, esta vez en tonos más claros y con abundancia de veladuras y pátinas, que le otorgó el aspecto con que las contemplamos en la actualidad.

Entre el 7 de junio y el 28 de julio de 2006 fue intervenida nuevamente la imagen por Pedro Enrique Manzano Beltrán, tras un amplio estudio radiológico. La restauración de 2002 mencionada en algunas fuentes devolvió los colores originales que fueron cambiados tras la restauración sufrida en 1989.

La obra ha sufrido otros avatares: en 1989 durante el traslado del paso la cruz chocó contra cables eléctricos y la imagen se rompió por hombros y piernas; tras la intervención pudo ser puesta de nuevo a la veneración de los fieles. En el invierno de 2004 y en 2013 se llevaron a cabo restauraciones de imágenes del misterio y de elementos del paso para recuperar policromías y estructuras originales.

Devoción, hermandad y actos de culto

La Hermandad del Santísimo Cristo de la Caridad en su Traslado al Sepulcro y Nuestra Señora de las Penas y Santa Marta fue fundada en el año 1948 por un grupo de devotos del gremio de Hostelería. La Hermandad de la Santa Caridad, fundada en Sevilla a mediados del siglo XV, tenía entre sus cometidos la asistencia a enfermos abandonados y el enterramiento de ajusticiados y ahogados así como elevar sufragios por sus almas.

La obra de Pedro Roldán y el entorno del Hospital han motivado actividades de veneración y culto, como la veneración al Santísimo Cristo de la Caridad y el Vía Crucis del Viernes de Dolores. Fechas y horarios de la veneración al Cristo de la Caridad suelen anunciarse en las jornadas del templo, por ejemplo con veneraciones y Vía Crucis que reúnen a fieles y visitantes.

Tras la pandemia, hemos retomado esta actividad cultural. Nos citamos en el interior del templo los 34 socios que formábamos el grupo y, tras hacernos la foto de familia delante del paso del Santísimo Cristo de la Caridad en su traslado al Sepulcro y de Nuestra Señora de las Penas y Santa Marta, nos dirigimos a saludar al sacristán Francisco Gómez, quien, con detalles y anécdotas, nos fue explicando desde el púlpito la historia de este templo.

Tesoros de la parroquia y capillas anexas

Posteriormente, nos fue enseñando el maravilloso tesoro sacro de las distintas capillas de esta parroquia: la de Santa Marta, de planta cuadrada y de estilo mudéjar; la de la Virgen de Araceli (talla del imaginero Castillo Lastrucci; la Hermandad de Nuestra Señora de Araceli es filial de la Patrona de Lucena) y la capilla del Sagrado Corazón de Jesús, de estilo neogótico del siglo XIX.

Actividades culturales y museos

La portentosa imagen estará en ocasiones en veneración tras su paso por el Museo de Bellas Artes. La Iglesia del Hospital de la Santa Caridad de Sevilla acoge jornadas de veneración y actos culturales relacionados con el Cristo de la Caridad y la labor caritativa de su orden.

El legado de Pedro Roldán y su taller

Pedro Roldán no solo demostró su capacidad y solvencia en su obra personal, sino que supo crear un taller que bajo su paternidad se convirtió en el más fructífero de la historia del arte de nuestra región. El maestro se nos antoja un hombre capaz de influir, pero a la vez influenciable y capaz de aprovechar las diferentes corrientes artísticas en las que pareció dejarse envolver para incluir los elementos que más destacables le parecieron en su obra personal.

La obra del taller mantuvo una calidad de producción media notable, siempre digna. No obstante, la mano del maestro se deja claramente notar en las obras magistrales que probablemente tallaba en su integridad o cuanto menos en sus aspectos más fundamentales. El Santísimo Cristo de la Caridad es uno de esos ejemplos de la capacidad del maestro de emplear elementos adquiridos durante su trayectoria sin dejar de mostrar las facciones y características propias de su estilo inconfundible.

Fechas y datos esenciales

  • Autor atribuido: Pedro Roldán (1628-1698) / taller
  • Fecha aproximada: 1663-1670
  • Material: madera policromada
  • Estilo: Barroco
  • Ubicación: Iglesia del Hospital de la Santa Caridad de Sevilla

Tabla resumen de restauraciones principales

Restauraciones y actuaciones documentadas

  • 1977: Restauración por Luis Ortega Bru (17 de julio - 21 de noviembre). Resanado, consolidado y nueva encarnadura con veladuras y pátinas.
  • 2002: Restauración para devolver colores originales (mencionada en fuentes sobre intervenciones posteriores).
  • 2006: Intervención por Pedro Enrique Manzano Beltrán (7 de junio - 28 de julio) tras estudio radiológico.
  • 1989: Accidente y restauración tras rotura por caída del Cristo al chocar la cruz con cables.

La conservación y exposición de la imagen se alterna entre su capilla, el guardapasos y, en ocasiones, institucionalmente en exposiciones o museos, siempre con el objetivo de favorecer tanto la devoción como la investigación y la conservación patrimonial.

Detalle del rostro del Cristo de la Caridad - policromía y signos de restauración

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