Tercer secreto de la Virgen de Fátima: la explicación oficial del Vaticano

Uno de los misterios más celosamente guardados por el Vaticano durante 56 años fue el llamado "Tercer Secreto de Fátima", que la Virgen María le reveló a tres pastorcitos en Portugal en 1917, junto a otras dos predicciones. El secreto de Fátima consiste en un conjunto de visiones y profecías que Nuestra Señora de Fátima confió a los tres Pastorcitos, Lucía, Jacinta y Francisco, el 13 de Julio de 1917. El secreto es uno sólo, dividido en tres partes.

Las dos primeras partes del secreto fueron reveladas en 1941, en un documento escrito por la Hermana Lucía, a solicitud del Sr. Don José Correia da Silva, Obispo de Leiria. La primera parte relata esencialmente la Visión del Infierno. La segunda parte se refiere a la devoción del Inmaculado Corazón de María y a la consagración de Rusia a Ella, para salvar las almas del infierno y prevenir la Segunda Guerra Mundial.

Santuario de Fátima y encina de las apariciones

El misterio del tercero: custodia y revelación

En 1943, cuando el Obispo de Leiria solicitó a la Hermana Lucía que revelara la tercera parte del secreto, ella titubeó durante un corto período de tiempo “no convencida de que Dios le tenía permitido, con suficiente claridad, el hacerlo”. No obstante, el 3 de Enero de 1944, Lucía escribió el “secreto”, lo colocó en un sobre y lo entregó a la custodia del Obispo. Para asegurar una mayor protección del “secreto”, el sobre fue depositado en los archivos secretos del Vaticano el 4 de Abril de 1957. La Hermana Lucía fue informada sobre ello.

Debieron transcurrir 83 años hasta que la Santa Sede se decidiera a que el mundo conozca finalmente uno de los grandes temas que el catolicismo guardaba bajo siete llaves. La tercera parte del secreto de Fátima, revelado el 13 de julio de 1917 a los tres pastorcillos en la Cueva de Iria-Fátima, fue transcripto por sor Lucía el 3 de enero de 1944. El texto completo de la tercera parte del “secreto” fue oficialmente revelado por el Papa Juan Pablo II en el año 2000, algunos meses después de la Beatificación de Jacinta y Francisco Marto.

Contenido del Tercer Secreto (transcripción de Sor Lucía)

“Escribo en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el Señor Obispo de Leiria y de la Santísima Madre vuestra y mía... Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!

Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: 'algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él' a un Obispo vestido de Blanco 'hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre'. También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles, cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios”.

La explicación oficial del Vaticano y el comentario teológico

El texto, de 52 líneas, fue dado a conocer en una conferencia de prensa por el cardenal alemán Josef Ratzinger, prefecto de la estratégica Congregación para la Doctrina de la Fe, el ex Santo Oficio, quien años después sería entronizado sucesor de Juan Pablo II como el nuevo papa de los cristianos. "Al contrario, el secreto adquirirá sus justas proporciones. No hay que esperar cosas excesivas de este tipo de revelaciones privadas que pueden representar una ayuda para la oración y para la vida cristiana, pero que no son esenciales para un cristiano", había anticipado Ratzinger.

Ratzinger leyó en la conferencia de prensa una declaración en la que dijo que "quedará desilusionado o asombrado quien lea el texto, después de todas las especulaciones que se han hecho, no se revela ningún gran misterio, no se ha corrido el velo del futuro. Vemos a la Iglesia de los mártires del siglo apenas transcurrido, representada mediante una escena descrita con un lenguaje simbólico difícil de descifrar". El clérigo se encargó de recordar entonces que la revelación de Fátima era "privada" y por lo tanto ningún católico estaba obligado a creer en sus profecías, a diferencia de las "revelaciones públicas", que son las de las palabras de Dios en el Viejo y Nuevo Testamento.

Puntos centrales del comentario teológico de Ratzinger

  • La palabra clave del secreto es el triple grito: "¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!". Comprender los signos de los tiempos significa comprender la urgencia de la penitencia, de la conversión y de la fe.
  • El ángel con la espada de fuego recuerda imágenes análogas en el Apocalipsis y representa la amenaza del juicio que incumbe sobre el mundo; su espada se apaga al contacto con el esplendor que irradia la Virgen.
  • La visión subraya la importancia de la libertad humana: el futuro no está determinado de modo inmutable y la visión no es una "película" anticipada del futuro, sino un llamado a la conversión para cambiarlo.
  • Los símbolos geográficos -una montaña escarpada, una gran ciudad medio en ruinas y una gran cruz rústica- representan la historia humana como una subida costosa, un campo de creatividad y destrucción, con la cruz como meta y punto de orientación.
  • La figura del Papa en la visión puede simbolizar no solo a un solo pontífice sino a varios pontífices del siglo XX que compartieron sufrimientos; la visión puede verse como la historia de los mártires del siglo pasado.
  • La conclusión es consoladora: los ángeles recogen la sangre de los mártires y riegan con ella las almas que se acercan a Dios, unión de la sangre de Cristo y la sangre de los mártires como fuente de renovación.
Infografía: símbolos del Tercer Secreto (ángel, montaña, cruz, Papa)

Relación con el atentado a Juan Pablo II (13 de mayo de 1981)

La descripción realizada por sor Lucía a algunos le recuerda directamente al atentado que sufrió el Papa polaco el 13 de mayo de 1981, en la Plaza San Pedro, a manos del terrorista turco Alí Mehmet Agca. Tras ser detenido y enjuiciado, Agca fue condenado en julio de 1981 a cadena perpetua en Italia por el intento de asesinato, pero fue indultado por el presidente Carlo Azeglio Ciampi en junio de 2000, a petición del Papa.

El atentado a Juan Pablo II hizo que el propio pontífice, mientras se recuperaba, solicitara que le llevaran al hospital el texto del tercer secreto para leerlo con calma. Una vez visto, lo devolvió a su sobre original y decidió mantenerlo escondido. Juan Pablo II atribuyó su supervivencia a la intercesión de la Virgen, explicando que "fue una mano materna la que guió la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se detuvo en el umbral de la muerte".

Críticas, dudas y otras interpretaciones

Los críticos de la interpretación dada por la Santa Sede apuntan al hecho de que San Juan Pablo II no murió. La intercesión de María cambió lo que pudo haber sucedido, según la propia interpretación vaticana; además, dado que la Santa Sede no ha definido infaliblemente la materia, son posibles otras interpretaciones.

Quien lee con atención el texto del llamado tercer 'secreto' de Fátima, "tal vez quedará desilusionado o asombrado después de todas las especulaciones que se han hecho. No se revela ningún gran misterio; no se ha corrido el velo del futuro", señaló Benedicto XVI cuando era cardenal Ratzinger. Sor Lucía misma indicó que estaba de acuerdo con la interpretación ofrecida por el Vaticano: "Sor Lucía estuvo de acuerdo en la interpretación según la cual la tercera parte del secreto consiste en una visión profética comparable a las de la historia sagrada. Reiteró su convicción de que la visión de Fátima se refiere sobre todo a la lucha del comunismo ateo contra la Iglesia y los cristianos, y describe el inmenso sufrimiento de las víctimas de la fe en el siglo XX".

Significado espiritual y pastoral de la revelación

La llamada a la penitencia es una exhortación a comprender los signos de los tiempos y a la conversión. Del mismo modo que la palabra clave de la primera y de la segunda parte del "secreto" es la de "salvar almas", "la palabra clave de este 'secreto' es el triple grito: '¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!'". Esta es la respuesta adecuada al momento histórico, que se caracteriza por grandes peligros y que se describe en las imágenes sucesivas.

“¿Qué quiere decir ‘mi Corazón Inmaculado triunfará’?” se pregunta el cardenal Ratzinger en su comentario. Significa que el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma. Desde aquel momento cobran todo su valor las palabras de Jesús: 'padeceréis tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he vencido al mundo' (Jn 16,33).

Fe pública y revelaciones privadas

El término 'revelación pública' designa la acción reveladora de Dios destinada a toda la humanidad, que ha encontrado su expresión literaria en las dos partes de la Biblia. La autoridad de las revelaciones privadas es esencialmente diversa de la única revelación pública: ésta exige nuestra fe. La aprobación eclesiástica de una revelación privada contiene tres elementos: el mensaje en cuestión no contiene nada que vaya contra la fe y las buenas costumbres; es lícito hacerlo público, y los fieles están autorizados a darle en forma prudente su adhesión.

¿Se ha hecho público todo el secreto?

A pesar de que algunos digan lo contrario, el Vaticano ha revelado todo el secreto. El texto original del mensaje del tercer secreto de Fátima lo puedes encontrar en el sitio oficial del Vaticano. Aquí también se encuentran explicadas la primera y la segunda parte del secreto de Fátima.

🎙️ El Secreto de Fátima. ¿Qué falta por cumplirse del secreto de Fátima? - Episodio 115 #podcast

Contexto histórico y repercusiones

Lo que vieron o escucharon tres pastorcillos analfabetos a principios del siglo XX impactó en las decisiones de los pontífices del siglo XX y XXI. Pío XII no llegó a leerlo, pero aceptó consagrar el mundo a la Virgen, sin mencionar a Rusia para no herir la sensibilidad de la URSS. Sí lo leyeron sus sucesores Juan XXIII y Pablo VI, pero optaron por no revelar su contenido. Juan Pablo II regresó a Fátima el 13 de mayo de 2000 para beatificar a Jacinta y Francisco y anunció la publicación del secreto tras encargar un comentario teológico a Joseph Ratzinger.

La visión puede reconocerse como la historia del siglo XX: siglo de los mártires, de las persecuciones contra la Iglesia, de las guerras mundiales y de nuevas formas de crueldad. La visión describe un viacrucis de la Iglesia en tiempo de violencia, destrucciones y persecuciones, pero concluye con una señal de esperanza: la sangre de los mártires purifica y renueva y de ahí se levantará una Iglesia triunfante.

Lectura final

Quien busque sensacionalismo quedará probablemente defraudado; quien acepte la visión en clave espiritual verá en ella un llamado a la conversión: penitencia, oración y esperanza. La revelación pública no se sustituye por estas apariciones privadas, pero éstas pueden ser una ayuda válida para comprender y vivir mejor el Evangelio en el momento presente.

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