Voluntariado con las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor: experiencia y compromiso

Ser voluntario significa entregar parte de tu tiempo a una causa en la que crees, a un motivo que te llena. Significa ofrecer lo mejor de ti sin esperar nada. Ser voluntario es una oportunidad para el encuentro, encontrar nuevos horizontes y sentirse parte de una labor que crea esperanza.

Quiénes participan: historias de compromiso

Dos de estas voluntarias, Paula Cano y Noelia Medina, llegaron desde el Programa Daniela de Las Palmas de Gran Canaria, que ofrece acogida y atención a mujeres en situación o riesgo de violencia de género por prostitución, trata con fines de explotación sexual, etc.

Noelia Medina: salud y acompañamiento

Noelia lleva dos años trabajando en el Programa Daniela. Supo de él por medio de una conocida y ella, enfermera y especialista medicina tradicional china, pensó que podría ayudar.

Paula Cano: intervención social desde la formación

Por su parte, Paula es integradora social, y empezó a finales de octubre a colaborar con el programa Daniela ya que se llevó a cabo una charla presentándolo en su centro de estudios.

Voluntarias trabajando en acompañamiento social

Impacto del voluntariado en la vida de las participantes

Para ambas, el encuentro con otros voluntarios que se enfrentan cada día a realidades similares a las que ellas viven ha servido para reafirmar sus ganas de seguir trabajando y para sentirse más unidas con las hermanas y la Historia oblata, a la vez de asentar el convencimiento pleno y el amor a la labor de voluntariado que desempeñan.

Vínculo con las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor

El vínculo con la comunidad de las hermanas ofrece un marco de referencia y apoyo, acercando la historia oblata a la práctica cotidiana del voluntariado y favoreciendo la cohesión entre personas que comparten una misión solidaria.

Ámbitos de actuación en el Programa Daniela

  • Acogida y atención integral a mujeres en situación o riesgo por violencia de género.
  • Apoyo a víctimas de prostitución y trata con fines de explotación sexual.
  • Acompañamiento sanitario y psicosocial proporcionado por profesionales y voluntarias.
  • Formación y sensibilización en centros educativos y comunitarios.

Beneficios personales y comunitarios

El voluntariado permite encontrar nuevos horizontes, sentirse parte de una labor que crea esperanza y ofrecer lo mejor de cada persona en beneficio de quienes más lo necesitan.

Cómo sumarse y qué esperar

La incorporación al voluntariado puede surgir por referencias personales, por el contacto con programas locales o por la asistencia a charlas informativas en centros de estudios y comunitarios. La formación previa, la empatía y la disposición a trabajar en equipo son herramientas clave para un voluntariado eficaz y humano.

Recomendaciones para nuevos voluntarios

  1. Informarse sobre el contexto y la misión del programa al que se desea unirse.
  2. Participar en sesiones formativas y de sensibilización.
  3. Buscar el acompañamiento de voluntarios con experiencia y de la comunidad religiosa o social que coordina el proyecto.
  4. Comprometerse con constancia y respeto hacia las personas atendidas.

Tablas resumen

ElementoDescripción
ProgramaPrograma Daniela (Las Palmas de Gran Canaria)
BeneficiariasMujeres en situación o riesgo por violencia de género, prostitución, trata
Voluntarias citadasNoelia Medina (enfermera, medicina tradicional china), Paula Cano (integradora social)
VínculoHermanas Oblatas del Santísimo Redentor; Historia oblata y apoyo comunitario

Sumarse al voluntariado con las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor y proyectos como el Programa Daniela es una forma tangible de ofrecer lo mejor de uno mismo y de contribuir a la creación de esperanza en realidades que necesitan acompañamiento, protección y afecto.

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