La Confederación Galáctica de Luz, también conocida como la Federación Galáctica, es una cooperación de civilizaciones en la galaxia de la Vía Láctea que integra miles de miembros. Fue fundada hace millones de años luego de una serie de guerras en la constelación de Lyra. Esta organización está dirigida por una jerarquía cuyo máximo órgano es el gran concejo, conformado por concejos más pequeños distribuidos según el nivel de evolución espiritual de sus miembros. Entre sus integrantes destacan civilizaciones como los Pleyadianos y los Sirianos, siendo aproximadamente el 40% de sus miembros humanos, asistidos por otras especies y seres de luz con un desarrollo superior.
Cada galaxia habitada en el universo posee su propia federación rectora, siendo la nuestra una de las más antiguas. Los supervivientes de la guerra en Lyra firmaron una tregua para abordar conflictos galácticos de manera pacífica, integrando una enorme flotilla de naves espaciales que intervienen ante cualquier amenaza. La tecnología que emplean es de nivel intradimensional avanzada, capaz de controlar la energía mediante la desmaterialización, invisibilidad y creación de orbes de energía con intenciones específicas. Sus naves, algunas tan grandes como planetas, están hechas de material viviente y autónomas, constituyendo verdaderos mundos con bosques, campos y ríos.

La flota está compuesta por naves de numerosas naciones y flotillas que operan individualmente, en ocasiones dirigidas por famosos comandantes que han contactado con la Tierra, como Ashtar y Hatonn. Estos contactos comenzaron hace aproximadamente 50 años. Actualmente, una parte considerable de la Federación está presente en la Tierra buscando que estos tiempos turbulentos tengan un final feliz. Aunque el universo asciende en general, la ascensión de la Tierra es un proceso más complejo y crucial para el Multiverso.
Las naves que sobrevuelan la Tierra están divididas en tres capas según su tamaño y función, respetando la Ley Universal de No Intervención para minimizar el contacto directo con humanos. Aquellos que mantienen un contacto directo suelen tener un vínculo genético con alguna civilización galáctica para compartir experiencias de vida, conectándose en dimensiones superiores. En general, las amistades entre humanos y extraterrestres amistosos son excepcionales, ya que estas entidades prefieren permanecer en segundo plano.
La Federación Galáctica garantiza que el proceso de ascensión de la Tierra avance según lo planeado, contrarrestando las acciones interrumpidas por fuerzas como los illuminati. Los miembros de la Federación contribuyen a mantener el nivel de oxígeno en la atmósfera terrestre, prevenir ataques nucleares, eliminar contaminación y enfermedades, además de minimizar los efectos de desastres naturales, contribuyendo así a la estabilidad del planeta. Todo esto cambiará significativamente una vez que los gobiernos terrestres alcancen la transparencia, pues gran parte de la población ya conoce la existencia extraterrestre.
Según explican desde la Federación, normalmente los seres extraterrestres se abstienen de la intervención directa para permitir que las civilizaciones en desarrollo encuentren su propio camino de evolución. La intervención solo se autoriza cuando los «Señores de la Creación», encargados de los ciclos cósmicos, lo permiten. Actualmente, la Federación actúa como guía y enlace, promoviendo la cooperación entre muchas razas para alcanzar la armonía, amor y paz en el universo.
El rol de la Federación Galáctica y su relación con la humanidad
La Federación cumple múltiples roles, siendo uno de los más importantes ayudar en la ascensión de la humanidad. Su implicación no solo afecta a la Tierra, sino también a relaciones galácticas e intergalácticas con diversas especies. Tras la ascensión, la humanidad tendrá una voz y presencia más activa en negociaciones galácticas, cambiando la forma en que otras razas y federaciones la tratan y consideran.
La humanidad ha sido objeto de investigación por diferentes razas que buscan fusionar ADN humano para crear súper razas. Existen también razas que no apoyan este proceso de ascensión porque la consideran prematura para sus experimentos. Sin embargo, la Federación sostiene que la libertad y los derechos humanos deben prevalecer, y que la ascensión es vital para dar fin a muchas manipulaciones y aberturas para un nuevo entendimiento entre razas estelares.
La Gran Hermandad Blanca de Luz
La Gran Hermandad Blanca de Luz es una fraternidad espiritual de servicio constituida por Maestros de Sabiduría, Maestros Ascendidos y otras inteligencias consagradas a acompañar la evolución espiritual de la humanidad y del planeta Tierra. Su esencia es recibir la vida divina, expresarla como amor y sabiduría, y ayudar a que cada ser descubra su parte en esta obra universal.
El término «Blanca» se refiere a la luz que contiene todos los colores del espectro, simbolizando la unidad en la diversidad sin connotaciones raciales. Esta fraternidad no es una institución humana formal sino una comunión de conciencia presente en planos sutiles. La presencia de la Hermandad se reconoce en diferentes tradiciones espirituales del mundo, como el budismo, cristianismo, hinduismo, y en filosofías y prácticas humanistas genuinas.
La Hermandad no exige adopción de un único camino espiritual, sino que invita a que cada quien ame, conozca y sirva a través del sendero que sienta auténtico. Su labor se expresa mediante la cooperación de órdenes de vida, desde los Elohím creadores, los arcángeles mensajeros, los Maestros guías y la humanidad misma que trabaja por la evolución consciente.

La estructura jerárquica y los siete rayos
- Departamento de la Voluntad, supervisado por El Manu Vaivasvata, guía la evolución racial y cultural humana.
- Departamento del Amor-Sabiduría, liderado por El Cristo Señor Maitreya, enfocado en la enseñanza espiritual.
- Departamento de la Inteligencia Activa, representado por El Maha Chohan, supervisa la inteligencia divina en la naturaleza.
Los 7 Rayos son emanaciones de la conciencia divina que expresan cualidades fundamentales. Cada rayo tiene un Chohan que dirige su manifestación en la Tierra, como Morya (Voluntad Divina), Kuthumi (Amor-Sabiduría), Pablo el Veneciano (Inteligencia Activa), entre otros.
Además, los Maestros Ascendidos son seres que han culminado sus encarnaciones terrenales y ahora guían a la humanidad desde planos superiores. Los 7 Arcángeles están por encima de ellos y cada uno preside un rayo cósmico, mientras que los Elohím son seres creadores que emanaron la energía divina para la manifestación universal.
La Llama Violeta y su simbolismo
La Llama Violeta, don del Maestro Saint Germain, es una herramienta espiritual poderosa que simboliza la transmutación, purificación y libertad interior. Esta llama puede transformar energías negativas en luz positiva, facilitando la evolución espiritual mediante prácticas de decretos e invocaciones, muy recomendadas para el tiempo presente.
Conexión con la Hermandad Blanca
El contacto con la Hermandad Blanca no exige pertenencia oficial ni camino exclusivo. Sus miembros están disponibles para todos los seres de buena voluntad. Las vías principales para conectar incluyen:
- Meditación: el medio para sintonizar con la luz y presencia de los Maestros.
- Decretos e Invocaciones: palabras que activan energías espirituales y facilitan la comunicación.
- Servicio desinteresado: la expresión natural del camino hacia la ascensión promovida por los Maestros.
Existe también un Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, una red invisible y no formalizada de personas comprometidas con el bienestar colectivo a través del amor y la luz.
En tiempos de gran transformación, la Hermandad Blanca intensifica su guiatura a la humanidad, marcando el inicio de lo que llaman «La Exteriorización de la Jerarquía», donde los Maestros serán cada vez más visibles y accesibles para los buscadores.
