La Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre, conocida popularmente como el Paso Encarnado, ocupa un lugar destacado en la Semana Santa de Lorca por su procesión del Silencio en la noche del Jueves Santo y por un patrimonio artístico y textil de gran valor. Su historia, que hunde raíces en tradiciones que se entrelazan desde el siglo XVI hasta la actual revitalización del siglo XXI, se manifiesta tanto en las tallas e insignias como en la pasión de sus cofrades y costaleros.
Orígenes y evolución histórica
La Archicofradía del Cristo de la Sangre, Paso Encarnado, se distingue por su procesión del Silencio en la noche del Jueves Santo, la única de este tipo en Lorca. Su origen se remonta al siglo XVI, cuando se fundó la cofradía de la Vera Cruz y Sangre de Cristo.
En su trayectoria ha habido momentos relevantes: la talla del Titular realizada por el escultor valenciano José Gérique en 1948; la incorporación de nuevos pasos y grupos procesionales; la participación de soldados del Regimiento de Infantería Mallorca N° XIII para portar el trono hasta la disolución del mismo y la posterior creación de la Hermandad de Costaleros del Cristo de la Sangre, formada mayoritariamente por jóvenes del barrio, que recuperaron la costumbre de portar la imagen sobre los hombros.
En 1987 se encargó y estrenó un trono-anda al artista granadino Eduardo Espinosa, para que el Santísimo Cristo de la Sangre fuese portado por soldados del Regimiento, acuerdo que quedó plasmado en un pergamino. Debido a la disolución del Regimiento Mallorca N° XIII, el Paso se vio en la necesidad de crear un nuevo grupo que fuera el encargado de portar el trono, naciendo así la Hermandad de Costaleros del Cristo de la Sangre.
La imagen titular y su valor artístico
La talla del Santísimo Cristo de la Sangre es obra del escultor valenciano José Gérique Chús. Su excepcional calidad como estudio anatómico, la sobriedad de sus líneas, la contención de la policromía, el mortecino gesto de la boca entreabierta que exhaló el último suspiro, la dejadez de los miembros y al mismo tiempo el rigor que imprime la muerte; la coloración cianótica de las partes acras, los párpados entreabiertos, confieren a la imagen un importantísimo valor artístico.
Originalmente desfilaba sobre trono de ruedas; en la actualidad desfila sobre los hombros de la Hermandad de Costaleros que tomaron el relevo de los soldados del Regimiento de Infantería Mallorca XIII. Con la idea de mantener los lazos con el que fue nuestro Regimiento, los Costaleros desfilan uniformados con un traje de Infantería de época, con el que el Rey Alfonso XIII juró bandera y más tarde el Príncipe de Asturias D. Felipe de Borbón.
Procesiones clave: Silencio, Santo Entierro y el recorrido del Jueves y Viernes Santo
La noche del Jueves Santo la procesión del Silencio del Paso Encarnado es una de las más singulares de Lorca. En 1946, por imposición de los poderes civil y religioso, se acordó celebrar una Procesión de Viernes Santo denominada «Santo Entierro de Cristo», animada fundamentalmente por el coadjutor de la Parroquia de San Mateo, D. Manuel Pereira.
La nueva Procesión tenía su salida a las nueve de la noche desde la Capilla del Rosario, y en ella figuraba la Virgen de los Dolores tras San Juan, con acompañamiento de señoras azules y su banda de música, seguida del Cristo de la Sangre. El Cristo Yacente con nazarenos azules cerraría la Procesión, seguido de la Virgen de la Amargura.
En distintas épocas se han introducido y restaurado pasos para equilibrar y enriquecer artísticamente las procesiones: así, el Cristo Yacente de Planes se incorporó a la Procesión Azul en 1945 para «equilibrar e ir corrigiendo el significado de nuestro Desfile, siempre religioso», y en años posteriores se restauró la Procesión del Entierro de Cristo, el Sábado Santo, en la que desfila en andas portado por mayordomos azules acompañado de la Virgen de los Dolores con el «Manto Negro» bordado en 1856.
Textiles, bordados y estandartes: patrimonio del Paso Encarnado
El Paso Encarnado posee una riqueza decorativa excepcional en sus tejidos: túnicas bordadas en oro sobre terciopelo rojo, paños fúnebres, mantos, estandartes y banderas que constituyen obras de arte tejidas por diseñadores y bordadores lorquinos y foráneos.
- El Estandarte del Cristo de la Sangre, conocido como «El Estandarte del Medallón», se bordó siendo presidente Don Juan Jódar Poveda. Es una verdadera obra de arte que se realizó bajo la dirección y boceto de Emiliano Rojo. Se trata de magnífico bordado en hilos de oro y sedas, representando al Stmo. Cristo de la Sangre en el centro y alrededor un magnífico calado en oro.
- El Estandarte de la Virgen de la Soledad es también muy representativo de la Archicofradía Encarnada. El nuevo estandarte de la Virgen de la Soledad, realizado en los talleres del Paso Encarnado bajo la dirección de D. Eduardo Montesinos Pérez-Chirinos, está realzado en oro y seda; el motivo central del mismo es una representación de la Santísima Virgen de la Soledad en seda.
- La dirección del bordado en sedas de la Virgen de la Soledad ha sido de la pintora lorquina Trinidad Fernández Aragón y la greca de oro de D. Carmelo Miñarro Sánchez.
- La Bandera Insigne del Paso, bordada en 1959, se considera uno de los bordados más representativos de la Archicofradía por su perfecta ejecución y espectacular colorido.

Además, se bordaron paños fúnebres y se restauraron estandartes históricos, como el estandarte del Cristo Yacente obra de Emiliano Rojo restaurado en 2005, y se realizaron nuevos paños funerarios dirigidos por Miguel García Peñarrubia, con motivos simbólicos como el anagrama del Santo Entierro, pasionarias y calaveras coronadas.
El taller de bordados y su importancia
Se creó un taller de bordados del paso en la Ermita de la Madre de Dios de la Peña “La Peñica”, cedida a este fin, donde se realizaron numerosos trabajos: estandartes, paños, túnicas y el manto de la Virgen de la Soledad, cuyo dibujo fue de Emiliano Rojo y bordado bajo la dirección de Dña. Concha Sandoval en los antiguos talleres de la Sección Femenina.
Tronos, tallas y estreno de elementos: hitos recientes
En la Semana Santa de 2005, el Viernes Santo, tuvo lugar el gran estreno del nuevo trono del Santísimo Cristo de la Buena Muerte; para tal evento se restauró el estandarte del Cristo Yacente, obra de Emiliano Rojo en 1962. En 2004 se estrenó el magnífico trono del Stmo Cristo de la Sangre, trono barroco realizado en madera, y el espléndido estandarte del Cristo.
En 2006 se cambió la iluminación del trono, sustituyendo los hachones por antiguos faroles con dorado envejecido para dar mayor intimidad y foco a la imagen. En 2009 se completaron en procesión las cabezas de viga que faltaban y se remató la ornamentación con tallado y barroquismo que manifiestan el dolor del momento y la espiritualidad en el dorado brillante.
La Hermandad de Costaleros y la recuperación del patrimonio vivo
Las primeras reuniones para constituir la Hermandad de Costaleros del Santísimo Cristo de la Sangre se celebraron en noviembre de 1995, con 21 costaleros; los ensayos iniciales se realizaron en Los Quijales. En la primera Procesión del Silencio la Hermandad portó el trono con 44 costaleros, 36 en los varales y 8 en los laterales de la caja; el resultado de la procesión se calificó como un éxito, lo que impulsó la incorporación de numerosos nuevos costaleros y la confección de 50 trajes nuevos.
El 4 de febrero de 1999, en Asamblea General de Costaleros, fue elegido Hermano Mayor de Costaleros D. Miguel López Díaz; más adelante, en 2001, los Hermanos Costaleros del Stmo. Cristo de la Sangre pasaron a ser cofrades de pleno derecho de la Archicofradía. La Banda de cornetas y tambores comenzó en 1955 con solo ocho jóvenes y ha ido ampliando su plantilla hasta ediciones y grabaciones como el CD «Pasión» editado en 2003.
Actividades culturales y memoria fotográfica
El Paso Encarnado de Lorca ha conmemorado hitos recientes con exposiciones y actos públicos. La Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre inauguró una exposición fotográfica para conmemorar el 30 aniversario de su hermandad de costaleros, ubicada en el Palacio de Guevara. La muestra ofreció un viaje visual a través de la historia de la hermandad, reflejada en fotografías desde el principio, cuando estaba vinculada a los militares, hasta el día de hoy, repasando momentos clave del Jueves Santo, la Procesión del Silencio y el Viernes Santo.
La exposición incluye también cuadros y pinturas donadas por artistas locales y subraya el valor sentimental de las imágenes para los cofrades: «Donde esté nuestro jefe, la imagen del Cristo de la Sangre, es la que más motiva», señaló Francisco José Romera, Hermano Mayor del Santísimo Cristo de la Sangre, durante la inauguración.
Organización, asociaciones y cuidado de la Virgen de la Soledad
En 1994 se constituye la Asociación de Damas de la Virgen de la Soledad, cuyo principal cometido es ocuparse de todo lo concerniente a la Virgen, tanto en culto como en mantenimiento y decoro de la Imagen, vestuario, capilla y arreglo para procesionar todos los Jueves Santo. En 2006 la Virgen de la Soledad desfila por primera vez en su historia en un trono en andas y en años recientes las Damas han llegado a portar a la Virgen sobre sus hombros.
La talla de la Virgen de la Soledad, en su trono de andas de orfebrería plateada de estilo neo-barroco, y su valioso manto de terciopelo negro bordado en oro, causaron gran impacto en su estreno y consolidación. También se realizaron numerosas túnicas bordadas, mantos y estandartes que hoy forman parte del rico patrimonio textil del Paso Encarnado.
Aspectos sociales y comunitarios
Las actividades de la Archicofradía tienen un fuerte componente comunitario: además de los ensayos y procesiones, organizan convivencias, exposiciones, homenajes a sectores del barrio y actos de carácter recaudatorio para sostener el patrimonio. La apertura de una capilla del titular en la antigua Sacristía de San Cristóbal y la inauguración de instalaciones para el taller y la hermandad son ejemplos del trabajo anónimo y constante de sus miembros.
Datos reseñables y cronología resumida
- Siglo XVI: raíces en la cofradía de la Vera Cruz y Sangre de Cristo.
- 1948: talla del Santísimo Cristo de la Sangre por José Gérique.
- 1955: comienzo de la Banda de tambores y cornetas del Paso con 8 jóvenes.
- 1959: bordado de la Bandera Insigne y túnicas del Vía Crucis.
- 1960s: confección de la Virgen de la Soledad y su manto.
- 1987: trono-anda realizado para que soldados portaran al Cristo; posteriormente creación de la Hermandad de Costaleros.
- 1995-2000: constitución de la Hermandad de Costaleros, ensayos y primeras procesiones del Silencio con costaleros.
- 2004-2006: estreno del nuevo trono, estandartes y apertura de capilla del titular.
- 2005-2009: restauraciones, estrenos y finalización de elementos ornamentales del trono.
Tabla: Estandartes y obras textil-artísticas destacadas
| Elemento | Autor / Dirección | Características |
|---|---|---|
| Estandarte del Medallón (Cristo de la Sangre) | Emiliano Rojo (dirección y boceto) | Bordado en sedas y hilos de oro, representación central del Cristo |
| Estandarte de la Virgen de la Soledad | Eduardo Montesinos Pérez-Chirinos; dirección de bordado Trinidad Fernández Aragón; greca de oro Carmelo Miñarro Sánchez | Bordado en oro y seda, motivo central: Virgen en seda |
| Manto de la Virgen de la Soledad | Dibujo: Emiliano Rojo; bordado en talleres de la Sección Femenina | Terciopelo negro bordado en oro |
| Bandera Insigne del Paso | Encargo 1959 (Diego Martínez Meca / José Luís Bayotas) | Bordado representativo, colorido y ejecución sobresaliente |
La Semana Santa de Lorca es conocida por su monumental puesta en escena durante las procesiones que recorren las principales calles de la ciudad. A los Pasos Blanco y Azul, añadidos históricamente por reorganizaciones del siglo XIX, se suman el Paso Morado, el Paso Negro, el Paso Encarnado y el Resucitado, cada uno con sus propias tradiciones, desfiles bíblico-pasionales, bandas, tronos y textiles que convierten la ciudad en un escenario de historia y devoción durante diez días.
El trabajo silencioso de bordadores, tallistas, músicos, costaleros y cofrades ha permitido que el Santísimo Cristo de la Sangre y su Cortejo conserven y aumenten un patrimonio artístico y emocional de incalculable valor, siendo hoy motivo de exposiciones, publicaciones y la atención de la comunidad local y visitantes.