La trayectoria de las hermandades marteñas se extiende desde el siglo XVI hasta la actualidad, con continuidades, desapariciones y recuperaciones que reflejan la vida religiosa y social de la ciudad. La Hermandad del Cristo del Amor y María Auxiliadora de Martos es ejemplo de recuperación moderna de tradiciones antiguas y de creación patrimonial y cultual en pocas décadas.
Orígenes históricos y antecedentes antiguos
La Hermandad de la Sagrada Entrada en Jerusalén, Santísimo Cristo del Amor, Nuestra Señora del Socorro y Santiago Apóstol, desde su fundación en la segunda mitad del siglo XVI, ha venido realizando cultos a sus amantísimos titulares de manera ininterrumpida. Así podemos establecer su origen en el último tercio del siglo XVI. Incluso en las épocas de mayor dificultad, como fueron los últimos años del s. XVIII y sobre todo el último cuarto del s. XIX, nuestra Hermandad mantuvo sus cultos de regla con el decoro y solemnidad que le es característica, incluso anteponiendo estos a la salida penitencial.
Sin embargo la Hermandad no consta en el conocido como Manuscrito de Sigüenza, custodiado en la Biblioteca Colombina, y en el que citan por orden de antigüedad las veintiséis Cofradías que asistieron al traslado de la Virgen de los Reyes y de los restos del Rey San Fernando a su nuevo emplazamiento en la Capilla Real en la Iglesia Catedral el catorce de junio de 1579. En cambio sí aparece la Hermandad de Ntra. Sra. Procesión de disciplinantes. El hecho de haber sido instituida primitivamente en la Iglesia de Santiago el Viejo es la causa de que incluya también como titular al Apóstol Santiago.
Según el historiador Félix González de León “consta que la cofradía del Amor de Cristo o Cristo del Amor estaba situada en la Parroquia de Santiago en 1598. En el referido templo permaneció hasta principios del siglo XVII con una vida muy activa, lo que se confirma por la Bula concedida por S.S. Clemente VIII a la Hermandad el tres de marzo de 1601 y en la que otorga a la Hermandad el privilegio de que ‘todos los fieles cristianos que visitasen la parroquia donde se halle el Santísimo Cristo del Amor los días 24 o 25 de Julio ganan las mismas Gracias e Indulgencia Plenaria del Año Santo Jacobeo como si personalmente lo hiciesen en peregrinación a la Santa Iglesia de Santiago de Compostela’.
En el año 1603 la Hermandad del Sagrado Amor de Cristo, Nuestra Señora del Socorro y Santiago Apóstol abandona su primitiva residencia para establecerse en la Iglesia Conventual de Nuestra Señora de Consolación de los PP. Terceros. En dicha iglesia de Nuestra Señora de la Consolación de los PP. Terceros existía desde el año de 1602, fecha de su construcción, la Hermandad de la Sagrada Entrada en Jerusalén de Jesucristo, fundada por el gremio de medidores de la Alhóndiga en el siglo XVI.
Siglos XVIII-XIX: culto, expansión y dificultades
El comienzo del Siglo XIX marca una época de florecimiento y expansión de nuestra Hermandad que se prolongaría hasta el último cuarto de dicho siglo. En estas décadas, las fiestas principales que la Hermandad celebraba y que se mantuvieron hasta final del siglo fueron el Quinario al Santísimo Cristo del Amor y la Función solemne a la Santa Cruz. A la vista de los datos de los libros de Clavería, parece que la Función a la Santa Cruz seguía siendo la más solemne. Así por ejemplo, en el acta del cabildo de 23 de abril de 1724 se propone dar “la debida solemnidad a la Fiesta de la Cruz, como siempre se había hecho con sermón en la misa y que todo el día estuviese expuesto el Santísimo Sacramento en nuestra capilla”.
Los temas de la meditación aparecen consignados en la convocatoria; así en 1844 aparecen: “1º La Fe, 2º La Esperanza, 3º La Caridad, 4º La Penitencia y 5º La Perseverancia”. Cada uno era desarrollado por un predicador distinto pasando por la tribuna sagrada canónigos y prebendados de la Catedral, capellanes reales y padres terceros. De los inventarios se deduce que el altar de quinario correspondía a un “calvario” con el Stmo. Cristo del Amor presidiendo junto con Nª Sª del Socorro y San Juan, “todo ello adornado de damascos y varios ángeles que portaban lámparas de plata”.
Hasta 1905 la Hermandad se mantiene en la Capilla de Santa María de Jesús, aunque con dificultades para mantener los cultos, debiendo realizar constantes peticiones en las que se solicita ayuda “deseosa esta Archicofradía de continuar tributando el culto acostumbrado a nuestro Redentor Jesús con el Título del Amor”. El día 2 de Diciembre de dicho año la Hermandad se trasladó a la Iglesia de San Pedro, realizándose solemne función religiosa.
Recuperaciones del siglo XX y reordenación postbélica
La Hermandad del Cristo del Amor y María Auxiliadora de Martos nació en 1994 impulsada por un grupo de fieles con profundas raíces educativas y religiosas en la ciudad. Su creación buscó recuperar la antigua cofradía del Ecce-Homo, conocida popularmente como “Señor de la Cañita”, que había desaparecido tras la Guerra Civil. En Martos, durante aquellos años 90, la vida cofrade experimentaba un renacer: varias hermandades se reorganizaban y se forjaba un ambiente propicio para nuevas corporaciones.
Fue el 8 de Marzo de 1946, cuando se reúnen en el local de la CNS, D. Andrés Padilla, D. Manuel Pérez, D. Carlos Martínez, D. Antonio Gutiérrez, D. Juan Hornos, D. Aniceto Luque, D. Manuel Puertas, D. José Chamorro, D. José Luque, D. José Luna, D. Miguel Ruiz, D. Antonio García, y D. Francisco de la Torre, los cuales habían sido citados por D. Juan Aranda Hernández a petición de una señora de la localidad para reorganizar la cofradía. Dicha señora donaría la imagen de Jesús Cautivo, y a dicha imagen se daría culto en la Iglesia de las RR. MM. Trinitarias.
La cofradía en su reorganización se llamaba la “COFRADIA DE LOS EXCAUTIVOS”, por que los que la componían tenían dicha condición. En el año 1947 se realiza el primer culto a Nuestro Padre Jesús Cautivo de la Túnica Blanca, un Quinario que comenzó el 3 de marzo, y terminó día 7 Viernes con un besapié, que desde entonces se viene realizando todos los años el primer viernes del mes de Marzo. Sus primeros estatutos datan del 21 de marzo de 1957, aprobados por el entonces obispo de la diócesis de Jaén, D. Felix Romero Mengibar, la última renovación de los mismos, ha sido el 6 de Junio de 1995.
Fundación moderna (1994) y consolidación
En ese contexto devotos vinculados a la pastoral juvenil y a colegios religiosos locales (especialmente imbuidos de la espiritualidad salesiana) decidieron fundar esta hermandad, incorporando la advocación de María Auxiliadora -patrona de la familia salesiana- y rindiendo homenaje a San Juan Bosco, fundador de los Salesianos, incluyéndolo entre sus titulares. Desde el principio la Hermandad quedó erigida como grupo parroquial en la Iglesia de San Juan de Dios, templo que se convirtió en su sede y en el centro de su actividad religiosa.
Gracias a ese impulso fundacional, en 1994 se aprobaron las primeras reglas como Pro-Hermandad, dando inicio a una andadura que pronto se integraría en el Consejo General de Cofradías de Martos. Tras su fundación, la Hermandad fue creciendo paulatinamente en estructura y patrimonio. Uno de sus hitos tempranos ocurrió en el año 2000, cuando por primera vez procesionaron la Virgen María Auxiliadora y San Juan Evangelista en la tarde del Jueves Santo. Aún no se disponía de la imagen de Cristo, por lo que aquel cortejo inicial simbolizaba a la Madre buscando a su Hijo, en un gesto devocional cargado de significado. Cuatro años más tarde, en 2004, el Santísimo Cristo del Amor realizó su primer desfile procesional, completando así el misterio que la cofradía ofrecía a Martos.
Desde su origen la sede canónica es la Parroquia de San Juan de Dios, pero en ocasiones especiales las imágenes titulares han sido trasladadas temporalmente a otros templos de Martos para celebraciones o restauraciones. Por ejemplo, con motivo del 25º aniversario fundacional (2019), el Cristo del Amor fue llevado en devoto traslado a la iglesia mayor de Santa Marta, rememorando la unidad de las hermandades locales y subrayando la memoria histórica del desaparecido “Señor de la Cañita”.
Horario de estación de penitencia y vida cofrade reciente
Otro cambio significativo fue el horario de la estación de penitencia. Si en los primeros años el desfile tenía lugar en la tarde-noche del Jueves Santo, posteriormente se trasladó a la mañana del Jueves Santo (actualmente la cofradía inicia su procesión a las 9:30 h). Este cambio permitió singularizar su desfile y evitar coincidencias con los oficios de la Cena del Señor, haciendo de la mañana del Jueves Santo marteño un momento único y muy esperado.
En la actualidad, la Hermandad del Cristo del Amor y María Auxiliadora se encuentra plenamente consolidada en la Semana Santa de Martos. Su Hermano Mayor y junta directiva coordinan un grupo amplio de cofrades, y se mantiene la estrecha relación con la Parroquia de San Juan de Dios. Además, la hermandad sigue haciendo historia: en 2024 estrenó una nueva junta encabezada por un hermano mayor laico, señal de la madurez y autonomía de la cofradía.
Imágenes titulares y escultores
El Santísimo Cristo del Amor es una imagen de vestir que representa a Jesús en la escena evangélica de la presentación al pueblo: se trata de un Ecce Homo, con la cabeza coronada de espinas, rostro sereno pero lacerado por el sufrimiento, y portando una caña a modo de cetro en su mano derecha. Fue tallada en cedro y policromada con gran realismo por Tirao Carpio, siguiendo modelos clásicos andaluces e inspirándose en la estética del barroco. Desde su bendición en 2003, la imagen no ha requerido grandes restauraciones gracias a su relativa juventud.
La imagen de María Auxiliadora en su Desconsuelo y Misericordia es una Dolorosa de candelero de tamaño natural obra de José Miguel Tirao en 1994: rostro ovalado, pálido y delicado, surcado por lágrimas (presenta cinco lágrimas de cristal en las mejillas) y ojos que miran ligeramente hacia abajo. Fue concebida para lucir diferentes atavíos; en su culto ordinario suele aparecer coronada y con el Niño Jesús en brazos, pero en Semana Santa se presenta con atuendo de luto: manto oscuro bordado, encarnando así a María afligida que busca a Cristo condenado.
La tercera imagen titular es San Juan Evangelista, también obra de Tirao Carpio (1999). Es una escultura de vestir que representa al “discípulo amado” joven, imberbe y de semblante apenado; aparece con la mano extendida, indicando consuelo a María, y viste túnica tallada con un mantolín rojo en la procesión.

Composición del misterio y esculturas secundarias
Junto a los titulares principales, la hermandad ha incorporado con los años un completo grupo escultórico secundario para el paso de Cristo, conformando así un paso de misterio muy teatral. Poncio Pilato, el procurador romano, fue añadido en 2006 por Tirao Carpio; en 2010 se sumó la figura de Barrabás (obra de Pedro García Velasco), en 2011 llegó un soldado romano que sujeta la cuerda de Barrabás, en 2012 se incorporó Claudia Prócula (también de García Velasco) y en 2016 se completó el conjunto con la imagen de un miembro del Sanedrín judío.
Patrimonio: pasos, orfebrería y bordados
El paso de Cristo es de estilo barroco, realizado en madera de cedro con un excelente trabajo de talla por José Miguel Tirao Carpio. Presenta un alto moldurón con perfiles sinuosos y cartelas talladas con motivos vegetales y angelotes, y cuatro grandes candelabros de guardabrisas que alumbran la escena con cirios de color rojo sangre. Por otro lado, el paso de palio de la Virgen María Auxiliadora constituye una verdadera joya artística: la hermandad adquirió en Sevilla la orfebrería del palio, obra del taller de Jesús Domínguez Vázquez, con 12 varales de alpaca plateada labrada en estilo barroco y bambalinas bordadas en oro sobre terciopelo burdeos.
Un detalle singular son los angelitos de las esquinas del palio que sostienen en sus manos los atributos de María Auxiliadora. Sobre la peana plateada figura el monograma AM (Ave María) en dorado. La Virgen luce además una hermosa corona de plata sobredorada labrada en Córdoba, realizada en 1995. El palio se ilumina con candelería plateada: más de 50 candeleros frontales distribuidos en forma piramidal.
Insignias y enseres
- El estandarte corporativo está confeccionado en terciopelo rojo con bordados en oro y plata y en el centro el escudo de la cofradía; fue estrenado en 2018.
- La Cruz de Guía labrada en metal plateado con faroles, realizada por Orfebrería Tuccitana en 2005.
- Ciriales, incensarios y navetas de plata para los acólitos, además de estandartes menores como el guion de San Juan Bosco y el banderín de Juventud Salesiana.
Cultos, actividades y caridad
Fiel a su espíritu salesiano y evangelizador, la Hermandad del Cristo del Amor y María Auxiliadora despliega durante el año una intensa actividad litúrgica y formativa, así como acciones de caridad y compromiso social en Martos. Cada primavera organiza los cultos cuaresmales en honor a sus titulares: suele celebrar un triduo o quinario dedicado al Santísimo Cristo del Amor, que culmina con una Función Principal de Instituto en la que los hermanos hacen pública Protestación de Fe. Durante estos cultos, la imagen del Cristo se expone en devoto besapié.
En el mes de mayo la cofradía rinde especial homenaje a María Auxiliadora, coincidiendo con su festividad del 24 de mayo, con una solemne Eucaristía y ofrenda floral. Para los cultos de mayo la hermandad utiliza una pequeña imagen del Niño Jesús y un cetro colocados en sus brazos, realzando así su carácter de Auxiliadora en ese tiempo de gozo pascual.
En los últimos años ha cobrado mucha fuerza un Vía Crucis público con la imagen del Cristo del Amor que se celebra el Viernes de Dolores por la noche, organizado por el grupo joven de la hermandad. En él, el Señor de la Cañita recorre en andas las calles alrededor de San Juan de Dios, deteniéndose en catorce estaciones donde se meditan las escenas de la Pasión.
Jueves santo Martos 2017 (mañana) Cristo del Amor entrando a Carrera Oficial.😍
Patrimonio devocional y memoria local
En el frontal del paso la hermandad coloca un pequeño relicario con reliquia de la Beata Sor Francisca de la Encarnación Espejo, monja mártir natural de Martos, a la que se rinde así un discreto homenaje durante la procesión. Cada incorporación patrimonial (nuevas imágenes y enseres) supuso una ocasión destacada: en 2006 se incorporó la figura de Poncio Pilato; en 2010 la de Barrabás; en 2011 un soldado romano; en 2012 Claudia Prócula; y en 2016 un miembro del Sanedrín.
El rico patrimonio artístico de la Hermandad se ha gestado desde cero en pocas décadas, combinando imaginería contemporánea de calidad con orfebrería y bordados cuidadosamente incorporados. Cada elemento del patrimonio ha sido cuidadosamente seleccionado o encargado, buscando aunar la estética clásica de la Semana Santa andaluza con la identidad particular de la hermandad.
Cultos históricos de la antigua Hermandad del Amor
Por lo expuesto, parece deducirse que durante los primeros siglos de nuestra historia la Función a la Santa Cruz el día de su festividad era el culto más importante del año y, junto con la misa de Ánimas, la que con más regularidad se celebraba. En el año 1757, la Función de la Santa Cruz fue muy solemne, con mucha cera ardiendo en el altar. Predicó el padre Ojeda, que cobró veinte reales por el sermón y ofició la misa cantada el padre Isidoro.
El quinario se celebraba durante cinco domingos entre los meses de febrero y marzo; el ejercicio del quinario se desarrollaba por la tarde a las cuatro y media y la misa se celebraba por la mañana a las nueve y media horas. Ocasionalmente se organizaba además el septenario a la Virgen del Socorro. Así, las fiestas principales y la liturgia regular muestran la importancia cultual sostenida por la hermandad a lo largo de los siglos.
Presencia actual y gobernanza
La Hermandad mantiene una junta de gobierno y un Hermano Mayor que coordina la vida interna y la estación de penitencia. A lo largo de estos años, han sido Hermanos Mayores diversos cofrades que han marcado distintas etapas organizativas y de crecimiento. La presencia de la hermandad en la Semana Santa de Martos es sólida y reconocida, habiendo logrado en pocas décadas un repertorio artístico y devocional que la sitúa entre las corporaciones más dinámicas de la ciudad.
La hermandad, integrada en el tejido parroquial y cofrade de Martos, conjuga la memoria histórica de antiguas devociones con la creatividad y energía de su origen contemporáneo, manteniendo la labor cultual, formativa y caritativa que caracteriza su vocación.