Historia de la estatua del Triunfo de la Inmaculada y la defensa del dogma en Sevilla

Seguimos en la Plaza del Triunfo y en el centro nos encontramos este monumento dedicado a la Inmaculada. Para entender su existencia nos vamos a trasladar al 8 de Septiembre de 1613 y al desaparecido convento dominico "Regina Angelorum".

Se celebraba la misa de la Natalidad de María, la oficiaba el prior de la congregación, llamado Molina y en ella pone en duda de la Concepción de María sin pecado original. Esta homilía abre un gran debate entre los que profesaban la idea maculista, como las ordenes de frailes dominicos y los inmaculistas como los franciscanos y jesuitas y gran parte de la feligresía sevillana. Sevilla fue pionera en la defensa de la Concepción Inmaculada de la Virgen María. En el siglo XVII, la ciudad celebraba la fiesta de manera espontánea y popular.

Los juramentos y la movilización popular

El 29 de Septiembre de 1615 la Hermandad de Jesús Nazareno "El Silencio" y a iniciativa de el hermano mayor Tomás Pérez, consiguió que todos los hermanos hicieran voto y juramento de "creer, proclamar y defender hasta derramar su sangre si preciso fuere, que María Santísima fue concebida sin pecado original".

Aprovechando esa batalla levantada en la ciudad por el debate "mácula" o "sin mácula" y en el que una mayoría de la población la defendiera, el arzobispo de Sevilla Pedro de Castro, propone y consigue que los dos cabildos de la ciudad, el civil y el eclesiástico, juraran en 8 de Diciembre de 1617 por la defensa de María concebida sin pecado original. Por aquellas fechas la ciudad vivía los preparativos para la celebración de la Exposición Iberoamericana del 29, por lo que Sevilla vivirá una gran transformación urbana, sobre todo en la zona Sur de la ciudad, lugares elegidos para la celebración del evento.

La iniciativa de erigir un monumento

Nos acercamos al 1917, año en el que se alcanza el tercer centenario en el que ambos cabildos habían jurado por la defensa del dogma. Por lo que el 2 de Febrero de ese año el sacerdote José Sebastián Bandarán daría la noticia pública del permiso concedido por el ayuntamiento para erigir un monumento a la Inmaculada en la Plaza del Triunfo para celebrar tal efeméride.

Previamente se había creado una comisión de ejecución formados por Ramón Ibarra González en el cargo de presidente de la comisión, Manuel Rojas Marcos, vicepresidente; José Diaz Molero, tesorero; José María López-Cepero Muru, secretario y José Sebastián Bandarán, vicesecretario. Se abre una suscripción popular para sufragar el monumento, de la que se obtiene una recaudación de 102.952,52 pesetas. Con este dinero se sufragaría todos los gastos del monumento incluido los honorarios del escultor y sobrarían 4.354,90 pesetas que se emplearían para la iluminación del monumento.

Proyecto urbanístico y ubicación

La reurbanización de la plaza vendría de la mano de Juan Talavera Heredia, arquitecto del ayuntamiento y en el que la nueva distribución del espacio incluiría al monumento en su centro. El arquitecto Juan Talavera y Heredia elabora en 1917 el proyecto urbanístico, incluyendo la colocación del monumento a la Inmaculada Concepción, mientras que las esculturas son de Lorenzo Coullaut Valera, realizadas en mármol de Carrara.

Ubicado en la Plaza del Triunfo, le da la espalda a la Casa de la Provincia, mira hacia el Archivo de Indias, dejando a su derecha a la Catedral y a su izquierda a los Reales Alcázares.

Plaza del Triunfo con el monumento a la Inmaculada y la Catedral al fondo

Diseño y materiales del monumento

El diseño del monumento será encargo al arquitecto José Espiau y Muñoz, presentando seis bocetos, siguiendo las premisas que se recoge en los documentos realizados para ello y que recogía lo siguiente:

  • "El monumento arrancará del suelo con una gradería de tres peldaños, descansando sobre estos los basamento del monumento, que es prismático de sección cuadrada, con molduras de base y prolongación; encima de él van cuatro pilastras de orden jónico con entablamento de base cuadrada."
  • "En el basamento van adosadas cuatro estatuas que representarán a Murillo, Martínez Montañés, Miguel del Cid y al Padre Juan de Pineda."
  • "Sobre el entablamento estará el grupo que corona el monumento y que representa a la Inmaculada rodeada de ángeles, conforme al cuadro de Murillo, que está en París, titulado La Concepción grande del Louvre."
  • "Rodeará al monumento un pequeño jardín que estará cercado por un cerramiento que ha de llevar cuatro cartelas decorativas."
  • "La altura total del monumento será de algo más de 16 metros y el cerramiento formará un cuadrado de 8 metros 50 centímetros de lado."
  • "El grupo de la Inmaculada será de mármol blanco de Italia; el entablamento y pilastras de piedra azulada de Murcia; el basamento de piedra Almorquí; las cuatro estatuas también de piedra azulada de Murcia, y los tres peldaños del cerramiento serán de mármol de color de Sierra Elvira."

Esculturas y autores

La Inmaculada fue realizada por el escultor Lorenzo Coullaut Valera, según las indicaciones, se inspiró en el cuadro que pintó Murillo para el hospital de los Venerables. El cuadro fue llevado a París tras la invasión francesa en España (en el 1917 fecha del encargo del monumento se encontraba en el Louvre), expuesto en el museo de Louvre, y adquirido por el museo del Prado en 1963.

Los cuatros personajes de la base, el jesuita Juan de Pineda, el escultor Martínez Montañés, el escritor Miguel Cid y el pintor Bartolomé Murillo, son obras de Lorenzo Coullaut Valera también. Estos personajes fueron grandes defensores de la Inmaculada Concepción.

Colocación de la primera piedra y detalles conmemorativos

Las obras dieron comienzos en agosto de 1918, con la colocación de la primera piedra, piedra en la que se introdujo el listado de los mil setecientos sesenta nombres que con su donación fue posible el monumento. Para completar el monumento en las esquinas del basamento donde se encuentran los cuatros personajes, se puede ver cuatro paneles de piedra con lozas de mármol en el que se ve grabados textos y nombres.

Recepción ciudadana y cultos

En 1927, jóvenes estudiantes, toman como costumbre cantar la salve y ofrecer flores a la Inmaculada en la madrugada del día 8 de Diciembre de cada año.

Sevilla fue pionera en la defensa de la Concepción Inmaculada de la Virgen María. Hoy se celebra la fiesta de la Inmaculada Concepción, devoción que fue promovida siglos atrás por España.

SEVILLA, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD | Documental Completo

Contexto teológico e histórico

Lo que si es cierto es que no existe testimonio bíblico de que indique de que María se concibiera sin mácula, es la divinización posterior la que crea tal idea. Aunque regresaron a Sevilla sin el objetivo cumplido, si obtuvieron una bula papal en la que prohibía en público la defensa de las tesis maculista. Será el Papa Pio IX (pionono) el que al final promulgue el dogma inmaculado el 8 de Diciembre de 1854.

La historia de España con la Inmaculada viene desde el año 1585 cuando en la Batalla de Empel se cree que la Inmaculada fue quien intervino de forma milagrosa en favor de los españoles (la festividad coincide con en el aniversario de esta batalla). A partir de ahí comienza también una guerra teológica dentro de la Iglesia Católica donde había partidarios (franciscanos) y detractores (dominicos).

Otros triunfos y paralelos en Andalucía

Granada fue la primera, pero no la única ciudad que levantó un triunfo a la Inmaculada. Granada decide realizar un voto de defensa de la Inmaculada en el años 1617 y cuatro años más tarde acuerda levantar un monumento en honor de la misma; que también serviría como elemento de sincretización entre las comunidades cristiana e islámica. En disposición a lo acordado se le encarga la realización del monumento, el primero del mundo levantado en honor de la Inmaculada Concepción, que iría colocado junto al Arco de Elvira (actual Plaza del Triunfo), al arquitecto Francisco de Potes y a Alonso de Mena para la parte escultórica.

Este no es el único triunfo que encontramos en Granada, ya en pleno siglo XVIII se levanta en el Sacromonte (el que fue pensado como primer emplazamiento para el triunfo original) otro con unas características mucho más barrocas. Tal obra se le atribuye a Pedro Valero.

Relación entre monumentos y tradición

La Virgen porta en sus manos un medallón donde se encuentra una reliquia del Lignum Crucis (reliquia de la Cruz de Cristo) que trajeron los jesuitas a Granada. Así mismo están depositadas reliquias de San Cecilio y su hermano San Tesifón en el interior de los pechos de la escultura. Entonces, la devoción mariana y estas piezas monumentales confluyen en una tradición que perdura en plazas, capillas y procesiones.

Tabla: cronología resumida

  • 1613 - Homilía del prior Molina que genera el debate sobre la Concepción.
  • 1615 - Voto de la Hermandad del Silencio a favor de la Inmaculada.
  • 1617 - Juramento de los cabildos de Sevilla en defensa de la Inmaculada.
  • 1854 - Promulgación del dogma por el Papa Pío IX.
  • 1917 - Permiso municipal y decisión de erigir el monumento (tercer centenario).
  • 1918 - Colocación de la primera piedra y comienzo de las obras.
  • Década de 1920 - Consagración de usos populares: ofrendas y salves estudiantiles.

Sevilla entronca con esta tradición monumental actualizándola y convirtiendo a la Plaza del Triunfo en un espacio urbano y devocional que articula el conjunto monumental formado por la Catedral, el Archivo de Indias y los Reales Alcázares.

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