Leer la historia del bautismo de Jesús en los Evangelios es una magnífica catequesis para explicar a los más pequeños el sacramento del Bautismo. El pasaje en el que San Juan Bautista bautiza a Jesús en el río Jordán es recogido por los cuatro evangelistas y leerlo puede ser una magnífica catequesis para explicar a los más pequeños el sacramento del Bautismo.
Contar la historia como cuento: el ejemplo de Juan
Había una vez, en un pequeño pueblo de Judea, un niño llamado Juan que vivía con sus padres, Zacarías e Isabel. Desde muy pequeño, Juan mostraba un gran amor por Dios y una increíble curiosidad por el mundo que lo rodeaba. Su historia es muy especial porque, incluso antes de nacer, ya estaba destinado a hacer cosas grandes.
Cierto día, el arcángel Gabriel visitó a Zacarías mientras estaba en el templo. Él le dijo que Isabel tendría un hijo, y que este niño sería un mensajero especial de Dios. Zacarías, sorprendido, preguntó cómo podría ser eso posible ya que eran muy ancianos y nunca habían podido tener un hijo. Gabriel le dijo que el niño debía llamarse Juan y que sería quien prepararía el camino para alguien muy importante.
Desde ese momento, Zacarías quedó sin poder hablar hasta que nació el bebé. El pequeño Juan creció siendo un niño curioso y valiente. Le gustaba explorar el desierto cercano, observando la naturaleza y meditando sobre Dios. A medida que crecía, su amor por él también crecía. Un día, decidió irse a vivir al desierto para estar más cerca de Dios y prepararse para su misión especial.
Allá en el desierto, Juan se hizo fuerte y valiente. Vestía con ropa hecha de piel de camello y comía langostas y miel silvestre. La gente del pueblo empezó a hablar de él, y muchos iban al desierto para escucharlo hablar de Dios y del arrepentimiento. Juan, con su voz clara y fuerte, les decía: '¡Prepárense! Porque viene alguien muy importante, más grande que yo. Él los bautizará con el Espíritu Santo'.
Un día, Jesús, el primo de Juan, vino a verlo al río Jordán. Jesús le pidió a Juan que lo bautizara. Juan, sorprendido, dijo: '¡Yo debería ser bautizado por ti!' Pero Jesús insistió, y así Juan bautizó a Jesús en el río. En ese momento, el cielo se abrió y una voz dijo: 'Este es mi Hijo amado, en quien me complazco'.

Usar fotos y álbumes como metáfora
De seguro sabes cómo se llama lo que tengo en la mano. Es un álbum de fotos. La mayoría de los padres tienen varios álbumes de fotos llenos de fotografías de sus hijos en cada etapa de su crecimiento. Estas fotos muestran muchas cosas que hicieron nuestros hijos. Pero, sobre todo, estas fotos muestran que son NUESTROS hijos. Ellos son parte de nuestra familia. ¡Y los amamos!
¿Crees que Dios estaba complacido con su hijo, Jesús? Yo sé que él se sentía complacido porque la Biblia nos lo dice. Cuando Jesús fue bautizado, la Biblia nos dice que hubo una voz del cielo que dijo: «Este es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él». Volvamos a leer ese versículo para ver lo que Dios dijo primero: «Este es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él».
Explicar los conceptos clave con lenguaje infantil
Sin duda, es una escena en la que aparecen términos e ideas que pueden resultar difíciles de comprender para los niños: la Santísima Trinidad, la existencia del pecado, nacer a una vida nueva, ser Hijo de Dios, recibir el Espíritu Santo, formar parte de la Iglesia e iniciar así la vida cristiana. Por esta razón, os ofrecemos una serie de ideas y actividades para que nuestros hijos en casa o en la catequesis entiendan el significado de este sacramento.
- Juan el Bautista preparaba el camino para la llegada de Jesús enseñándole a las personas a arrepentirse de sus malos caminos.
- Jesús es el Hijo de Dios y a Dios le dio gran gozo.
- Jesús es el único que puede quitar nuestros pecados.
- Jesús recibió al Espíritu Santo de Dios al bautizarse.
Metáforas y actividades para entender el pecado y el perdón
Podemos preguntar a los niños si saben explicarnos qué es el pecado. Ilustrarlo de tal forma que entiendan que es desobedecer a Dios y este hecho no le agrada. Nuestra alma queda manchada, igual que un trapo o su ropa se ensucia. Pero podemos limpiarlo con agua y jabón. El agua del bautismo también nos limpia y nos convierte en hijos de Dios.
Para ilustrar, seleccione una pieza de tela blanca. Dígale al niño que la tela representa nuestras almas. Mencione los pecados que usted o su hijo han cometido. A medida que des ejemplos, desliza un poco de suciedad sobre la tela. Continúa ensuciando la tela y explica que los pecados ensucian nuestras almas al igual que la suciedad ensucia la tela. Una vez que la tela esté muy sucia, pídale al niño que lo limpie solo con las manos. Explique que así como sus manos no pueden limpiar la suciedad, tampoco podemos limpiar nuestras almas. Lave a mano o tire la tela en la lavadora. Cuando la saques limpia, habla sobre cómo al igual que el agua y el jabón limpiaron el paño, solo Jesús puede hacernos realmente limpios.
Actividades prácticas y manualidades
Para ilustrar la escena del Bautismo de Jesús, podemos ayudar a los niños a realizar una manualidad. En un papel blanco dibujar el personaje de Jesús y de Juan Bautista. También dibujar la figura de una paloma, un sol y una nube en la que escribiremos el siguiente texto: "Este es mi Hijo amado, en quien me complazco” (Mt 3, 17). Seguidamente, recortar y pintar todos los elementos.
Después, cortar una hoja azul a la medida del plato y pegarla en su parte inferior. Podemos recortar la parte superior como si fueran las olas del río Jordán y también añadir algunos peces u otros elementos del río, como piedras en la orilla. Encima del papel azul, pegar los personajes de Jesús y Juan Bautista. En el palito de madera, pegar la paloma (Espíritu Santo), la nube y el sol (Dios Padre). Realizar un pequeño corte en la parte superior del plato e introducir por ahí el palito de madera. Dará la impresión de que Jesús y Juan Bautista están dentro del agua.

Si queremos, podemos pintar el fondo del plato con vegetación y más nubes en el cielo. Aquí tienes las imágenes de los pasos que hemos dado para realizar la manualidad del Bautismo del Señor.
Juegos y dinámicas para reforzar la enseñanza
Juega un juego de "Sigue al líder". Túrnense con su hijo. Hable acerca de cómo, al igual que ustedes se imitan en el juego, Jesús dio un ejemplo para que podamos imitarlo y aprender a hacer lo correcto. Haga que todos los demás se paren detrás de ellos. El líder debe moverse por la sala haciendo diferentes actividades. Caminar, saltar, bailar, las manos en el aire, aplaudir, etc. Todos los demás deben copiar al líder. Hable acerca de cómo Jesús vino a darnos un ejemplo y cómo deberíamos tratar de ser más como Él.
Haga un río en el piso con papel o cinta adhesiva. Dele a sus hijos algunos pedazos de cartón y pídales que crucen el río sin mojarse. Para los niños más pequeños, puede ayudarlos moviendo los escalones de cartón para ellos. Hable acerca de cómo Jesús entró al río con Juan para ser bautizado y hacer la voluntad de Dios.
Recursos imprimibles y materiales para casa
Descarga las láminas para crear tu propio mini libro con la historia de esta semana y agregar a tu colección de minibooks. Estas láminas que creamos son un recurso ideal para niños pequeños. A través de distintas imágenes se presentan acciones “buenas” y “malas”, para que los niños las identifiquen levantando el dedo hacia arriba o hacia abajo. Este ejercicio también favorece el desarrollo de habilidades sociales y el manejo adecuado de la conducta en situaciones cotidianas.
Paloma en cartón para bordar para complementar la enseñanza de la historia bíblica del “Bautismo de Jesús”. Los agujeros los hice con un punzón, y luego agrandé esos mismos agujeros al tamaño que necesitaba con la cabeza de la misma aguja, y listo. RECOMENDACIÓN: usar aguja especial para niños y siempre bajo acompañado de un adulto.
Hicimos esta actividad super sencilla usando unas toallas de papel con unos dibujos que representan el "antes" y "después" de una persona al decidir seguir a Jesús. La idea principal es mostrarles de manera ilustrativa con el corazón negro y rojo la transformación de nuestro corazón cuando decidimos seguir a Jesús, creer en Él y obedecer su Palabra. Cuando creemos en Él, toda esa suciedad y oscuridad causada por nuestros "malos caminos" es quitada por Jesús, transformado nuestro viejo corazón a uno nuevo, rojito y hermoso.
Preguntas para dialogar con los niños
- ¿Quién es Jesús y por qué vino a la tierra?
- ¿Qué es el pecado y cómo lo podemos explicar con ejemplos sencillos?
- ¿Por qué Jesús se bautizó si no tenía pecado?
- ¿Qué significa que Dios dijera: “Este es mi Hijo amado; en quien me complazco”?
- ¿Cómo podemos agradar a Dios en nuestra vida diaria?
Sugerencias para acompañar el aprendizaje
Nuestra labor como padres también es ayudar a nuestros pequeños a tener un corazón preparado para conocer a su Salvador de forma personal. Por eso es importante que desde temprana edad puedan identificar aquello que está bien y mal ante los ojos de Dios.
La elección de bautizarte debe ser porque estás mostrando tu obediencia a Dios. Tómese el tiempo para dejar que sus hijos hagan preguntas y trate de no apoderarse de la conversación. ¿Quiere usted o su hijo saber más acerca de Jesús? ¿Tiene preguntas sobre la Biblia o el cristianismo?
El bautismo de Jesús | Relatos animados del Nuevo Testamento
Resumen práctico para catequesis y casa
- Primero, leer los Evangelios: Mateo 3, Marcos 1, Lucas 3 y Juan 1 donde se explica cómo Juan el Bautista bautizó a Jesús.
- Señalar los puntos clave: Jesús es Hijo de Dios, Jesús quita nuestros pecados, el Espíritu Santo desciende y la Trinidad se manifiesta.
- Usar metáforas: álbum de fotos para mostrar pertenencia a la familia de Dios; tela sucia y agua para explicar pecado y perdón.
- Realizar manualidades y juegos para fijar el mensaje: mini libro, paloma de cartón, Sigue al líder, Cruzar el río.
- Ofrecer espacios para preguntar y rezar: enseñar una oración sencilla de entrega y agradecimiento.
Jesús nos dio el ejemplo cuando fue bautizado por Juan el Bautista. Significa el comienzo de Su ministerio e identifica a Jesús como el Salvador. Gracias a Jesús, nosotros también somos hijos de Dios, y ¡eso a Dios lo pone muy feliz! somos hijos muy amados.