Ha fallecido a los 83 años de edad el sacerdote D. Florentino Muñoz Muñoz, natural de Coria (Cáceres), nacido el 22 de enero de 1942 y ordenado presbítero el 29 de junio de 1964. El velatorio se está llevando a cabo en el Tanatorio San Pedro de Alcántara de Cáceres. El funeral se celebró el miércoles 5 de marzo de 2025 a las 11:00 h. en la Concatedral de Santa María de Cáceres, donde la diócesis de Coria‑Cáceres acogió la misa funeral en honor a quien dejó una huella imborrable en la diócesis y en todas las realidades eclesiales donde dedicó su vida al servicio de la Iglesia.
Celebración funeral y homenaje diocesano
La misa comenzó a las 11 horas y fue presidida por el obispo de Coria‑Cáceres, Mons. Jesús Pulido, quien estuvo acompañado por el obispo emérito de Albacete, Mons. Ciriaco Benavente, y el Vicario General de Mérida‑Badajoz, D. Paco Maya. Numerosos sacerdotes, el Cabildo Catedral y la Curia Diocesana así como fieles de la diócesis, participaron en la celebración en señal de respeto y cariño hacia D. Florentino. La diócesis de Coria‑Cáceres ruega una oración por el eterno descanso de su alma, pidiendo al Señor que lo reciba en su paz.
La homilía de Mons. Jesús Pulido
En su homilía, Mons. Jesús Pulido recordó con gran cariño y admiración la vida y obra de D. Florentino, quien dedicó su vida al servicio de la Iglesia y dejó una huella profunda en la diócesis. “Aunque yo no he conocido en estos tres últimos años de su vida a D. Florentino de la misma forma en que lo hicieron muchos de ustedes”, comenzó el obispo, refiriéndose a los últimos años de vida de D. Florentino, quienes estuvieron marcados por su retiro de gran parte de sus innumerables actividades pastorales debido a problemas de salud.
“En este tiempo, ya retirado y pendiente de consultas médicas, los sacerdotes formados en nuestro seminario lo han tenido como profesor, como compañero y hermano”, explicó Mons. Pulido, subrayando la influencia positiva que D. Florentino tuvo sobre las nuevas generaciones de sacerdotes. También destacó la profunda cercanía y dedicación de D. Florentino a las religiosas y a las comunidades a las que sirvió: “Las religiosas han recibido sus lecciones, sus atenciones y su cercanía. Gran cantidad de la gente de nuestra diócesis ha gozado de su amistad, han apreciado su testimonio sacerdotal y su entrega pastoral, como me han manifestado en múltiples ocasiones”.
El obispo rememoró la humildad, la formación, la bondad y la santidad de D. Florentino, señalando que contemplaba su vida pasada “por el retrovisor, como algo ya cerrado, cumplido, realizado, y daba gracias a Dios con profunda emoción por lo que el Señor había hecho por él”. Mons. Pulido invitó a sacerdotes y fieles a tomar el testigo de su obra: “El fallecimiento de Don Florentino es una llamada para que otros sacerdotes cojan el testigo y ocupen su lugar, se pongan el mundo por montera y entreguen su vida por esta tierra y por esta gente.”
Una extensa vida de entrega y cargos desempeñados
Florentino Muñoz desempeñó numerosos y destacados cargos a lo largo de su vida sacerdotal. Entre sus responsabilidades más relevantes se encuentran su labor como Padre Fundador del Colegio Diocesano de Cáceres, Director y Profesor del mismo centro, Prefecto General de Estudios del Seminario, Profesor de Teología Dogmática y Psicología, Canónigo de la S. I. Catedral, y Vicario Episcopal del Clero y Vida Religiosa. Además, fue Director del Instituto Teológico Diocesano, Delegado Diocesano para la Causa de los Santos y Rector del Santuario Virgen de la Montaña.
También ejerció como Defensor del Vínculo y Fiscal del Tribunal Eclesiástico, miembro del Consejo Presbiteral, del Colegio de Consultores, Postulador de la Causa de Beatificación de Don Honorio Sánchez de Bustamante, Consiliario de ACdP y Confesor Ordinario de la Residencia de las Hermanitas de los Pobres, acompañando a los Hermanos de la Cruz Blanca.

Docencia y formación sacerdotal
Los sacerdotes formados en el seminario lo tuvieron como profesor, como compañero y hermano; su influencia en la formación fue destacada por Mons. Pulido durante el funeral. Don Florentino no fue hombre de capillas, de etiquetas o de amistades particulares; ha sido una persona de comunión, de unidad, un punto de encuentro que aceptó y valoró a todos para edificar la Iglesia.
Servicio pastoral y acompañamiento
El testimonio de D. Florentino no provenía de los cargos o títulos que ostentó, sino de su servicio constante y generoso. Fue siempre una persona de entrega diaria, al servicio de los más necesitados, atento a las religiosas y a las comunidades. El hueco que deja no es por lo que ha hecho, sino por lo que ha sido y ha significado, un referente ganado por su entrega y su vida cotidiana.
Datos biográficos y formación
- Nacimiento: 22 de enero de 1942, Coria (Cáceres).
- Ordenación sacerdotal: 29 de junio de 1964.
- Velatorio: Tanatorio San Pedro de Alcántara, Cáceres.
- Funeral: Concatedral de Santa María de Cáceres, 5 de marzo de 2025.
- Cargos principales: Padre Fundador y Director del Colegio Diocesano de Cáceres; Prefecto General de Estudios del Seminario; Profesor de Teología Dogmática y Psicología; Canónigo de la S. I. Catedral; Vicario Episcopal del Clero y Vida Religiosa; Director del Instituto Teológico Diocesano; Delegado Diocesano para la Causa de los Santos; Rector del Santuario Virgen de la Montaña; Defensor del Vínculo y Fiscal del Tribunal Eclesiástico; Postulador de la Causa de Beatificación de Don Honorio Sánchez de Bustamante; Consiliario de ACdP; Confesor Ordinario de la Residencia de las Hermanitas de los Pobres.
Legado en la diócesis
Don Florentino ha sido recordado como un eclesiástico en el mejor sentido de la palabra, un hombre de iglesia que supo trabajar y colaborar con todos los obispos, acogiendo con sinceridad a cada pastor y a toda la comunidad. Su memoria y ejemplo han sido presentados por Mons. Pulido como un legado a recoger: “Que su memoria nos ayude a entregarnos también nosotros a la obra de Dios.”
Testimonios y recuerdos
Numerosas muestras de duelo y palabras de afecto subrayaron la humildad, la formación y la bondad de D. Florentino. Los fieles, religiosos y compañeros de ministerio han manifestado cómo apreciaron su testimonio sacerdotal y su entrega pastoral a lo largo de los años. Mons. Pulido señaló que lo conoció “por su sombra, por la huella que ha dejado en ustedes, por el rastro que ha dejado allá por donde ha pasado”.
Invitación a la oración y a la continuidad
La diócesis de Coria‑Cáceres ruega una oración por su eterno descanso y anima a que los sacerdotes y la comunidad tomen el testigo de su entrega. El obispo finalizó su intervención destacando la llamada que supone su fallecimiento: que otros sacerdotes cojan la bandera de servicio y continúen la obra y dedicación que Don Florentino ofreció a la Iglesia y a su pueblo.
Breve tabla: resumen de cargos y aportes
- Educación: Profesor de Teología Dogmática y Psicología; Prefecto General de Estudios.
- Dirección y fundación: Padre Fundador y Director del Colegio Diocesano de Cáceres; Director del Instituto Teológico Diocesano.
- Pastoral: Vicario Episcopal del Clero y Vida Religiosa; Rector del Santuario Virgen de la Montaña.
- Tribunal y causas: Defensor del Vínculo; Fiscal del Tribunal Eclesiástico; Delegado Diocesano para la Causa de los Santos; Postulador de causas.
- Acompañamiento: Consiliario de ACdP; Confesor Ordinario de residencias religiosas.
El legado de D. Florentino se mantiene vivo en las instituciones educativas, en el seminario, en los santuarios y en la memoria de quienes recibieron su enseñanza y pastoral. Su vida, marcada por la discreción, la entrega y la devoción, queda como ejemplo para futuras generaciones de sacerdotes y laicos.